Fábrica de Tabacos de los Remedios, cerrada hace diez años
Fábrica de Tabacos de los Remedios, cerrada hace diez años - Raúl Doblado
URBANISMO

Los doce símbolos del abandono en la dársena de Sevilla

El auge turístico no ha impedido que un puñado de puntos en las márgenes del Guadalquivir presenten un lamentable aspecto o estén abandonados

SevillaActualizado:

Siempre pueden encontrarse contrastes. Sevilla capital vive un momento pletórico en lo que al turismo y la proyección internacional se refiere, pero, paradójicamente, en las encuestas que realiza el Consorcio de Turismo los visitantes muestran mayoritariamente su decepción por lo que le ofrece el Guadalquivir y sus paseos fluviales. De hecho, más allá de su escasa oferta de ocio en términos generales la dársena presenta un puñado de espacios o hitos urbanos que son actualmente la viva imagen del deterioro, el abandono o el simple desdén de las administraciones públicas. Hasta una docena de puntos a lo largo de las márgenes del río a su paso por la ciudad pueden incluirse en ese grupo de símbolos de la desidia en lugares que deberían tener mucha más importancia dada su privilegiada ubicación. En un recorrido de norte a sur, río abajo, de la Cartuja al Batán, esos símbolos urbanos quedan a la vista de cualquiera para dejar constancia de que hay muchos lugares e incluso detalles que no se cuidan lo necesario.

1. Andalucía de los niños

Maquetas de los monumentos andaluces, muy deterioradas
Maquetas de los monumentos andaluces, muy deterioradas - ABC

Este espacio ocupa un recinto de 10.000 metros cuadrados con 72 estupendas recreaciones de lugares famosos de la geografía andaluza a escala 1:33. Un lugar que hace 25 años, cuando se celebró la Exposición Universal de 1992, formaba parte del Pabellón de Andalucía junto al Puente de la Barqueta. Pero lleva años abandonado y las pequeñas estatuas de monumentos andaluces se pudren entre la maleza y el agua que se acumula cuando llueve. Este lugar se denominó desde 2016 River Park, que, tras ser algo remozado, unía la muestra de maquetas con una zona de ocio y terraza de verano gestionada por la empresa Kosmoarte-Barqueta. Esta compañía reinauguró las instalaciones hace dos años y tiene adjudicada la concesión del espacio durante 20 años, pero tras un primer verano de éxito, el año pasado el negocio decayó y terminó cerrando, lo que provocó también el abandono de la exposición de maquetas del marchenero Ignacio Aguilar. Las administraciones públicas se quitaron de encima la responsabilidad sobre uno de los recuerdos más entrañables de la Expo 92 y las esculturas duermen ahora el sueño de los justos entre jaramagos y vallas rotas.

2. Jardines del Guadalquivir

Uno de los viejos módulos de los Jardines del Guadalquivir
Uno de los viejos módulos de los Jardines del Guadalquivir - ABC

Anexos al Pabellón del Futuro de la Exposición Universal de 1992 y en la misma ribera, estos jardines llevan años presentando un aspecto deplorable que se aspira a paliar con la remodelación que se está llevando a cabo en el pabellón por parte de la Junta de Andalucía, dueña de los activos de la muestra del 92 y que va a trasladar a estas instalaciones el Archivo General de Andalucía. Pero la reforma del edificio colindante no ha supuesto todavía una mejora ostensible en el espacio verde, empobrecido y sin estar suficientemente integrado en los hábitos ciudadanos pese a tratarse de la mayor extensión natural que dejó la muestra universal. Hace varios meses se publicó la existencia de una guardería ilegal y de okupas en uno de los viejos módulos de la Expo que evidenció el abandono de los jardines, sin cuidar, vandalizados, sin vigilancia, llenos de basura y pintadas.

