Panorámica de Sevilla desde la Giralda - ABC

Planes para el puente: Cuatro lugares para disfrutar de las mejores vistas de Sevilla

El punto más alto de la ciudad es la terraza-bar de Torre Sevilla, aunque el acceso está restringido a los clientes del hotel

SevillaActualizado:

Se acerca el puente del Día de Andalucía y la previsión meteorológica apunta a que el buen tiempo acompañará a los sevillanos hasta el fin de semana. El azul infinito cubrirá la capital hispalense para lucir su postal más primaveral. Pero si quieren disfrutar de las mejores vistas de Sevilla, les proponemos cuatro lugares para contemplar desde lo alto las imágenes más bellas de la urbe sevillana.

La primera parada en esta ruta es un clásico, la Giralda. Éste es el edificio más representativo y emblemático de la ciudad y hasta hace poco tiempo, el más alto de Sevilla. Sólo le igualaba en altura el puente del Alamillo. Aún así, el antiguo minarete de la mezquita andalusí ofrece unas vistas únicas desde el corazón de la ciudad.

Después de subir por 35 rampas, abarrotadas de turistas, y ascender el último tramo de 17 escalones para llegar al cuerpo de campanas, la Giralda ofrece un estampa de 360º de todo el núcleo urbano, el balcón del Aljarafe y la entrada del río a la ciudad desde el Este. A casi 100 metros de altura, no hay nada que se escape desde este mirador.

El coso de la Real Maestranza orillas del Guadalquivir, el Patio de los Naranjos visto desde arriba, los Jardines de Murillo o las pasarelas serpenteantes de las Setas en la Encarnación son algunas de las postales más imponentes que se divisan desde lo alto de la Giralda.

La Maestranza y Triana desde la Giralda.
La Maestranza y Triana desde la Giralda.- ABC

Ya fuera de la muralla, junto a la orilla del río, se levanta la Torre de los Perdigones, lo que queda de la vieja fábrica de balines y perdigones, levantada por el industrial sevillano Manuel Mata en 1885 en el barrio de San Gil.

Fue inaugurada como cámara oscura en 2007, una de las pocas cámaras oscuras existentes en el mundo, permitiendo ver la ciudad desde una altura de 45 metros, casi la mitad de la Giralda. Gracias a un juego de lentes, los visitantes pueden recorrer la ciudad a visto de pájaro en los días soleados. Aunque otra opción fue ser recorrer la galería que rodea la planta alta de Torre para ver, a vista de pájaro, la Barqueta y la Isla de la Cartuja.

La siguiente parada está más a ras del suelo y queda casi rodeada por edificios que la superan en altura. Hablamos del Metropol Parasol, uno de los más controvertidos edificios del casco histórico de la ciudad.

Las Setas de la Encarnación, como es popularmente conocido este mirador entre los sevillanos, es obra de arquitecto Jürgen Mayer. Constituye la estructura de madera más grande del mundo y su construcción se llevó a cabo con el objetivo de renovar esta céntrica plaza, en cuyas entrañas conservaba intactos los restos de la Sevilla romana.

Esta impresionante estructura contiene cinco niveles, en cada uno de los cuales se alberga una estancia. En el primer nivel se encuentra el Antiquarium, un Punto de Información Turística y el acceso a los ascensores. En el segundo nivel se ubica el mercado y los locales de restauración; en el tercero, una plaza elevada para disfrute de la ciudadanía; en el cuarto nivel se encuentra el arranque de la visita a las pasarelas, así como un pequeño bar y una zona de eventos de 500 metros cuadrados, y por último, en el quinto nivel, encontramos el Mirador a 28.5 metros de altura.

Puente del Alamillo visto desde las Setas de la Encarnación
Puente del Alamillo visto desde las Setas de la Encarnación - ABC

El visitante se sentirá como si se encontrara en la azotea de alguno de los céntricos edificios de Sevilla, con la plaza del Duque o Santa Marta al alcance de la mano.

Pero si hablamos de altura, hay un edificio que destaca sobre el resto en el skyline sevillano desde el último lustro. Se trata de Torre Sevilla, a los pies del barrio de Triana, que en su planta número 37 ofrece al panorámica más impresionante de la ciudad. Allí se ubica el bar-terraza del hotel cinco estrellas Eurostars.

Desde aquí, a 178 metros de altura, nada se escapa a la vista. Desde la «Atalaya» el horizonte es casi infinito, sólo mirando al Poniente se frena la espectáculo del paisaje, con la cornisa del Aljarafe. Al otro lado, vemos llegar el Guadalquivir. Al norte, un avión despliega el tren de aterrizaje a punto de tomar pista en el aeropuerto de San Pablo. Y desde el sur, llega el rumor de las marismas. Eso sí, para disfrutar estas postales sevillanas es necesario estar alojado en el hotel. Así que tendrán que ir haciendo su reserva.