Luis Martínez junto a varios de los productos Valhalla
Luis Martínez junto a varios de los productos Valhalla - ABC
PRODUCTOS ARTESANALES DE SEVILLA

Dos empresarios sevillanos crean «Valhalla», la hidromiel del paraíso nórdico

Dos jóvenes sevillanos fabrican en la Ronda de Capuchinos una bebida con connotaciones legendarias hasta en el nombre, de reminiscencias vikingas

SEVILLAActualizado:

La hidromiel, una de las bebidas alcohólicas más antiguas, cuentan que era la preferida de Julio César, está ligada al universo de las leyendas nórdicas, a los vikingos, a sus valquirias, a sus dioses y a su particular paraíso, el «Valhalla». En el norte de Europa, no sólo en los países nórdicos sin también en Alemania o Polonia, se consume todavía de forma frecuente. Y en Estados Unidos hay hasta una Feria Internacional de la Hidromiel. En España no es tan conocida, pero dos emprendedores sevillanos, aficionados a la mitología vikinga, decidieron en pleno boom de la cerveza artesanal, apostar por esta bebida y recuperar su uso.

La idea, explica Luis Martínez, responsable del proyecto junto a su socio José Ramón González-Sicilia, se puso en marcha hace unos dos años. Lo primero que hicieron, fue registrar la marca, porque tenían muy claro cuál iba a ser: «Valhalla». Luego vino un proceso no poco complicado. Lo primero fue elegir la mezcla perfecta de miel, agua y una bacteria o probiótico que durante la fermentación genera el alcohol. Tuvieron la suerte de encontrar en Castilblanco de los Arroyos una cooperativa en la que dieron con una miel -«mil flores»-, cuya concentración de romero llega al 80 por ciento, lo que le da un sabor característico. El hecho de que la familia de uno de los socios tuviera una fábrica de probióticos, ayudó a encontrar la combinación deseada. Finalmente, «Valhalla» es un producto elaborado de manera totalmente artesanal, sin conservante alguno. Además, por la miel y el propio probiótico, tiene propiedades beneficiosas para la salud y no produce resaca al no contener lípidos.

Una vez cubierto ese proceso quedaba lo más complicado: cumplir los trámites administrativos tanto para el producto en sí -registro sanitario, alimentario, de embotelladores y hasta de etiquetado- como para el local donde produciría la mezcla -en la calle Maestro Angulo, en la zona de la Ronda de Capuchinos-. Luis Martínez cuenta que cuando fueron al registro de embotelladores de la Junta, los técnicos no sabían muy bien en qué tipo de bebida meter la hidromiel, porque aunque había una normativa que establece como debe ser considerada, hasta ahora nadie la había usado. Tras varios meses de tarea, empezaron a producir hace dos meses.

De momento es una producción pequeña, unos mil litros mensuales que se venden en botellas de formato de 75 y 33 centilitros en sus tres variedades: clásica, tradicional (un sabor más asidrado), doble miel y Freyja (frutos rojos). Se distribuyen en varios establecimientos de Sevilla, pero también en Cádiz, Zaragoza y hasta en Madrid. Aunque de momento con esa producción pueden mantenerse, su objetivo es conseguir producir al menos dos mil litros al mes. Lo que sí es reseñable es que, con el poco tiempo que llevan en el mercado, ya han conseguido que la demanda haya ido creciendo. Dicen que quien lo prueba, repite.