Un potrllo junto a su madre
Un potrllo junto a su madre - M.J.López Olmedo
Sicab 2018

Una docena de potrillos entre yeguas y sementales en Sicab Sevilla 2018

Casi todas las yeguas de Sicab están preñadas; los potrillos acompañan a sus madres porque todavía no han sido destetados

SevillaActualizado:

Hasta una docena de potrillos pueden encontrarse en el pabellón en el Sicab junto a sus madres, las yeguas. Son pequeños animales que acompañan a las yeguas que están en el pabellón exterior del certamen bajo una de las carpas. Van con ellas porque aún no han sido destetados.

Y es que, según fuentes ganaderas, la mayoría de las yeguas que hay en Sicab están preñadas. Por ejemplo, de las veinticuatro que acuden con la Yeguada Militar, todas menos una están esperando descendencia. Pero ninguna parirá ya que la que más avanzada está es de 10 meses. La gestación de estos animales dura once meses.

Sin embargo, aunque en años anteriores hubo algunos partos durante el certamen, no es normal que estos animales se pongan de parto porque esta no es la fecha apropiada para ello.

Así Manuel Morales, hijo de María Fernanda de la Escalera, que trae diez yeguas reconoce que tiene siete que están preñadas. Pero tampoco tiene previsto que ninguna se ponga de parto durante estos días. Lo normal es que lo hagan entre febrero y mayo. De hecho, se intenta que las yeguas tengan su descendencia cuando llega el buen tiempo y es la mejor época del año para pastar y para que puedan correr por el campo. También se tienen cuenta, según otras fuentes que los box donde se guardan estos animales durante el certamen son demasiado pequeños mientras que ellas paren normalmente en el campo.

Trato diferenciado

También llama la atención que en el Sicab se hace diferenciación entre los machos y las hembras. Los machos están en un pabellón al aire libre, mientras que las hembras están a cubierto. Esta separación se hace, sobre todo, porque muchas de ellas están preñadas y también para evitar que los machos cubran a las hembras ya que también las hay en celo.

En cuanto a los potrillos que vienen con las madres, la mayoría reposan tranquilamente. Algunos maman a ratos mientras otros comen mordisquean la paja. Un espectáculo digno de ver. So todo para los más pequeños.