Fernández Delgado el día que pasó a disposición judicial - Juan Flores
Tribunales

El cocinero sevillano que escondía una doble vida

El violador del Tamarguillo trabajaba de manera eventual en uno de los bares de esta firma andaluza cuando mató a una mujer y violó a otra el año pasado

El último depredador sexual de Sevilla suma una nueva condena por una «agresión brutal»

SevillaActualizado:

En uno de los bares de la firma Hermanos Gómez trabajaba el año pasado de manera eventual un cocinero que tenía una doble vida. Este trabajador guardaba un terrible secreto que comenzó a destaparse en septiembre de 2017, cuando decidió entregarse a la Policía después de haber violado de manera salvaje a una mujer en el Tamarguillo. Se trata de Miguel Ángel Fernández Delgado, un delincuente sexual reincidente, que se sienta esta semana en el banquillo acusado de matar a una toxicómana en el Parque Amate.

Según declaró al tribunal este lunes, el pasado 27 de julio de 2017 salió de trabajar del restaurante por la noche y se fue a Los Pajaritos a comprar droga. Allí coincidió con la víctima, a la que conocía de anteriores ocasiones y quedaron en mantener relaciones sexuales en el Parque Amate. Él le pagaría por los favores sexuales con droga y un billete de 20 euros.

«Al llegar el momento de tener sexo, la fallecida se quitó el pantalón pero no el body que llevaba abrochado, por lo que se inició una fuerte discusión entre ambos al interpretar el acusado que pretendía engañarle», defiende la fiscal del caso en su escrito de calificación donde pide una pena de 21 años y cinco meses de prisión para Miguel Ángel.

La víctima, que se llamaba Pilar, desconocía los antecedentes de su cliente y quiso marcharse entonces. Sin embargo, él se lo impidió: «La agarró con su brazo por detrás del cuello, apretando hasta que la hizo caer al suelo (...) momento en que el acusado, sentado a horcajadas sobre ella, siguió apretándole fuertemente el cuello con una mano y con otra la inmovilizaba» hasta que la fallecida «dejó de respirar».

Salió de prisión en 2015

El cocinero de día y depredador de noche abandonó el cuerpo y prosiguió con su día a día. Fernández Delgado no llevaba ni dos años en libertad tras cumplir condena por una violación en Badajoz, cuando acababa de consumar un homicidio. No sería el único secreto que acumularía. En agosto atacó a otra mujer en el Tamarguillo. La abordó cuando ésta hacía deporte en el parque. Días después se entregó a la Policía y se destapaba finalmente la doble vida del cocinero. Si bien, seguía callando lo que había ocurrido en Amate.

Su implicación en el crimen se descubió cuando cedió voluntariamente su ADN para introducirlo en la base de datos que comparten los cuerpos policiales y dio positivo su perfil en unos restos hallados en el escenario donde apareció el cuerpo de Pilar. Su código genético estaba en una gavilla que habían usado para manipular la droga. Quedaba al descubierto quién era Miguel Ángel Fernández Delgado.