Los alumnos señalan a Eduardo Bertoló, director de EGEU en Chile, posando en esta imagen
Los alumnos señalan a Eduardo Bertoló, director de EGEU en Chile, posando en esta imagen - ABC

Un empresario chileno estafa 500.000 euros a 43 alumnos de la Universidad de Sevilla

Los afectados denuncian que su escuela firmó un convenio con la US para dar un máster, cobró las matrículas y se quedó con el dinero. La Hispalense, que llegó a impartir el curso, lo demandará

SevillaActualizado:

Pagaron entre 12.000 y 15.000 euros a la Escuela de Gestión Europea de Chile para realizar un máster en la Universidad de Sevilla cuyas tasas eran de 4.591 euros. Pero esta presunta estafa, basada en la inflación de los precios académicos, no habría salido a la luz si la persona a la que señalan las víctimas hubiera ingresado el dinero en la Hispalense, cosa que tampoco hizo. La Universidad lo ha denunciado, pero ahora se encuentra ante un problema insólito para la institución sevillana, ya que los alumnos, un total de 43, hicieron el máster y, por lo tanto, exigen su título. La estafa supera los 450.000 euros y se ha producido gracias a un convenio que la Universidad de Sevilla firmó con la citada escuela chilena (EGEU) en 2013.

El máster, que es concretamente un «Business Administration» (MBA) sobre Gestión de la Industria Aeronáutica, celebró sus dos primeras convocatorias sin incidentes aparentes, ya que el responsable del EGEU de Chile abonó las matrículas de los inscritos y el director de estos estudios, el profesor Antonio Leal, pudo coordinarlos sin contratiempos. Sin embargo, la tercera edición no se pagó, por lo que la Universidad de Sevilla decidió suspender la cuarta. Pero los alumnos de estas convocatorias ya habían pagado también en Chile.

Los 43 afectados se han organizado en una asociación que ha interpuesto una demanda contra el director del citado EGEU en el país sudamericano, Eduardo Bertoló, principal señalado en este fraude de medio millón de euros. Además, esta plataforma se ha dirigido al Rectorado de la Universidad y al Ministerio de Educación para solicitar información sobre el caso y pedir una solución académica. De hecho, los alumnos han avalado su denuncia en los tribunales chilenos con un correo electrónico que les envió el profesor sevillano Antonio Leal en el que les confirmaba que la Universidad no había recibido ningún pago por sus matriculaciones. Bertoló, por cierto, se encuentra actualmente en paradero desconocido, según reiteran los denunciantes. Pero su estafa deja dos damnificados: los propios inscritos, en su mayoría controladores aéreos chilenos que se matricularon para mejorar sus currículos con un MBA de la «prestigiosa» universidad española; y la Universidad de Sevilla, que ahora tiene que atender la demanda de los afectados para no manchar su imagen.

La plataforma se puso en contacto con los responsables del Centro de Formación Permanente de la US, órgano del que depende el máster en cuestión, hace un mes y medio. Y desde entonces han mantenido varias reuniones por videoconferencia con la Vicerrectora de Estudiantes, Pastora Revuelta, que a su vez ha trasladado toda la información a la Jefatura de los Servicios Jurídicos de la institución. Según las fuentes universitarias consultadas, el máster en el que se ha producido la presunta estafa se encuadra dentro de las titulaciones que la Universidad ofrece «a demanda» de empresas y escuelas de negocio. Es decir, cuando una determinada compañía considera que necesita un MBA para sus empleados sobre una cuestión concreta, convenia con la US esta oferta a través de su Centro de Formación Permanente y abona directamente las tasas académicas estipuladas. Este fue el caso de EGEU en Chile, que durante las dos primeras convocatorias no dio ningún problema. El máster de Gestión de la Administración Aeronáutica se impartió con normalidad a los controladores aéreos que mandaba la escuela de negocios de Santiago de Chile con la que se había firmado el acuerdo. Nadie sabía entonces que su responsable, Eduardo Bertoló, cobraba cantidades muy superiores a las estipuladas. Pero al estallar la polémica, el Rectorado ha tenido que actuar de manera inminente.

En estos momentos trabaja también en el tema, además de la vicerrectora de Estudiantes y la jefa de los Servicios Jurídicos, la vicerrectora de Ordenación Académica, Cristina Yanes, que también es la directora del Centro de Formación Permanente, del de que depende el máster en el que se ha producido el fraude. Desde la Universidad han explicado a ABC que se está preparando una demanda internacional contra el director de EGEU, Eduardo Bertoló, por presunta estafa y que, por otro lado, se está buscando una solución a los afectados, a los que les falta un módulo por hacer y un trabajo por entregar porque el curso se suspendió por el impago antes de su finalización. Los servicios jurídicos han propuesto una salida que consiste en que estos alumnos terminen el máster y en septiembre se les entregue el título aunque no se haya ingresado el dinero de las matrículas, algo que es obligatorio para poder expedir un diploma universitario en España. Esta entrega se les hará aludiendo a la causa de fuerza mayor que supone la estafa, que la Universidad seguirá investigando internamente para saber si hay alguna persona más implicada aquí en Sevilla. De momento, lo que se sabe es que los alumnos pagaron en Chile tres veces más de lo que valía el curso y que el dinero nunca llegó a su destino oficial. Alguien se ha quedado con medio millón de euros utilizando a la Universidad de Sevilla.