Grupo de entrenamiento formado por personas con y sin diabetes
Grupo de entrenamiento formado por personas con y sin diabetes - ABC
LAS EXCELENCIAS DEL EJERCICIO EN GRUPO

Con diabetes también se llega a la meta

Daniel Hans ha sobrellevado la enfermedad con deporte y ahora entrena a quienes la sufren

Amalia F.Lérida
SevillaActualizado:

Recuerda la cama de un hospital, sus pasillos largos y fríos y que no podía comer golosinas ni los donuts que tanto le gustaban. Daniel Hans Jiménez aprendió de su enfermedad a base de prohibiciones porque con 6 años no podía entender que tenía diabetes tipo 1 «de la mala como, vulgarmente se escucha por la calle».

Ahora tiene 37 y ha hecho del deporte su vida y la forma más idónea de sobrellevar la enfermedad.

Por eso está transmitiendo a los demás pacientes esta filosofía y a mediados de enero comenzó a formar grupos para hacer entrenamientos y enseñarles de forma altruista los beneficios del deporte y el ejercicio.

«Son gratuitos y para todos los niveles —explica— y se realizan los jueves, sábados y domingos alternos cada fin de semana. Los jueves se hace en cuestas y los fines de semana en tiradas largas de unas dos horas, andando y corriendo por un camino secreto para los asistentes que se reagrupan cada cierto tiempo para mantener el grupo lo más unido posible. Actualmente se entrena en los montes de Santa Brígida, en Camas, lugar ideal por cercanía y el terreno, que alterna desnivel con pleno campo».

Esta iniciativa ha tenido muy buena acogida desde el primer momento y se han formando grupos de hasta 38 integrantes.

Pese a la ausencia de Hans por baja médica, los grupos siguen citándose jueves y fines de semana y además hay personas de todo tipo, no sólo diabéticas, que encuentran en el deporte una fuente de salud.

Era el verano de 1988 cuando sus insaciables ansias de comer, el abundante agua que bebía, la pérdida excesiva de peso y un estado de nerviosismo inusual en un niño de 6 años hicieron encender las alarmas de que algo le sucedía a Hans. Tras la confirmación de que padecía diabetes tipo 1, su vida cambió pero no recuerda una mala adaptación a la enfermedad gracias a sus padres.

«Por aquel entonces —relata— a las personas con diabetes no se les recomendaban un ejercicio físico moderado ya que suponía una situación de alteración en las glucemias. Pero mi grupo de amigos decidió apuntarse con 8 años a atletismo en San Juan de Aznalfarache y en contra de las recomendaciones de aquel endocrino que me hacia llorar en cada consulta mis padres decidieron que yo también debía estar junto a mis amigos y no iba a ser distinto a ellos».

Ahí comenzó su andadura en el deporte. Con el respaldo diario de sus padres en cada entrenamiento y competición fue ganándole terreno al temor a las hipoglucemias y aprendiendo a base de prueba y error cómo debía actuar.

«Por aquel entonces —sigue— no tenía información alguna ni recomendaciones para una persona con diabetes a la hora de realizar deporte ni conseguí conocer a otro deportista con mi enfermedad. Poco a poco fui conociéndome mucho más e ir haciendo pruebas de mayor dureza. He hecho el camino de Santiago, viajes a lugares remotos como el desierto y jamás la diabetes ha sido una limitación. A día de hoy estoy centrado en carreras de montaña y ultra-trails y continúo aprendiendo cómo responde mi cuerpo». Daniel Hans pretende trasmitir sus años de experiencia a otras personas con diabetes para que les aporte conocimientos aplicados a su persona «que un endocrino no puede proporcionar, aunque sí bajo sus directrices».

«Yo no soy diabético sino persona con diabetes y mil cosas más. En mi caso, ya sea por la antigüedad o mi manera de ser jamás la diabetes me ha limitado a la hora de realizar cualquier actividad o sueño. Por eso intento ser motor de motivación para otros compañeros ya no sólo con diabetes sino con otras enfermedades crónicas». Hans tiene en proyecto una serie de actividades para proyectar esa filosofía que ha impregnado su vida a través del deporte como participación en charlas y conferencias sobre diabetes y enfoque positivo y motivador ante la enfermedad, trasladar sus anotaciones diarias de entrenamientos en redes sociales, presentación de artículos sobre factores que afectan al rendimiento de una persona con diabetes con temática como nutrición, psicología, fisioterapia, podología y otros aspectos médicos tratados cada uno por especialistas.

También colabora en proyectos con asociaciones e instituciones relacionadas con la diabetes en el ámbito nacional. Desde la Fundación para la Diabates se recuerda que hasta se puede llegar al deporte de élite con esa enfermedad. Es el caso de David Lozano o Javier Megías, del equipo ciclista profesional Team Novonordisk, formado íntegramente por ciclistas con diabetes.

Compiten a nivel internacional enfrentándose a equipos de la máxima categoría. Otro ejemplo es Adam Morrison, el estadounidense que jugó algunas temporadas junto a Pau Gasol en los LA Lakers de la NBA, la mejor liga de baloncesto del mundo. Recientemente, Beatriz García ha sorprendido a mucha gente logrando el reto de participar en la prueba 4 Deserts, una de las 10 pruebas de ultradistancia más duras del mundo. Su tenacidad y determinación le han hecho superar todas las barreras.