El arquitecto muestra el arco aparecido en el edificio de la Encarnación
El arquitecto muestra el arco aparecido en el edificio de la Encarnación - Rocío Ruz
TURISMO

Cinco palacios abandonados de Sevilla que revitalizó el turismo

La falta de suelo en el Casco Histórico y el encanto de las casas señoriales atraen la inversión del sector hotelero

SevillaActualizado:

El boom turístico de los últimos años ha dado un importante impulso a la rehabilitación de casas palacio y edificios catalogados en el Casco Histórico de la ciudad. La costosa inversión que supone esta labor y las trabas burocráticas, mucho más exigentes y dilatadas que para una construcción de nueva planta, solo la ha asumido el sector turístico y en Sevilla hay claros ejemplos de ese músculo inversor.

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  1. Corral del Rey

    Una de las terrazas del alojamiento
    Una de las terrazas del alojamiento - ABC

    Uno de los primeros fue el Hotel Corral del Rey, situado en el número 12 de la calle del mismo nombre, a pocos metros de la Giralda. El edificio, del siglo XVII, fue fue recuperado como alojamiento, conservando la estructura original, que se organiza en torno a un patio interior en el se exhiben columnas romanas reutilizadas y unas valiosas vigas de madera talladas.

    El inmueble ha recibido premios por los servicios y por la rehabilitación a la que fue sometido.

  2. Hotel Mercer

    Fachada del hotel Mercer, en la calle Castelar
    Fachada del hotel Mercer, en la calle Castelar - J. M. Serrano

    Otro de los ejemplos de este tipo es el palacio de la calle Castelar, reconvertirdo en un hotel de cinco estrellas de la cadena Mercer. Se trata de una construcción burguesa de 1880, de la que se ha conservado la estructura, original, la fachada y la escalinata interior de mármol.

    Este proyecto lo firman los arquitectos Cruz y Ortiz, que ahora prentenden transformar el convento de San Agustín en otro cinco estrellas. Del viejo palacio sevillano se ha conservado la estructura original en torno a un patio central típicamente andaluz, la fachada clásica y la escalinata interior de mármol.

  3. Hotel Palacio Pinello

    Patio del hotel Palacio Pinello
    Patio del hotel Palacio Pinello - J. M. Serrano

    Lo mismo ha ocurrido con el Palacio Pinello, en el barrio de Santa Cruz, una finca histórica del siglo XV que fue convertido en alojamiento en 2014. El edificio mantiene la estructura orginal, así como columnas, capiteles, artesonados, policromados, que se han incorporado a las zonas comunes y a las habitaciones.

    Este establecimiento tiene categoría de cuatro estrellas y cuenta con 23 habitaciones a unos 200 metros de la Catedral del Sevilla.

  4. Palacio Villapanés

    Una presentación en el Palacio Villapanés
    Una presentación en el Palacio Villapanés - Vanessa Gómez

    El Palacio Villapanés es un cinco estrellas situado en la calle Santiago con pocas habitaciones, pero muy exclusivas. La construcción original es de 1728, un encargo del almirante Manuel López Pintado que con los años pasó de mano en mano, pero siempre manteniendo un uso residencial.

    Finalmente fue vendido y se ha actualizado como hospedaje. Durante la rehabilitación se conservó la facahda y varias características arquitectónicas. Lo gestiona la cadena Alma Hotels

  5. Hotel Casa de Indias

    Fachada antigua del edificio antes de las obras
    Fachada antigua del edificio antes de las obras - J. M. Serrano

    Con ese nombre se conocerá al hotel de la Plaza de la Encarnación, que ocupa toda la manzana con la calle Regina. Lo gestionará el grupo turístico Intur y contará con 63 habitaciones.

    Es el último ejemplo de este movimiento rehabilitador que parte del turismo y que permitirá dar una segunda vida a este edificio abandonado que estuvo años okupado ilegalmente. El inmueble formó parte en su día del extenso convento de Regina Angelorum, fundado a mediados del siglo XVI por Teresa de Zúñiga. Durante las obras que todavía se están acometiendo se ha descubierto un gran arco que quedará expuesto, así como la escalera de mármol que se rehabilitará. También se han respetado la fachada y las distintas alturas dentro del inmueble, a costa incluso de perder habitaciones.