Hay que actuar rápidamente ante un ictus
Hay que actuar rápidamente ante un ictus - ABC
SALUD

¿Cómo sé que estoy sufriendo un ictus?

Inestabilidad al andar, pérdida de fuerza, de visión y dolor de cabeza intenso son algunos de los síntomas

SevillaActualizado:

Pérdida de fuerza o sensibilidad en medio cuerpo y/o cara, de visión, diicultad para hablar o comprender, visión doble, inestabilidad al andar, dolor de cabeza muy intenso inhabitual y/o tendencia al sueño acompañado de los síntomas previos, desorientación o confusión...

En caso de sufrir alguno de esto síntomas que hagan sospechar que puede estar sufriendo un ictus debe llamar inmediatamente al número de emergencias 112, o bien el de emergencias sanitarias 061.

Esto permite activar el «código ictus» que es la cadena asistencial para la atención integral del ictus agudo del Servicio Sanitario de Salud Español. Así, el centro coordinador de emergencias se pondrá en contacto con el hospital receptor del paciente, facilitando los datos relevantes y su situación clínica. Dará aviso para su traslado inmediato a dicho centro y evitará retrasos en la administración de la terapia de reperfusión cerebral si el paciente es candidato.

Son consejos de la doctora Susana Palao Duarte, neuróloga del Instituto de Especialidades Neurológicas (Iensa) que, no obstante apunta que siempre es mejor prevenir que curar.

Para ello, según señala, basta seguir una serie de consejos básicos como practicar ejercicio, mantener una dieta equilibrada, evitar el consumo de tóxicos y hacerse revisiones periódicas de tensión.

Pero ¿qué es un ictus?, ¿por qué se produce?

Según la doctora, la enfermedad cerebrovascular aguda es la causa más frecuente de demanda asistencial por enfermedad neurológica grave en los servicios de urgencias hospitalarios. Su frecuencia aumenta con la edad, por lo que es lógico que se observe un incremento en su incidencia y prevalencia en los países desarrollados debido al progresivo envejecimiento de su población. También influyen otros factores de riesgo relacionados con la dieta y los estilos de vida (consumo de alcohol, tabaco, exceso de sal y grasas, sedentarismo, etc.) que asocian aparición de hipertensión arterial, diabetes, obesidad etc.

Circulación vascular

«El accidente cerebrovascular se define como la pérdida rápida de funcionamiento cerebral debido a una alteración de la circulación vascular. Cuando este trastorno sanguíneo origina la aparición de síntomas clínicos que duran menos de 24h se denomina accidente isquémico transitorio. Si el déficit es permanente se usa el término de ictus. Ahora bien, en función del mecanismo de producción podemos hablar de ictus isquémico (cuando existe una insuficiencia vascular) o hemorrágico (cuando se produce una salida de sangre por rotura de un vaso sanguíneo). A su vez, la Sociedad Española de Neurología (SEN) clasifica los ictus isquémicos en 5 subtipos etiológicos: aterotrombótico de gran vaso, cardioembólico, lacunar por oclusión de pequeño vaso, de causa inhabitual, y de origen indeterminado», explica.

Comenta que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el ictus representa la segunda causa de muerte (tras las enfermedades cardiacas), la segunda de discapacidad en adultos (sólo 1/3 de los pacientes se recupera totalmente) y la principal en las mujeres.

En España, en 2016 murieron por esta causa 27.000 personas aproximadamente y se estima una incidencia entre 120-350 casos por 100,000 habitantes y año con una gran variabilidad geográfica. Diversos estudios señalan un aumento de la incidencia en el sureste.

El año pasado se publicó un estudio sobre la tendencia de la mortalidad en Andalucía debido a accidente cerebrovascular en el que, si los avances en su diagnóstico y tratamiento precoz han conseguido un descenso de la mortalidad global, se señala a Andalucía como una de las comunidades autónomas con más casos.

Factores de riesgo

«Una prevalencia superior de factores de riesgo -sigue la experta-, un estatus socioeconómico más bajo, un grado mayor de desconocimiento que tiene la población sobre esta enfermedad y las carencias de recursos sanitarios (pese a un sistema sanitario público de cobertura universal) justificarían el aumento en la brecha entre las tasas de incidencia de Andalucía y España, según sus autores».

Asegura que la asistencia hospitalaria precoz puede disminuir la mortalidad en un 20% y que los «tratamientos en fase aguda revierten o aminoran los efectos de la isquemia cerebral, pero el período de tiempo en el que son aplicables, “ventana terapéutica” es muy breve, entre 3 a 6 horas tras el inicio de la sintomatología. Por ello, es fundamental su diagnóstico precoz, el cual viene precedido del reconocimiento de unos signos y síntomas«, termina Susana Palao Duarte.