El Covid reduce al mínimo los cotillones y las fiestas de fin de año en Sevilla
Algunos hoteles celebran cenas de gala pero sin noche de barra libres y sólo unas pocas discotecas organizan fiestas con el 75 por ciento de aforo, pasaporte Covid y baile con mascarilla
Ninguna capital de Andalucía celebrará las campanadas de fin de año por el avance del Covid

Segundo fin de año marcado por el coronavirus. Después de que el 2020 se despidiera sin la posibilidad de celebraciones más allá de las que se hacían en las casas porque el ocio nocturno estaba cerrado y porque había incluso toque de queda, ... este año habrá algunas fiestas, sólo unas pocas, pero también estarán marcadas por la pandemia.
Porque pese a que en Andalucía, de momento, no hay las restricciones de las pasadas Navidades cuando las discotecas y en general el ocio nocturno estaba cerrado ni se ha cortado toda celebración como en otras comunidades, las pocas fiestas que hay no serán como antes del Covid. En Sevilla el 2020 acabó sin que se permitiera ningún tipo de celebración y aunque en el 2021 hay más posibilidades, no será como en la era pre Covid. La principal diferencia es que para entrar en cualquier local, sea restaurante, bar o discoteca es necesario tener el pasaporte con el certificado de la vacunación completa. Y a ello hay que unir el uso obligatorio de las mascarillas que ya además hay que mantener tanto dentro como en el exterior con la excepción del momento de comer o beber.
De hecho, hay algunos hoteles y restaurantes que han organizado cenas de gala aunque todo indica que serán muy pocos lo comensales que se apunten dados los datos de contagios. Serán cenas con un menú especial en el que se tomarán las uvas y una copa de cava. En la mayoría prolongarán algo la sobremesa pero no mucho más. No habrá cotillón con barra libre durante toda la noche como solía hacerse. Algunos hoteles sevillanos que lo organizaron, finalmente han decidido cancelarlo para evitar riesgos.
Y en cuanto a las fiestas y cotillones de fin de año también estarán claramente marcadas por la situación. Hay varios locales que han organizado las tradicionales fiestas que comienzan sobre la 1 y se prolongan hasta el amanecer. Son celebraciones que suelen estar dirigidas a los jóvenes, a partir de su mayoría de edad y en las que los chicos y chicas tienen que pagar una entrada y tienen barra libre durante toda la noche. De hecho, algunas discotecas de Sevilla tienen programadas fiestas prácticamente con similar formato al modelo pre pandemia pero con la exigencia de mascarillas y el certificado Covid.
También hay alguna hacienda en localidades cercanas que organizan otras, algunas de las cuales incluyen autobús que los traslada hasta el evento y los trae de vuelta. Esas fiestas suelen estar dirigidas a los más jóvenes, los que acaban de cumplir los 18 años. Y luego están otros locales, bares de copas, que tienen previsto abrir como una noche más , si ninguna prohibición de última hora se lo impide. Lo hacen con precios especiales ya que algunos jóvenes, los que ya han pasado la veintena prefieren salir de copas que gastarse cerca de cien euros en una fiesta de fin de año.
El miedo a los contagios ha hecho que haya reventa de a la baja: las entradas a las fiestas han ido bajando de precio los últimos días
En el caso de las fiestas, en algunos casos vendieron las entradas a primeros de mes. « En el puente de la Constitución se estaban vendiendo ya esas entradas» , confirma un empresario de la noche. Los precios para ese tipo de fiestas oscilaban entre los 40 y los 60 euros aunque, normalmente a medida que se acercaba la fecha señalada subían de precio en la reventa.
Sin embargo, este año se ha producido un fenómeno nuevo y es que, como reconoce un empresario sevillano propietario de una conocida discoteca, por primera vez las entradas «se venden a la baja». ¿Qué significa eso? que si antes de la pandemia la reventa de entradas hacía subir los precios y a medida que se acercaba el fin de año subían de precio, ahora está pasando lo contrario. Hay jóvenes que las compraron por 50 euros y en los últimos días las vendieron por 30 euros. Eso ha ocurrido porque el incremento de los contagios ha provocado que muchos se echaran atrás y decidieran no ir.
