Prueba para diagnosticar el VIH
Prueba para diagnosticar el VIH - ABC
SALUD

Drogas químicas para aumentar la líbido hacen temer un repunte del sida en Sevilla

La moda del «chem sex», que ha llegado a las principales ciudades españolas, produce la alerta médica por el riesgo de contagio a través de jeringuillas

SEVILLAActualizado:

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) se están disparando en Sevilla, especialmente sífilis y clamidia, y los expertos que las vienen tratando lo atribuyen a una mayor actividad sexual, alentada por el éxito de las app de contactos, y a una disminución del uso de preservativos.

Este crecimiento exponencial, de más del treinta por ciento anual de nuevos casos, no está afectando aún al contagio del VIH, que viene reduciéndose durante los últimos años, aunque esto podría cambiar. La nueva alerta médica contra el sida tiene su origen en la moda del «chem sex» (sexo químico), sustancias que se inyectan para mantener el deseo sexual y que ahora muchos jóvenes comienzan a picarse en vena para que el efecto sea más rápido.

«Empezamos a ver este problema hace un año. Se están haciendo muchas fiestas en Sevilla y otras grandes ciudades españolas con un gran consumo estas sustancias. La tasa de infección del VIH por el intercambio de jeringuillas es de un 80 por ciento», cuenta Pompeyo Viciana, médico internista del hospital Virgen del Rocío y uno de los mayores expertos andaluces en VIH e ITS.

«Tengo gente en mi consulta, chavales y no tan chavales, que trabajan como usted y como yo, pero que cada fin de semana practican sexo con muchas personas distintas y a menudo sin ninguna protección, animados por estas sustancias. Nos da pánico a los médicos porque nos recuerda a esa fase terrible del sida de los años ochenta del pasado siglo», asegura.

En esa época no tan lejana de la que habla Viciana, Sevilla llegó a tener un pico de quinientas personas infectadas al año y la enfermedad estaba considerada una epidemia. La esperanza de vida de los enfermos era de unos seis meses. «Se me murieron muchos pacientes y no había solución», cuenta este experto de prestigio internacional, autor de numerosos estudios y pionero del tratamiento de VIH en Sevilla. El hallazgo de nuevos medicamentos pudo revertir la situación, que adquirió tintes dramáticos en todo el mundo, y la convirtió en una enfermedad crónica.

Una bomba de relojería

«Tenemos un problema de posible contagio con una forma peligrosa de sexo, principalmente entre varones, que ya empieza a llegar a las consultas de los hospitales. Hay personas que pueden mantener catorce relaciones sexuales con personas diferentes en un fin de semana y esto puede ser una bomba de relojería», advierte Viciana, que recuerda que «ha habido en Andalucía más de mil casos de hepatitis A en homosexuales que no han salido en los medios ni en ningún sitio porque no interesa alarmar a la población».

Ya se han producido algunas muertes por la interacción entre los fármacos del «chem sex» y drogas en algunas ciudades españolas. Hace poco moría en Madrid un universitario que participaba en este tipo de fiestas que se celebran también en Sevilla, Málaga y Granada.

«Con la proliferación de webs y app de contactos y cierta relajación en la prevención, se está perdiendo la necesidad de protegerse de infecciones de transmisión sexual y el resultado empieza a llegar a nuestras consultas». El exjefe de sección de consultas externas de enfermedades infecciosas del Virgen del Rocío asegura también que «los jóvenes son los que están bajando la guardia, aunque la edad media de contagio de sida esté actualmente en torno a los cuarenta años».

En el Virgen del Rocío se hace el seguimiento a unas 2.500 personas infectadas, aunque el número estimado en toda la capital superaría los 6.000. En Andalucía hay unas 18.000 personas en tratamiento: Sevilla, Málaga y Granada lideran las estadísticas regionales de esta enfermedad y son las tres únicas provincias andaluzas donde hay clínicas de ITS donde cualquier persona se puede hacer las pruebas del VIH de forma anónima. «Es necesario ponerlas en toda Andalucía por la tendencia creciente de estas infecciones», advierte Viciana.

El coste de los medicamentos contra el sida (18.000 andaluces los toman) es de unos 100 millones de euros al año. Hace cinco años había unos 3.000 pacientes menos pero el coste era de unos 130 millones. Cada enfermo, con el abaratamiento de los fármacos, cuesta ahora al sistema público unos 500 euros al mes.

SINVIH detectó 608 nuevos casos en Andalucía, de los que 121 se diagnosticaron en Sevilla. Una de las novedades es una proliferación nunca vista de agresiones sexuales. «La inmensa mayoría no salen los periódicos pero nos llegan muchos casos al hospital, no menos de 20 al año. Antes no nos llegaba ninguno y lo que está ocurriendo resulta muy llamativo. La víctimas son a menudo extranjeras», asegura Viciana.