3. Jardín Americano

Uno de los rincones del Jardín Americano
Uno de los rincones del Jardín Americano - J. M. Serrano

Pese a su riqueza botánica y los mensajes reiterados por parte del Ayuntamiento sobre su recuperación, éste ha sido durante años otro gran símbolo del abandono de las márgenes del Guadalquivir a su paso por la capital andaluza. Nunca se han destinado los recursos suficientes a su mejora y a darle una vigilancia y, mientras los partidos se han ido culpando unos a otros, esta joya verde se estropeó bastante y especies únicas plantadas con motivo de la Expo 92 se perdieron. Varias asociaciones y colectivos cívicos pusieron el grito en el cielo por lo que tildaron de «estercolero» en plena isla de la Cartuja, al igual que se hizo desde la oposición tanto cuando gobernaba el PP como cuando lo ha hecho el PSOE. De hecho, hasta se creó una asociación, llamada SOS Jardín Americano, que realizó diversos actos de plantación de especies y recogida de basura para denunciar esta cuestión. Tras muchos dimes y diretes, en verano se reabrió esta zona verde con algunas mejoras, tras labores de poda, desbroce, limpieza y colocación de papeleras, además de la recuperación del lago y la cascada, pero el espacio sigue muy falto de cuidados, vigilancia e integración, no sólo el propio jardín sino su entorno, convertido en aparcamiento indiscriminado.

4. «La Única»

Antigua torre ferroviaria de la calle Torneo
Antigua torre ferroviaria de la calle Torneo - ABC

El viejo edificio ferroviario levantado en el año 1928 para los cambios de dirección de los trenes se mantuvo en pie -como vestigio de lo que un día fue esa zona junto al río tras el muro de Torneo- en el nuevo paseo erigido para la Expo 92, el Juan Carlos I. Tanto es así que fue remozado, al igual que su entorno, que se reurbanizó como es debido. Luego, en los años 90, se le dio uso como bar de copas, que fue llamado precisamente Cambio de Agujas, pero cerró varias temporadas de verano después y lleva ya más de un decenio abandonado y ofreciendo una imagen penosa, dando cobijo a la mendicidad en su parte baja, la que mira al Guadalquivir, y plagado de pintadas y elementos rotos. Iba a usarlo la sala La Imperdible para espacio teatral, pero la idea se frustró. A comienzos de este año, el Instituto de las Artes y la Cultura de Sevilla (ICAS), del Ayuntamiento, encargó un estudio para evaluar el estado de conservación del edificio, conocido como «La Única» o «Caseta Única», y plantearse una restauración a medio plazo que se había acordado ya con los grupos minoritarios de izquierda de la ciudad para destinar el inmueble a actividades culturales, pero el ritmo administrativo no permite ser muy optimista sobre la pronta reforma y puesta en funcionamiento de la pequeña torre junto al paseo fluvial.

5. Explanada de Plaza de Armas

Vallado del aparcamiento junto a Plaza de Armas
Vallado del aparcamiento junto a Plaza de Armas - M. J. López Olmedo

Una de las famosas «plazas duras» erigidas con motivo de la Exposición Universal de 1992, la que se sitúa entre la estación de autobuses y la lámina del Guadalquivir, es hoy una simple explanada que sirve como aparcamiento y está repleta de pintadas a pesar de su magnífica situación entre el Casco Histórico y Puerto Triana, ahora reactivado con la apertura del complejo Torre Sevilla. Pese a que se pusieron sobre la mesa varias propuestas en los últimos años, nada se ha llegado a mover seriamente, especialmente por la falta de fondos públicos, y al final se optó en 2009 por dejar pasar a los coches para que –con un estacionamiento municipal de 535 plazas- ocupen ese espacio público degradado, lleno de grafitis, con escaso y deteriorado mobiliario y sin la más mínima sombra. Una pequeña porción de esa inhóspita explanada la ocupa un parque de patinadores cuyos usuarios también han mostrado su queja por el mal aspecto que presenta y la falta de mantenimiento. Llevan años reclamando instalaciones más dignas. El tramo más cercano al puente del Cachorro, además, suele estar plagado de suciedad y los muros que sirven de base del mismo están cubiertos de pintadas y mugre. Una estampa lamentable en una zona de la ciudad destinada precisamente a lo contrario.

