Convento de San Agustín
Convento de San Agustín - RAÚL DOBLADO / ABC

Cruz y Ortiz renuncian a hacer un hotel en el antiguo convento de San Agustín en Sevilla

Los arquitectos sevillanos y el Ayuntamiento firmarán la rescisión del contrato de concesión que les otorgó el inmueble por 50 años

SEVILLAActualizado:

Los arquitectos sevillanos Antonio Cruz y Antonio Ortiz —autores de la estación de Santa Justa, el museo Rijksmuseum en Ámsterdam, el estadio Olímpico de la Cartuja o la estación de ferrocarril de Basilea (Suiza)— no harán finalmente un hotel de cinco estrellas en el antiguo convento de San Agustín, propiedad de la Gerencia Municipal de Urbanismo. Los arquitectos tiran la toalla después de toparse con numerosas trabas urbanísticas que les obligaron a redactar hasta tres proyectos diferentes del hotel desde que en 2007 se adjudicaron por 50 años el derecho de superficie del antiguo convento. El Ayuntamiento de Sevilla ha confirmado que trabaja con los arquitectos en la rescisión del contrato. El estudio exige la a devolución de los 60.000 euros que depositó como fianza.

Hasta ahora, el convento de San Agustín ha traído de cabeza al Ayuntamiento de Sevilla. En 2001 anunció que cedería el edificio a quien estuviera dispuesto a rehabilitarlo, invirtiendo 6 millones de euros. Se le ofreció al Ministerio de Cultura como posible ubicación del Archivo Provincial y a la cadena hotelera Accor, que llegó a mostrar su interés por invertir 30 millones de euros.

Al no llegar a un acuerdo con el Gobierno central ni Accor, en 2006 el Ayuntamiento de Sevilla convocó un concurso público para adjudicar el derecho de superficie de una parcela de 7.900 metros cuadrados, situada en la Florida, entre las calles San Alonso de Orozco, Amador de los Ríos, Luis Montoro y Recaredo, y en la que se encuentra el antiguo convento de San Agustín. Según el PGOU de 2006, el edificio tiene la máxima protección (A) al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC)y la parcela debe destinarse a usos terciarios. El abandono del convento es tal que ha provocado que desde hace al menos quince años esté tirada y desmontada en el claustro del convento la portada de edificio, obra del prestigioso arquitecto renancentista Hernán Ruiz, autor del cuerpo de campanas de la Giralda, de la sala capitular de la Catedral, de la iglesia de las Cinco Llagas y de la fachada de la Universidad de Sevilla en la calle Laraña.

Un proyecto hotelero de 25 millones de euros

En 2007, la sociedad Hotel Convento San Agustín, propiedad de Antonio Cruz y Antonio Ortiz, ganó el concurso con el compromiso de pagar 61.000 euros anuales de canon por el uso de la parcela, donde rehabilitarían el antiguo convento de San Agustín, construido entre los siglos XIII y XVIII, y construirían en el solar baldío donde antes estuvo la iglesia un nuevo edificio destinado a hotel y sala de congresos. Cruz y Ortiz —Premio Nacional de Arquitectura y Premio Arquitectura Española Internacional— anunciaron un proyecto hotelero de 25 millones de euros en la citada manzana, donde aún se mantiene el pide el claustro, galerías, el refectorio, dormitorios y la escalera monumental del convento.

El primer inconveniente con el que se topó el hotel fue la crisis económica, que paralizó el proyecto. Después llegaron los problemas urbanísticos. La Comisión Provincial de Patrimonio de la Junta, que supervisa la protección del edificio, exigió un Plan Especial de Protección del convento de San Agustín, que obligó a los arquitectos a volver al punto inicial.

El Plan Especial de Protección del Convento de San Agustín, redactado por el citado estudio, asignaba 4.300 metros cuadrados al antiguo convento y 3.600 a la nueva edificación. Durante el período de alegaciones del citado plan, Patrimonio volvió a poner pegas al proyecto porque el edificio nuevo tendría una altura de 25 metros de altura, equivalente a ocho plantas. Además, la Asociación de Defensa del Patrimonio Adepa argumentó que el proyecto no dejaba claro el futuro de la portada de Hernán Ruiz.

Cansados de los cambios urbanísticos que les obligaron a modificar hasta en tres ocasiones el proyecto y que les supusieron una pérdida de dinero y tiempo, los Cruz y Ortiz pidieron en 2015 al Gobierno presidido por Juan Espadas rescindir el contrato de concesión, llegando a un acuerdo con Urbanismo que aún no se ha firmado, según fuentes próximas a los arquitectos. A preguntas de ABC, el Ayuntamiento afirma que la rescisión del contrato aún está en fase de estudio por ambas partes.

Desde convento a fábrica de hierros

Claustro en el que aparece tirada la portada de Hernán Ruiz
Claustro en el que aparece tirada la portada de Hernán Ruiz - RAÚL DOBLADO / N. SANZ

El edificio en cuestión ha tenido desde su construcción distinto usos: desde convento a fábrica de hierros. En la década de los años 80, la propiedad vendió parte de la fachada que da a la calle Amador de los Ríos a una inmobiliaria, que construyó viviendas, por lo que el inmueble ha perdido mucho de sus cualidades originales. En la actualidad, el inmueble está abandonado y no puede visitarse , salvo el refectorio del convento, que fue cedido por el Ayuntamiento a la hermandad de San Esteban hasta el comienzo de las obras del hotel.

En febrero de 2016, el Ayuntamiento anunció que haría una «intervención de seguridad» en el convento pero hasta el momento no se ha realizado ninguna obra y la portada de Hernán Ruiz sigue en el suelo, según Adepa.