Antiguos carteles cinematográficos
Antiguos carteles cinematográficos - Raúl Doblado
Patrimonio

Cine Trajano: Del paraíso del cuplé al refugio del destape en Sevilla

El edificio se inauguró en 1922 como una sala de variedades, que funcionó hasta el inicio de la Guerra Civil

SevillaActualizado:

El edificio neomudéjar de la calle Trajano es una de las obras maestras que dejó Aníbal González en Sevilla. El arquitecto lo levantó sobre el solar del antiguo hospital de Amor de Dios que fue derruido en 1860 y desde entonces siempre ha tenido uso como espacio escénico. De hecho, allí estuvo el teatro Lope de Rueda, aunque no gozó de la popularidad que después tendría la sala de variedades Lido. Ese fue el primer negocio que se instaló en el inmueble tras su inauguración en 1922.

Su propietario tuvo que esperar a que el arquitecto sevillano terminara con otros proyectos como el edificio de viviendas y comercio de Manuel Nogueira, que todavía sigue en pie junto a la plaza de la Campana, con el que comparte los mismos elementos exteriores.

Por aquel salón de variedades pasaron conocidas cupletistas y vistosos espectáculos de revista habituales de la época. Los detalles de inspiración árabe como los arcos polilobulados o el uso de azulejos en el exterior llamaron la atención de clientes y visitantes.

Hasta el estallido de la Guerra Civil fue un espacio escénico que abría casi a diario y recibía a los mejores artistas del momento, pero el levantamiento forzó su cierre y empezó a prestar servicio como prisión militar. Ya en plena posguerra se convirtió en el cine Trajano, una sala de arte y ensayo que frecuentaron los intelectuales de la ciudad y donde se proyectaron las películas de la época.

La sala X más conocida

En este periodo es cuando se llevó a cabo la primera transformación de envergadura, con el revestimiento de columnas y pasillos y la instalación de un falso techo que todavía se conserva y que protegía la pantalla de la luz que entraba del exterior. Para procurar esa oscuridad que las proyecciones necesitaban se instalaron soportes de forja en los extremos, que también permanecen intactos, para sostener las gruesas cortinas.

Ya avanzados los setenta, las carteleras empezaron a incluir películas del destape y el antiguo cine terminó especializándose en este tipo de filmes. Fue la sala X más conocida de Sevilla y la más grande. Estuvo activa hasta el 2003 cuando el videoclub e internet satisfacían ese servicio, procurando más privacidad a sus usuarios.

Desde entonces no ha habido más actividad en este espacio. Por las estancias de la planta baja aún quedan viejos proyectores, carteles de películas de dos rombos y entradas que se quedaron bajo el mobiliario. Las palomas han sido las únicas moradoras del edificio, que ni siquiera ha tenido «okupas», a pesar de su estratégica ubicación.