«Muchas fiestas se van a quedar casi vacías porque los padres van a obligar a sus hijos a que no vayan . Los convencen con el argumento de que luego tendrán que ir a visitar a sus abuelos» , dice el propietario de un local.
Serán, en cualquier caso, unas fiestas en las que los clientes tendrán que estar sentados y con las mascarillas puestas, algunos de ellos en los reservados de estos locales. Y en las que en teoría hay que mantener esa mascarilla. «Se puede estar en la pista bailando pero cuando no se puede mantener la distancia de seguridad tienen que estar con la mascarilla puesta» , dice el propietario de uno de esos locales que, en off, admite la dificultad de mantener esa restricción en una noche como la última del año.
Los locales de copas comenzaron a tener las primeras cancelaciones a partir del puente de la Constitución
En cualquier caso los empresarios de la noche han llegado a un acuerdo no escrito por el que el aforo de estos locales estará en torno al 75 por ciento. Lo han hecho con la idea de que sean reuniones más seguras. El portavoz de Ocio Nocturno de la Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia, José Juan Tejada, asegura que el 31 de diciembre es «un día más seguro» que cualquier otro ya que la tasa de afluencia es mucho menor que un sábado.
Situación delicada
El sector lleva ya mucho tiempo soportando restricciones y ha tenido que pasar demasiado tiempo con las persianas bajadas. De hecho la mayoría de las discotecas tuvieron que cerrar en marzo y no pudieron abrir hasta el pasado octubre porque , aunque las restricciones se levantaran algo antes, los locales cerrados en Sevilla no suelen tener clientela hasta el mes de octubre y luego cuando llega la primavera los jóvenes se trasladan a las terrazas.
El presidente de la Asociación de Discotecas y Salas de Fiestas de Sevilla, Oscar Carracedo, asegura que llegan al fin de año ya con «una disminución exponencial» de la clientela muy fuerte ya que durante las dos semanas previas al fin de año han visto reducir el público y han sufrido una cancelación masiva de reservas.
En los últimos días algunos locales han tenido un cincuenta por ciento de cancelaciones de reservas que había para las noches previas a la Navidad. Eso ocurrió, por ejemplo, el 22 de diciembre, una noche especial en la que muchos jóvenes universitarios salían de copas. «La mayoría se están auto restringiendo ellos mismos porque no quieren llegar infectados a las reuniones familiares» , dice Carracedo.
Los datos de pérdidas que han acumulado estos meses no son buenos. En 2020 la facturación en las discotecas sevillanas con respecto a 2020 cayó entre un 75 y un 80 por ciento en todo el año. Y este 2021 va a cerrarse con una caída entre el 55 y el 60 por ciento si se compara con los tiempos de la pre pandemia . Con todo, la pérdida de una parte de las ganancias de las fiestas de fin de año o la disminución si se da el caso que muchas se quedan medio vacías va a suponer una gota que colme aún más el vaso aunque los empresarios le resten importancia a esa noche. «La fiesta de fin de año supone en facturación como cualquier fin de semana de diciembre», dice insistiendo en que cualquier noche de esas suele haber más afluencia de público y advirtiendo que la afluencia esta noche bajará.
Se trata por tanto de una situación «muy precaria» para el sector. Algunos han tenido que traspasar los locales. De hecho, ha habido varias discotecas, alguna de ellas muy emblemáticas que se han traspasado durante la pandemia. Y mientras otros empresarios han optado por la diversificación del negocio y están invirtiendo en hoteles o restaurantes.
En cualquier caso, Oscar Carracedo asegura que, a la bajada de la facturación que han sufrido hay que unir que la mayoría tiene que hacer frente a los créditos ICO que firmaron para seguir adelante cuando comenzaron las restricciones y hubo que cerrar.
Más seguros
Por eso desde la Asociación de Discotecas se insiste en que en las pocas fiestas que se celebren velarán porque se cumplan todas las medidas de seguridad y en que estarán «mucho más seguros» que en otras que se realicen por ahí en casas privadas o incluso las que hagan algunos jóvenes en apartamentos turísticos o en chalets. «Se podrá bailar en la fiesta de fin de año pero tendrán que hacerlo con la mascarilla puesta», dice Carracedo. Habrá que ver si finalmente estas fiestas se llenan o si muchos prefieren quedarse en casa en la última noche del año.
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