Elisa Marañon, la nota más alta de Selectividad
Elisa Marañon, la nota más alta de Selectividad - ABC
Selectividad 2018

Elisa, la nota más alta de la Selectividad de Sevilla: «Es posible estudiar divirtiéndose»

Esta joven, alumna del Colegio Buen Pastor, ha sacado un 13,9. Va para Medicina pero antes pasará por la Olimpiada Internacional de Biología en los próximos días

SevillaActualizado:

Se llama Elisa Marañon, tiene 18 años y ella sí que es la que ha sacado la nota más alta de Selectividad de toda Sevilla. Con una nota que da miedo (13,925) esta estudiante del Colegio Buen Pastor de Sevilla se ha alzado con el trofeo: las calificaciones más altas de la Universidad de Sevilla que también han superado a las de la Pablo de Olavide.

Elisa, que en la mañana de este jueves, nada más conocerse las notas, ha recibido la felicitación de la vicerrectora por haber obtenido la nota más alta y que ha hecho el Bachillerato de Salud, piensa estudiar Medicina, una carrera para la que, según las notas de corte del pasado año, le sobra un punto. Esa era su obsesión, entrar en la carrera que le gusta.

«Al principio no me lo creía porque como mandan las notas por separado, tienes que calcular. Y lo calculé varias veces para ver si era verdad», dice esta joven hija de un ingeniero de telecomunicaciones y una profesora de Bellas Artes. Obviamente sus padres también están encantados y hoy mismo han salido todos a comer. A celebrarlo. Y en su colegio están también orgullos. Porque, según dice, esto se logra con mucho apoyo. Y ella lo ha tenido.

No es para menos. Ese no es el único logro de esta joven que además obtuvo el Premio Nacional de la Olimpiada de Biología y que, en unos días se marcha a la Olimpiada Internacional de Biología que se celebrará en Irán. Por eso está emocionada.

En cualquier caso, esta chica que tiene a todos sus compañeros orgullosos de sus logros asegura que no se considera «un bicho raro». Porque, como dice, hay que saber dedicarle su tiempo a cada cosa. «Tampoco se puede estar todo el día estudiando porque hay que descansar». Aún así dice que no hay una receta mágica, sino estudiar todos los día un poquito.

Pero ella si que tiene un truco. Cuando le gusta algo, bucea en internet en busca de información sobre el tema. «Con eso se aprende más que con un libro. Hay que estudiar de manera que te guste. Para mí es posible estudiar divirtiéndome». Para hacerlo de manera que no parezca una obligación. A los que se examinarán en próximas convocatorias les recomienda que controlen los nervios. Para evitar el estrés. «Hay que estudiar pero también hay que relajarse un poco», dice.

No tiene muy claro la especialidad de Medicina por la que se decantará pero piensa «aprovechar todas las oportunidades que surjan». A medida que vaya estudiando se irá decidiendo por algo.

Dice que ha tiempo para todo. «Tengo mis amigos, salgo y me lo paso bien. Creo que no soy la típica empollona», explica. Aunque es verdad que este año ha tenido menos tiempo, saca ratos para tocar el piano y para salir. Y también para hacer algo de deporte. Cuando le preguntan si tiene novio corta tajante: «¿Pero eso influye en la nota?»