Sucesos

Un ecuatoriano condenado por desvalijar a un vecino en Sevilla prefiere la cárcel a volver a su país

El hombre, que lleva diez años en situación irregular, debe cumplir dos años y dos meses por un delito de robo con fuerza

SevillaActualizado:

Entró en la casa de su vecino, en la Plaza Anjolí de Sevilla y desvalijó la vivienda. Ha sido condenado por un delito de robo con fuerza a una pena de dos años y dos meses de prisión, una condena que puede conmutar por su expulsión de España al tratarse de un inmigrante. Sin embargo, el hombre, que también debe indemnizar al propietario de la vivienda con 7.600 euros, prefiere la cárcel antes que volver a su país de origen, Ecuador.

Según la sentencia de un juzgado de lo penal de Sevilla a la que ha tenido acceso ABC, los hechos tuvieron lugar el 21 de enero de 2016 hacia las 10.30 de la mañana cuando J.R.T.B, de nacionalidad ecuatoriana, se descolgó por la azotea hacia una de las ventanas de la vivienda que el propietario había dejado cerrada. Accedió a su interior y se apropió de numerosos efectos y enseres del hogar.

Se llevó una bicicleta, un caja de herramientas, microondas, plancha, lámparas, marco de fotos digital, dos televisores, equipo de música, tablet, vajillas, ordenador portátil, máquina de escribir, teléfono, máquina de cortar el pelo, trajes, zapatos, chaquetas, cinturón, reloj, ropa interior, calcetines, tres teléfonos móviles, sillas, mando a distancia, cafetera, aparato TDT, platos decorativos, caja de enseres de cocina y otros objetos que fueron tasados en 19.660 euros por el juzgado.

Vivía tres pisos más arriba

Tras ello, cogió un juego de llaves de la vivienda que encontró en un llavero junto a la puerta de entrada, la abrió y sacó todos estos efectos, llevándoselos a su domicilio que se encontraba sólo tres pisos más abajo en el mismo inmueble.

Tres días después los agentes de Policía Nacional que investigaban los hechos, registraron su domicilio y le intervinieron parte de los efectos sustraídos: la bici, la vajilla, una brújula, películas, una caña de pescar, zapatos, ceniceros, un reloj y hasta un cinturón que el propio acusado llevaba puesto y que fue reconocido por su legítimo propietario como suyo.

Por ello el juzgado ha condenado a J.R.T.B, que además reconoció los hechos manifestando en su descargo que no fue el sólo ya que otra persona le obligó a hacerlo porque «debía dinero a un chaval». Sin embargo el juez, que considera que el acusado no aportó pruebas de esas supuestas amenazas ni de esa segunda persona, lo condena ya que además le encontraron las llaves de la vivienda desvalijada en su propia casa.

La sentencia, dictada por un delito de robo con fuerza en casa habitada, ofrece al condenado la posibilidad de acogerse a lo que estipula el Código Penal acerca de la posibilidad de sustituir la pena de prisión por expulsión del territorio nacional. Sin embargo, según el abogado Fernando García-Neble del bufete Bidón Abogados, que ha ejercido la acusación particular, el condenado prefiere la cárcel antes que volver a su país.

De hecho, en la comparecencia realizada en el juzgado para notificarle la sentencia, el hombre alegó que lleva desde los diez años en España y que tiene cuatro hermanos en el país por lo que alegó una situación de «arraigo familiar» para rechazar la expulsión.

Así el ecuatoriano ha rechazado que se suspenda la ejecución de la condena y prefiere entrar en la cárcel antes que volver a Ecuador. Con todo el juez le ha dado al condenado un plazo de diez días para que ingrese en prisión.