El Comedor Social San Juan de Acre, gestionado por la Delegación de Andalucía de la Orden de Malta
El Comedor Social San Juan de Acre, gestionado por la Delegación de Andalucía de la Orden de Malta - ABC

El comedor social de San Juan de Acre bate récord de usuarios durante el mes de agosto

Los comedores sociales de Sevilla incrementan estos días el número de las comidas que ofrecen

Pedro Ybarra Bores
SevillaActualizado:

Por tercer año consecutivo, el comedor social de San Juan de Acre (gestionado por la Fundación Hospitalaria Orden de Malta de España (FHOME), Delegación de Andalucía) permanece abierto también durante el mes de agosto. Aunque cuando se gestó esta idea hace tres años sus responsables creían que tendrían que ofrecer durante estos días un número de comidas que se acercaría al medio centenar, lo cierto es que desde entonces el mes de agosto paradójicamente se convirtió en el que más personas acuden al comedor de la calle Mendigorría.

El comedor de San Juan de Acre (Orden de Malta) ofrece comidas en agosto desde las 18 horas hasta las 19.30 horas, aunque este mes se nota el incremento de «casi unas 40 comidas diarias de lunes a viernes», según fuentes del centro, «aunque se mantiene el perfil del usuario de verano, que es el mismo que el de los usuarios del resto del año», afirman.

Atención a familias

El incremento de público lo achacan al horario de apertura y a las altas temperaturas (abren por la tarde), y no tanto al cierre de alguno de los comedores de la ciudad, ya que estos estarían dirigidos a perfiles de personas diferentes.

Este comedor sevillano de la Orden de Malta recopila, también en agosto, alimentos para una treintena de familias de acogida de la zona de la Macarena, derivadas a su vez de Cáritas o las UTS, la mayoría con hijos. Para colaborar con este comedor, se aceptan todo tipo de donativos, a través de donaciones económicas o en especie, para poder ofrecer diariamente los menús establecidos para todo el año. se mantiene mayoritariamente por voluntario, que colaboran desde hace varios años, así como los grupos organizados de colegios, empresas y hermandades de la ciudad. Durante todo el año (a excepción del verano) los sábados se puso en marcha el «Desayuno solidario», proyecto a través del cual un grupo de voluntarios salen a la calle para realizar un recorrido y ofrecer desayunos, hacer un seguimiento directo e intentar acercar a las personas a los recursos de la ciudad o a la trabajadora social de las instalaciones.

El «Desayuno solidario» comienza de nuevo en el mes de septiembre y cuenta con la participación desinteresada de alrededor de 30 voluntarios. Esta idea ya la han exportado a Jerez y próximamente también lo harán en Córdoba.

El comedor social del Pumarejo es el más antiguo de Sevilla ya que lleva abierto más de un siglo. Gestionado por las Hijas de la Caridad y San Vicente de Paúl, está dirigido por Sor Esperanza, que trabaja allí desde hace casi 20 años «cuando venía mucha menos gente», afirma. «En 2014 ya se superaron los 200 y sigue creciendo el número de usuarios porque hay mucha gente que no tiene trabajo. Cuando empiezan a trabajar dejan de venir», añade.

«Superamos los 300»

Para esta alcalareña «mas o menos tenemos por estas fechas las mismas comidas (270) que durante el resto del año, aunque hay días que superamos los 300». «El número de usuarios es estable porque también en verano muchos usuarios se marchan a las playas o a buscar trabajo. Muchas personas acuden a nuestras instalaciones porque se encuentran en situación de desempleo. Seguimos también atendiendo a más de 400 familias con niños pequeños a las que se le ofrecen lotes grandes (el pasado jueves habían sido atendidas 30 familias).

Como asegura Sor Esperanza, «en verano no están abierta las duchas debido a la reducción de personal, aunque sí permanece activo el ropero, los grupos de alcohólicos tres días en semana, la residencia de ancianos, el servicio a las familias y el de comedor», dice.

En cuanto a las necesidades más urgentes, narra que «necesitábamos zapatos, pero esta semana los compramos con un donativo que hemos recibido. También nos ayuda mucho Campofrío, que nos da hamburguesas de pimiento, de berenjenas, el jamón york... que viene muy bien para estos días. En verano tratamos de ofrecer un menú más fresco con ensaladilla o «papas aliñás», pero hay que contar con el personal que se tiene.

En Triana

El comedor de Nuestra Señora del Rosario (Triana-Pagés del Corro) también está gestionado por las Hijas de la Caridad y San Vicente de Paúl. Funciona igual que siempre y en agosto ha aumentado en 40 raciones más. Habitualmente ofrece unas 200 comidas diarias en horario de 12 a 14 horas. Ofrecen también servicios de aseos, e incluso alojamiento.

Entre los comedores que cierran en agosto se encuentra el comedor de San Juan de Dios, mes en el que se aprovecha para reformar y poner a punto las instalaciones del número 8 de la calle Misericordia, que en septiembre volverá a estar a pleno rendimiento, igual que sucede con el comedor social Dulce Nombre (Bellavista), que este mes también permanece cerrado.