Rafael Martínez de Fuentes, a la izquierda, y Luis Cáceres Márquez
Rafael Martínez de Fuentes, a la izquierda, y Luis Cáceres Márquez - ABC
Cita con las urnas el 25 de enero

Los odontólogos de Sevilla elegirán presidente tras 17 años sin elecciones

Cada convocatoria se ha proclamado a Luis Cáceres por falta de contrincante

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Un total de 1.748 odontólogos están llamados a las urnas el próximo día 25 para elegir al nuevo presidente de su colegio profesional. Tendrán que optar por Luis Cáceres Márquez, que lleva 28 años en el cargo ininterrumpidamente o Rafael Martínez de Fuentes, que es nuevo en estas lides.

Así, es la primera vez que los dentistas pueden votar tras 17 años pues, a pesar de que se han convocado elecciones cada cuatro, como es preceptivo, nadie se ha presentado y, por tanto, se ha proclamado siempre presidente a Cáceres, que es quien actualmente ejerce de tal.

Llegó al cargo del entonces llamado Colegio Oficial Odontológico de la IV Región en 1991 y hasta ahora solo se ha tenido que enfrentar a dos contricantes, a los que ha vencido.

En el proceso electoral de 1998 ganó con la candidatura que lideraba Esperanza Pérez Ojeda. En 2002 también hubo votaciones y en esa ocasión se presentó Juan Silvestre Segovia, al que también venció la candidatura de Cáceres.

Entre los problemas que tienen los odontólogos sevillanos en la actualidad hay que destacar que salen demasiados profesionales preparados de las universidades que el mercado no puede absorber.

Además, el paro está aumentando en el sector, aun que no es elevado, y la llegada de franquicias que buscan prioritariamente intereses comerciales que priman sobre los asistenciales y clínicos, también les está dando dolores de cabeza.

Otra cuestión que preocupa al colectivo es que la legislación actual permite que cualquier persona pueda tener una clínica dental sin que la obligación de que en su accionariado haya odontólogos, algo que no ocurre en otros gremios, como los farmacéuticos.

La publicidad engañosa y el intrusismo profesional tampoco se quedan atrás y prueba de ellos es el cierre de las clínicas iDental el año pasado, el chorreo de denuncias de clientes y colegios de odontólogos por mala praxis y el impago de sueldos a sus trabajadores.