6. Explanada de la calle Radio Sevilla

Detalle de la explanada de la calle Radio Sevilla
Detalle de la explanada de la calle Radio Sevilla - M. J. López Olmedo

La otra explanada de 1992 junto al puente del Cachorro, entre el mismo y la calle Radio Sevilla, lleva años siendo un gran ejemplo de falta de aprovechamiento y deterioro, sobre todo por el hecho de estar «atrapada» entre carreteras y la propia salida del aparcamiento subterráneo. El pequeño edificio fue bar de copas y discoteca (el famoso Q Plaza), luego embarcadero y ahora sirve de almacén en una instalación deportiva municipal, el centro deportivo Arjona, de pobrísimo aspecto y rodeada de firme roto y jardines estropeados. Hace ya diez años el Ayuntamiento estudió la opción de reformar este lugar aludiendo incluso a la construcción de una piscina olímpica, para lo que habría que demoler el edificio existente según un proyecto que había ideado el Club Natación Sevilla. Fue una más de tantas promesas incumplidas. Este lugar de lo que fuera antiguamente Chapina sigue a la espera de proyectos más ambiciosos que las pistas deportivas actuales rodeadas de suciedad y firme destrozado.

7. Bajos de Marqués de Contadero

Desperfectos en los locales anexos al Consrocio de Turismo
Desperfectos en los locales anexos al Consrocio de Turismo - Juan Flores

De los tres nuevos espacios creados en los bajos del paseo Marqués de Contadero, sólo el central tiene actividad, la del Consorcio de Turismo, que trasladó allí sus dependencias y abrió la nueva instalación en primavera del 2017 tras una larga y polémica obra por algún sobre coste destacado y por el resultado estético y urbanístico de la inmensa explanada superior a los locales, carente de vegetación y sombra. Pero más allá de la nueva sede de Turismo de Sevilla, los dos locales anexos se han quedado vacíos y ya sufrieron las consecuencias del vandalismo durante sus primeros meses, tanto que hubo que modificar el material que actuaba de «muros» provisionales, una especie de cartón piedra que fue agujereado. Para evitar la deplorable imagen precisamente al lado del nuevo centro de atención a los visitantes, el Ayuntamiento cambió esa cobertura por otra más sólida, pero la cuestión es que los dos locales permanecen sin uso alguno. El proyecto municipal que se había presentado para todo el conjunto incluía un «centro de interpretación de la tapa» en uno de los locales y otro espacio dedicado al flamenco en el otro, pero ambas iniciativas son, por el momento, puro fracaso y los locales están cerrados y vallados. Las negociaciones con la Asociación de Hosteleros para el centro gastronómico se estancaron por la falta de acuerdo en el apartado financiero, al no estar precisamente boyantes ninguna de las dos partes, y las diferencias crecientes con ese gremio a causa de la campaña municipal de recorte de veladores. Con el centro sobre el flamenco se avanzó incluso menos, tanto que la propia Delegación municipal de Seguridad y Movilidad está estudiando la posibilidad de usar uno de los dos locales para dependencias de la Policía Local, algo solicitado por el propio cuerpo ante la necesidad de ubicación en el Centro.

8. Antigua comisaría de la calle Betis

Comisaría de la calle Betis, cerrada durante 2018
Comisaría de la calle Betis, cerrada durante 2018 - Vanessa Gómez

