Juicio por el caso de las oposiciones a la Policía Local
Juicio por el caso de las oposiciones a la Policía Local - Raúl Doblado
Juicio oposiciones Policía Local

La defensa del superintendente acusa a la fiscal de tener una relación incompatible con un testigo

Sostiene que mantiene una amistad estrecha con uno de los agentes que investigó el caso y esgrime una foto de Facebook

SevillaActualizado:

«Con salpicaduras de fango», así ha definido la fiscal el arranque del juicio que sienta en el banquillo desde este martes a 37 agentes de la Policía Local de Sevilla por el supuesto amaño de las oposiciones para ingresar en el cuerpo, que se celebraron en 2012. Lo que parecía que iba a ser una primera jornada de carácter muy técnico, en la que se iban a presentar las cuestiones planteadas por las defensas para anular la vista oral, ha ganado en interés mediático con la petición de incompatibilidad expresada por el abogado que defiende al superintendente Juan José García y que ataca directamente a la representante del Ministerio Público.

El letrado presentaba este lunes un escrito en el que sostiene que la fiscal y el despacho de abogados de una de las acusaciones tienen una relación estrecha con uno de los agentes de la antigua unidad de asuntos internos (Gepol) que destapó este supuesto fraude. Ese agente comparecerá más adelante en calidad de testigo.

«Es rotundamente falso. Soy completamente imparcial». La fiscal ha protestado de manera agria por la estrategia de última hora lanzada por uno de los principales acusados, que se enfrenta a 13 años de inhabilitación y, por tanto, a la expulsión del cuerpo. «Por mucho que busquen no van a encontrar nada y si encuentran algo sospechoso, tendrán que demostrarlo».

La fiscal ha lamentado que la defensa haya usado una foto personal extraida de su página de Facebook y ha advertido que denunciará cualquier intromisión ilegítima en su honor o ataque a su intimidad.

Las defensas están exponiendo un total de 16 cuestiones para conseguir que el juez del Penal 10 anule la vista oral y obtener la absolución de sus clientes o ganar más tiempo; lo que se traduce en una más que probable aplicación de una atenuante de dilaciones indebidas.