Patio de la Casa Fabiola, que alberga desde este jueves el Museo Bellver
Patio de la Casa Fabiola, que alberga desde este jueves el Museo Bellver - Rocío Ruz

Las diez mejores piezas del Museo Bellver en la Casa Fabiola de Sevilla

Queda abierto al público este espacio gracias a la donación de este coleccionista, que ha esperado quince años para ver realidad este proyecto

SevillaActualizado:

Este viernes 23 de noviembre ha muerto en Sevilla Mariano Bellver. El 11 de octubre se inauguró el museo que lleva su nombre ubicado en la Casa Fabiola. Un proyecto que ha necesitado quince años para ver la luz por la lentitud del Ayuntamiento para aceptar el legado de este coleccionista y la indecisión sobre el lugar donde exponer las obras. Hoy ya es una realidad gracias a la donación realizada por el matrimonio formado por Mariano Bellver (Bilbao, 1926) y Dolores Mejías al Ayuntamiento de Sevilla. Se trata de 567 obras, la mayoría pinturas costumbristas andaluzas del siglo XIX, aunque también hay esculturas, piezas de porcelana o relojes.

El horario de apertura de este museo, ubicado en la calla Fabiola 5 de Sevilla, es de 11 a 20 horas, siendo gratuito para todas las personas empadronadas en Sevilla. Los no residentes en la capital andaluza pagan 3 euros, aunque hay una reducción del 25% para mayores de 65 años, estudiantes o personal docente. El aforo máximo de la Casa Fabiola, una casa del siglo XVI, es de 100 personas.

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  1. Pintores viajeros extranjeros

    «El fullero» es una obra de Robert Kemm, uno de los pintores extranjeros que acudieron a la península ibérica y plasmaron escenas costumbristas, siendo fundamental para la transformación de la pintura romántica. Esos pintores, sobre todo ingleses y franceses, recorrieron Andalucía y plasmaron en sus lienzos y cuadernos de viajes, imágenes, tipos populares y rincones. Su técnica, más depurada en el dibujo y atemperada en el colorido, dejó su impronta en artistas locales, según las hojas de sala editadas para la ocasión.

  2. Costumbrismo romántico

    «Camino de la feria» (de Mairena), obra de Andrés Cortés Aguilar. A partir del primer tercio del siglo XIX se asiste a un interés por lo popular, tanto en el arte como en la literatura o la música, tendencia conocida como «costumbrismo». En ese cuadro observamos una de las mejores obras del autor, en la que se refleja de forma muy hábil la descripción de los jinetes, así como el mundo animal formado por perros, ganado y caballos, en un ambiente festivo.

  3. El paisaje romántico

    «Paisaje con vacas», de Andrés Cortés Aguilar (1810-79). Los pintores románticos sevillanos fueron experimentando una evolución que dio como resultado el género independiente del paisaje, como consecuencia de la gran influencia proveniente de las escuelas pictóricas europeas. El ideal romántico promueve también la pintura del paisaje. Manuel Barrón y Carrillo fue uno de los principales artistas sevillanos en la época del romanticismo. Por su parte, José Chaves Ortiz retrató también el mundo taurino.

  4. Pintores académicos sevillanos

    «La caída de Murillo», de José Marcelo Contreras. En Sevilla, existió un nutrido grupo de artistas que copiaron o imitaron a Murillo, llegándose a convertir en una fuente segura de ingresos gracias a su fácil venta. Contreras Muñoz (1827-90) pinta este cuadro para participar en el certamen artístico convocado por la Academia de Bellas Artes de la ciudad de Cádiz.

  5. García Ramos

    «Procesión por la Campana», de José García y Ramos (1852-1912), artista que perteneció a una generación de pintores sevillanos formados en torno a 1870 por Eduardo Cano y que perfeccionaron su técnica con una larga estancia en Roma. Fue uno de los pintores que estudia en la Escuela de Bellas Artes de la ciudad, siendo su maestro José Jiménez Arada, con el que viajó a Roma en 1872. Esa ciudad fue vital en su carrera, ya que allí conoció a Mariano Fortuny (1838-74), pintor que le influiría de forma importante en su obra, dando lugar a lo que se conoce como preciosismo.

  6. La sala de los Jiménez Aranda

    «El recomendado», obra de José Jiménez Aranda (1837-1903), un pintor y también ilustrador que trató escenas de casacón, paisajes y temas religiosos. Estudió -según señala la hoja de sala- en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, donde fue alumno de Antonio Cabral Bejarano, Eduardo Cano y Manuel Barrón. Conoció a Mariano Fortuny en Roma, donde desarrolló la pintura de casacón, destacando pronto por una técnica virtuosa.

  7. Pintores sevillanos en Italia

    «Venecia I», pintura de Antonio Reina Manescau (1859-1937). En la segunda mitad del siglo XIX empieza a despertarse en la escuela sevillana la necesidad de encontrar nuevos temas y huir de lo anecdótico. Los pintores viajan a Italia y, más concretamente, a Roma con el deseo de introducirse en los círculos académicos europeos para así conseguir becas para mantenerse. El paisaje fue uno de los géneros que más evolución tuvo en ese período, como se observa en la serie de paisajes de Venecia de Reina o Rafael Senet (1856-1926).

  8. Piezas de porcelana

    La colección que ha donado al Ayuntamiento de Sevilla Mariano Bellver incluye 567 obras. Aunque la mayoría son pinturas (229), hay también 42 piezas de porcelana y cerámica, así como 13 relojes. Se trata de piezas que Bellver ha ido reuniendo desde 1960.

  9. Mobiliario

    No sólo pueden contemplarse pinturas, porcelanas y cerámicas en el Museo Bellver, ubicado en la Casa Fabiola. La colección donada por este filántropo está compuesta también por 44 muebles y 57 figuras en marfil. El acuerdo para la donación se firmó por parte del matrimonio formado por Mariano Bellver y Dolores Mejías en 2015. En 2016, el Ayuntamiento anunció la compra de la Casa Fabiola, junto al barrio de Santa Cruz, con la finalidad de convertirla en museo.

  10. Escultura

    Más de un centenar de esculturas conforman también la colección Bellver, que puede contemplarse en la Casa Fabiola. Entre ellas hay 18 esculturas de mármol, 7 de marfil, 50 figuras de hueso y marfil y 63 figuras de barro y bronce.