El edificio fue cedido de forma temporal como parte del pago
El edificio fue cedido de forma temporal como parte del pago - Rocío Ruz
METROPOL PARASOL

El cobro en especie de las Setas se le atraganta a Sacyr

El edificio de la Encarnación que recibió como parte del pago lleva un año en alquiler sin inquilino que lo ocupe

SevillaActualizado:

El edificio de la antigua Delegación municipal de Hacienda que Sacyr recibió como parte del pago por las Setas no encuentra inquilino que lo ocupe. Después de un año en el mercado de alquiler, el inmueble, de 5.995 metros cuadrados, está vacío y sin un operador que haya mostrado un interés en firme. Los planes sobre el mismo tampoco han variado. La compañía, que en su momento se planteó convertirlo en un hotel, lo terminó sacando al mercado como edificio de oficinas, sin hacer modificación alguna con respecto al estado en el que lo recibió.

Fuentes de Sacyr confirman a ABC que «el edificio sigue disponible, sin que haya habido ninguna novedad, ni se haya replanteado la situación». Sin embargo, los años empiezan a descontar, pues la propiedad es temporal y tendrá que ser revertido al Ayuntamiento en 2051, con lo que cualquier proyecto que implique una transformación sustancial debería de llevarse a cabo cuanto antes para sacar la mayor rentabilidad.

La antigua sede municipal de Hacienda fue cedida en 2005 como compensación por la construcción de la singular plaza de abastos. El contrato se firmó con la garantía de una renta de 60.000 euros mensuales que abonaría el Ayuntamiento por mantener allí los servicios de la Agencia Tributaria, Recursos Humanos, Tesorería e Intervención. Los técnicos municipales continuaron como inquilinos hasta finales de 2013, cuando se llevó a cabo el traslado y se entregaron las llaves a la constructora. Desde entonces ha permanecido cerrado, primero, mientras se tomaba la decisión sobre cuál iba a ser su uso y, durante este último año, a la espera de un arrendador que lo volviera a poner en servicio.

El mismo precio de 2005

La consultora sevillana Inerzia es la encargada de comercializarlo y lo hace por 59.995 euros al mes, curiosamente el mismo precio que Sacyr le cobró como al Ayuntamiento durante los seis años en los que fue su casero. Si bien el precio se ajusta a la media de la zona, las dimensiones dificultan su salida en el mercado. El edificio cuenta con seis plantas, un ático y un sótano con capacidad para diez plazas de aparcamiento y almacén. Entre los elementos a tener en cuenta, dispone de tres ascensores y dos núcleos de escaleras, uno de ellos protegido contra incendios, con lo que no sería necesario realizar costosas obras para adaptarlo a la normativa.

La parcela sobre la que se levanta está destinada a usos terciarios, como recoge el PGOU, con lo que podría albergar oficinas, comercios, tiendas y hospedaje, sin que tampoco fuera necesario solicitar lentas modificaciones administrativas si se decidiera adaptarlo para otro tipo de negocio. Sin embargo, no se ha percibido el interés suficiente como para cerrar la operación. Precisamente, con el auge del sector turístico, se volvía a hablar de esa posibilidad de transformarlo en hotel para que una cadena lo explotara, pero la constructora no ha tomado, de momento, esa decisión y lo sigue comercializando como edificio de oficinas, a pesar del escaso interés que ha generado en este último año.

Fuentes del sector inmobiliario indican a ABC que «el problema es comercializarlo en conjunto». Consideran que «si se pudiera ofrecer por módulos, el alquiler resultaría mucho más rápido, incluso manteniendo el mismo precio». La demanda en la zona es alta y el buen estado de las instalaciones lo harían muy atractivo. Esa partición tampoco implicaría una cara reforma, señalan las fuentes consultadas y permitirían que empresas más pequeñas pudieran acceder al inmueble, pues actualmente es difícil dar con una compañía lo suficientemente grande como para ocuparlo al completo.