Un agente conversa con una de las religiosas que fue retenida en contra de su voluntad
Un agente conversa con una de las religiosas que fue retenida en contra de su voluntad - ABC

Detenido por retener a las monjas de un convento de la calle San Vicente e intentar incendiar el inmueble

El agresor, de 58 años y nacionalidad española, aprovechó el momento de reparto diario de comida que hacen las religiosas

SevillaActualizado:

Como cada mediodía, sobre la una de la tarde, las monjas de la congregación de las Siervas de Jesús abrieron las puertas de su convento de la calle San Vicente para repartir comida a los más desfavorecidos. Sin embargo, el pasado 12 de febrero, se les coló un individuo de 58 años que a punto estuvo de incendiar el inmueble con las religiosas dentro. El Grupo Hércules de la Comisaría del centro de Sevilla frustró las intenciones de esta persona que tras ser detenido por los delitos de detención ilegal, amenazas, resistencia y desobediencia quedó en libertad con cargos en los juzgados.

La Policía Nacional confirmaba los hechos este miércoles. Los agentes acudieron al convento de la calle San Vicente después de que varias personas llamaran al 091. Estos testigos habían presenciado cómo el detenido aprovechó que las monjas estaban haciendo su reparto diario de comida cuando sacó un cuchillo y las empujó hacia el claustro donde se encerró con ellas. Desde el exterior le oyeron gritar que iba a prenderle fuego a todo.

Al llegar la Policía al convento, comprobaron que las dos puertas de entrada estaban cerradas por dentro. Los funcionarios policiales confirmaron los primeros datos que habían dado los testigos y desde fuera oían a una de las religiosas pidiendo auxilio y al sospechoso respondiéndole a gritos que se callara y que no abrieran a nadie.

Entreteniendo a la amenaza

Dos agentes se encargaron de iniciar una suerte de negociación con este individuo, tratándole de que desistiera de su intención de incendiar el convento. De esta manera consiguieron llamar su atención y entretenerlo. Mientras ocurría esto, otros dos agentes consiguieron colarse por un acceso trasero gracias a la ayuda de una de las monjas que pudo abrirles.

Cuando los policías que estaban dentro se acercaron al ahora detenido, éste se roció con gasolina que guardaba en una botella de plástico. «La rápida actuación», destaca el comunicado de la Policía, impidió que encendiera la mecha. Si bien, uno de los policías que se echó encima del sospechoso resultó herido ya que le tiró a la cara parte del contenido de la botella. Finalmente fue detenido sin que pudiera materializar la amenaza que constantemente verbalizaba de «quemarlo todo y a todos».

El individuo tiene 58 años y es español. Cuenta con antecedentes policiales desde mediados de los años 80 por delitos como atentado o contra el patrimonio. Tras pasar a disposición judicial, quedó en libertad.