Hace varios meses la Policía Nacional se trasladó a Torre Sevilla y el edificio de la margen derecha del Guadalquivir junto a la zapata, en pésimo estado, quedó cerrado y como un islote en plena vista panorámica. El Ayuntamiento quiere tirarlo, pero debe negociar con la Junta de Andalucía, que es propietaria de la parcela y que la tenía cedida al Ministerio del Interior merced a un convenio que establecía que podía usarse para una comisaría. Trasladada la misma, el solar vuelve a quedar en manos de la Administración andaluza. La idea municipal, por tanto, es esperar el traspaso definitivo de titularidad y después tratar con la Junta el asunto para recuperar el uso público de ese espacio, que es lo que marca el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Darle otro uso supondría una farragosa modificación del Plan y, además, el aprovechamiento del inmueble es prácticamente imposible dado su penoso estado. De esta forma, la opción con más respaldo es la de demoler la ruinosa edificación y liberar esa vista panorámica de Triana, una de las más fotografiadas de la ciudad, ampliando la acera y el jardín contiguo (el de la ladera) para el disfrute ciudadano. Una «limpia visual», básicamente. Por el momento, la comisaría se suma a la lista de hitos del abandono de la dársena con un aspecto impropio del centro neurálgico y turístico de la ciudad a la espera de que la siempre lenta burocracia resuelva el tema.

9. Fuente solar de la Plaza de Cuba

Fuente solar de la Plaza de Cuba, en desuso
Fuente solar de la Plaza de Cuba, en desuso - ABC

La pionera instalación de la Plaza de Cuba (fue la primera de España con este sistema) lleva varios años sin funcionar. La fuente solar se inauguró en junio del año 2010 por el gobierno local de Alfredo Sánchez Monteseirín como remate a la peatonalización de la cercana calle Asunción y estaba diseñada para elevar el agua por sus casi cuatro metros de altura gracias a la energía fotovoltaica. La realizó la empresa Sun Energy y fue denominada fuente-escultura. Más allá de las discusiones estéticas, ya que fueron pocos los partidarios de un elemento urbano de ese aspecto en Sevilla, o de que rompa la simetría dela plaza donde se ubicó, la fuente dejó de funcionar un par de años después de estrenarse y es otro de los hitos abandonados junto al río. El mecanismo se estropeó por falta de las conexiones necesarias y poco después fue objeto de vandalismo en su vallado perimetral y los cristales que rodean el parterre. Es sólo ahora cuando el Ayuntamiento se está planteando arreglarla junto con las de la plaza de la Encarnación a través de los servicios de Emasesa, si bien de momento no se ha producido avance significativo alguno. En su momento se anunció como un «gran hito», advirtiéndose, eso sí, que la fuente funcionaría «exclusivamente cuando haya radiación solar incidiendo en los paneles», por lo que «si en algún momento pasa una nube por encima deja de funcionar». Más que una nube, la instalación de acero inoxidable y placas solares tiene encima desde hace años negros nubarrones. El gabinete municipal del PSOE calificó entonces su estreno como «ejemplo de ecología y de ahorro energético». En lo de la energía no falló.

10. Los pantalanes

Pantalán deteriorado del Muelle de Nueva York
Pantalán deteriorado del Muelle de Nueva York - M. J. López Olmedo

Especialmente en los del Muelle de Nueva York, pero también en otras zonas, los nuevos pantalanes que ha de mantener la Junta de Andalucía –parte del reparto del Plan Turístico del Guadalquivir- presentan un aspecto lamentable por los numerosos destrozos. Seis de ellos son de instalación reciente, pero pese a ello su estado es ya lamentable y sugieren no sólo vandalismo y falta de vigilancia sino también un inexistente mantenimiento, que ha generado incluso malestar en el propio Ayuntamiento, perjudicado indirecto de la negligencia autonómica. El proyecto para colocar los seis pantalanes estaba incluido en el Plan Turístico de Sevilla, esto es, bajo la tutela compartida de Junta de Andalucía y Ayuntamiento, pero las labores de conservación de estos elementos corresponden en exclusiva al segundo, concretamente al área de Planificación. Un simple paseo para repasar todos estas infraestructuras sirve para comprobar que ese trabajo no se está realizando; o al menos, no de la manera conveniente. Estos dispositivos para la pesca fueron ubicados en el muelle de las Delicias, el de Nueva York (dos de los seis), a los pies de Río Grande, en el tramo de Triana y bajo el Castillo de San Jorge. Sólo el primero mantiene aún cierta integridad. El vallado que protege las instalaciones está roto y con enormes agujeros en la mayor parte de los casos, con lo que se puede acceder a los mismos por los laterales. Muchas de las tablas que conforman los pantalanes de pesca, además, están ya destrozadas, con el peligro que esto conlleva para quienes acceden a los mismos. Lo están las laterales, que dan con el agua, y en algunos casos las de la propia plataforma central. Se han usado algunos tablones blancos improvisados para tapar de manera precaria alguno de los huecos. Y las luces de señalización que traían de fábrica ya no funcionan.

