Facahda de la sede del Tribunal Supremo
Facahda de la sede del Tribunal Supremo - ABC
Tribunal Supremo

Condenado en Sevilla un soldado por lanzar un puñetazo a un comandante enfermero que intentaba asistirle

El superior, al que acusó de abuso de autoridad, pudo esquivar el golpe lanzado a la cara

SevillaActualizado:

El Tribunal Supremo ha confirmado de forma íntegra la condena de siete meses de prisión y la suspensión de empleo durante el tiempo de la pena a un soldado por un delito de insulto a un superior, en la modalidad de maltrato. En concreto, lanzó un puñetazo al rostro de un comandante que acudió a interesarse por su estado de salud a la zona de enfermería del cuartel.

Sobre la una del mediodía del 26 de mayo de hace dos años, el soldado, entonces destinado en un grupo de Regulares de Ceuta, acudió a las instalaciones del botiquín unificado de la Comandancia General para tramitar una baja médica por motivos psicológicos. Estando en la sala de espera y tumbado en el sofá, el soldado dijo estar sufriendo una crisis de ansiedad.

Esta situación motivó que un comandante del cuerpo militar de Sanidad se interesase por lo que le estaba ocurriendo al soldado. «Comenzó a hablar con él para que se relajara, le dijo que se sentara y una vez incorporado que inclinara la cabeza hacia adelante y así evitar los mareos», según se recoge en la sentencia emitida en diciembre de 2018 por el Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla.

Con el fin de que hiciera bien lo recomendado, el comandante enfermero «colocó su mano sobre la cabeza del soldado», quien reaccionó «de forma brusca, tirándose al suelo, gritando y quejándose de un dolor en la espalda», por lo que el citado oficial se acercó al soldado para valorar la espalda. En ese momento, el soldado se giró hacia el superior y «le lanzó un puñetazo a la cara, que al intentar esquivarlo impactó conta sus gafas, que cayeron al suelo».

No fue un acto reflejo

A la vista del estado de agresividad del condenado, que «seguía agitándose y gritando para que llamaran a la Guardia Civil porque se había cometido un delito de abuso de autoridad», tuvo que ser sujetado por un cabo y otro soldado, hasta que fue trasladado a un centro hospitalario por el 061.

La defensa del soldado recurrió la sentencia ante el Tribunal Supremo alegando vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva, a un proceso con todas las garantías, a la presunción de inocencia. Además, apunta la «errónea e insuficiente» valoración de la prueba, entre otros aspectos.

El Tribunal Supremo, en su sentencia de 20 de junio a la que ha tenido acceso este periódico, descarta que el puñetazo fuera «un acto reflejo» como alegaba la defensa del soldado.

Así, el Alto Tribunal desestima el recurso de casación de la defensa contra la sentencia del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, que confirma en su integridad.