Cuando los jardines apestan
El jardín plagado de escrementos de perros - ABC

Cuando los jardines apestan

Residentes de Huerta de la Salud sufren la insolidaridad de sus vecinos que no recogen los excrementos de sus perros en una zona ajardinada de propiedad municipal

SEVILLA Actualizado:

Los vecinos de la Huerta de la Salud saben muy bien lo que es un jardín que en vez de a flores huele a excrementos de perros. Precisamente la falta de solidaridad y civismo de los residentes de la zona -que pasean a sus perros sin recoger sus deposiciones- así como la ausencia de una valla en cuatro grandes parterres de propiedad municipal, ponen al límite las pituitarias de los vecinos del número 2 de Pedro de Castro que cada día para entrar en sus portales soportan la peste y la desoladora visión.

La comunidad de vecinos del edificio tenía desde hace años un acuerdo con el Ayuntamiento por el que el jardinero del bloque cuidaba los parterres y el consistorio aportaba el agua del riego. Desde los últimos dos años, cuando se vallaron otras zonas ajardinadas del barrio, residentes de toda la zona y alrededores vienen con sus perros a estos jardines y no se molestan en recoger las cacas. Era tal la cantidad de excrementos que el jardinero de la comunidad se negó a cuidar el jardín. "Si la gente es incívica no podemos obligar al jardinero a trabajar", apuntan desde la comunidad. Desde entonces, según la comunidad vecinal, Parques y Jardines viene cada cierto tiempo, se encarga de la poda, de fumigar y "echa herbicida" por lo que el césped ha ido desapareciendo y los parterres son literalmente tierra, arbustos y excrementos.

Además de lo desagradable del olor, que se acrecienta con las altas temperaturas obligando a los vecinos de los primeros pisos a cerrar las ventanas por la peste, llega a ser altamente insalubre, especialmente en el parterre más cercano a la calle Las Cruzadas. Por ello hay vecinos que ya han llevado a cabo sus propias acciones, como un residente que harto hizo un montón con los excrementos, rastrillo en mano, que según asegura "recogió posteriormente Lipasam", pero es algo ocasional. "El pestazo es horroroso, es un olor terrible, por la falta de solidaridad de los vecinos que tienen perro y vienen exclusivamente a que defequen aqui", afirma enojado este vecino.

Desde la comunidad recuerdan que la zona ajardinada está en vía pública en un acerado recepcionado por el Ayuntamiento, por lo que "no podemos vallar unos jardines que son propiedad municipal pues nos podrían acusar de alteración de la propiedad municipal". Tras haber intentando a través de los Presupuestos Participativos del Distrito Sur solicitar una valla, los vecinos vieron como sus cuatro solicitudes quedaban fuera de registro por un "extraño" error informático. Piden al Ayuntamiento el vallado así como un acuerdo para que el bloque sigua cuidando de estos jardines que recibieron años atrás premios municipales por su buen estado.