11. Fábrica de Tabacos de Los Remedios

Interior de las instalaciones de Altadis, cerradas en 2007
Interior de las instalaciones de Altadis, cerradas en 2007 - Raúl Doblado

La factoría lleva cerrada desde diciembre de 2007 y las negociaciones con Altadis, pese al avance en el acuerdo urbanístico, no han terminado de cuajar para poder dar algún uso a los edificios y jardines en un lugar privilegiado de Sevilla. Son varias las causas por las que estas instalaciones fabriles no han vuelto a tener uso, ni tampoco el terreno donde se asientan, pero todas redundan en una: la inoperancia de las administraciones implicadas, en este caso el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía. Por separado pero también cuando han tenido que llegar a un entendimiento para poner en carga de nuevo esos 40.000 metros cuadrados en un lugar privilegiado. Durante el pasado mandato, el popular Juan Ignacio Zoido llegó a un acuerdo con Altadis, pero la Administración andaluza debía dar el permiso definitivo para la modificación de los planes urbanísticos y no lo hizo. Los socialistas plantearon que el convenio que se había firmado perjudicaba los intereses de la ciudad y paralizaron aquel proyecto, derogado luego por el actual alcalde, el socialista Juan Espadas. En el nuevo marco de diálogo con la empresa las distancias son enormes. Hasta ahora. De hecho, el Ayuntamiento deslizó hace unos meses que incluso se estaba planteando expropiar la finca si la compañía no atendía a las peticiones -a la baja- del gabinete municipal. La vieja fábrica, toda una tradición en la ciudad, es la única que le queda a Altadis en toda España sin un nuevo uso asignado. Los ritmos de Sevilla.

12. Puente de Alfonso XIII

Puente de Alfonso XIII, almacenado en el puerto
Puente de Alfonso XIII, almacenado en el puerto - Gogo Lobato

El conocido popularmente como «puente de hierro» permanece montado en un muelle junto a la avenida de Las Razas entre la maleza y sin que la ciudad y el propio Puerto de Sevilla hayan decidido qué hacer con él. Fue desmontado en 1998 de su lugar una vez se construyó el nuevo puente de las Delicias y tras varios años desmontado en terrenos portuarios se volvió a montar para colocarse en su actual parcela, junto al Batán. Tras descartarse su reutilización en varias ocasiones por los costes que generaría su simple transporte y recolocación –por ejemplo entre San Jerónimo y la Cartuja, como se planteó hace un decenio- se ha terminado por analizar simplemente la opción de adecentar la zona donde está ubicado como parque, pero nada se ha hecho por la falta de fondos. Varias asociaciones ciudadanas han denunciado el estado de abandono del puente. Tras varias reuniones con la Autoridad Portuaria, las entidades cívicas pidieron extremar las medidas de vigilancia y protección de la estructura del puente, así como que se incluya en el Catálogo de Bienes de Interés Cultural (BIC) de la Junta de Andalucía. Han indicado estas asociaciones que no tienen noticias de la promesa del Puerto de plantear al Ayuntamiento y a la Consejería de Cultura un grupo de trabajo para darle una solución al puente. La Autoridad Portuaria ya tanteó a inversores privados, sin éxito alguno, para convertir el «puente de hierro» en un mirador al río.