Los restos fúnebres de David Polvillo fueron llevados al cementerio de Sevilla con música de charanga
Los restos fúnebres de David Polvillo fueron llevados al cementerio de Sevilla con música de charanga - ABC
REPORTAJE

Los entierros «alegres» más curiosos de Sevilla

Las empresas funerarias van incorporado servicios fuera de lo común con el objetivo de que la persona en vida pueda decidir su funeral

MARÍA JOSÉ MORÓN
SevillaActualizado:

Hace unos días se hizo viral en las redes sociales, el entierro de un sevillano, David Polvillo, que dispuso que su sepelio fuera acompañado por una charanga. «El Polvi», que así era conocido por sus allegados, tenía una personalidad animada y alegre y quería que esto perdurara en el recuerdo de los suyos. Sin duda, es un entierro singular, pero no es el único. Hay más casos de personas que no quieren lloros, ni penas en su velatorio, más bien todo lo contrario.

No lo vamos a negar, este tema es un poco extraño, incluso en nuestras costumbres puede parecer algo inmoral, pero seguro que muchos han pensado alguna vez en aquella canción ideal para que sonara en su funeral. Se supone que es la melodía definitiva, la que nos define o que resume nuestro paso por la existencia terrestre. ¿Tenemos que caer en la tristeza y la melancolía?

«My way» de Frank Sinatra, «Ave María» de Franz Schubert, «Adagio» de Tomaso Albioni, «Yesterday» de The Beatles o «Canon» de Johann Pachelbel son las canciones más usadas en los sepelios españoles, sin embargo, algunos sevillanos en vida, pocos eso sí, han apostado por otras también muy conocidas, alegres y divertidas, pero fuera de lo común en este tipo de eventos. Incluso, han autorizado algún duelo festivo por voluntad del propio fallecido.

Por Camarón de la Isla

En Carmona hace un par de años se celebró el luto con cantos, flores, caramelos y fiestas hasta el amanecer. Una familia de etnia gitana solicitó al personal funerario que pusiera canciones de Camarón de la Isla en el coche fúnebre a todo volumen y con las ventanillas bajadas. Alrededor del vehículo hubo bailes y palmas al ritmo del popular cantaor flamenco, recuerda la Funeraria Fuascen a este periódico.

En Sevilla capital es posible contratar un coche de caballos en vez de un coche a motor para llevar el féretro. Hace cinco meses, José Manuel Ruiz, un sevillano que antes de morir expresó su deseo de que, llegado el desenlace de su vida, lo llevaran al Parque de María Luisa, el lugar donde solía acudir para disfrutar de unos minutos libres. También pidió un paseo por la Plaza de España antes de ser incinerado.

Mémora, la funerario líder en España, presta este servicio desde entonces. Los familiares de los fallecidos, que así lo deseen, pueden solicitar un traslado en coche de caballos, a semejanza de los que se celebraban hasta principios del siglo pasado. La empresa ha efectuado ya decenas de servicios de este tipo, como el de Miguel Loreto Bejarano, quien fuera capataz del paso de misterio del Señor de la Sentencia de la Hermandad de la Macarena durante 33 años hace un par de mese.

Mariachis

Según la Funeraria Reunidas por el Aljarafe, una familia mexicana contrató a unos mariachis para el entierro de la abuela en Mairena del Aljarafe. Cada año, en su cumpleaños y por el día de las madres, los hijos contrataban a los músicos para alegrarle la vida recordando su tierra por unos minutos. La abuela pidió que en su sepultura sucediera igual para que los sones mexicanos fueran escuchados hasta el cielo. Y así fue, hace ocho años, la banda la acompañó en todo el velatorio.

La Funeraria Reunidas por el Aljarafe tiene otro caso un tanto especial de hace cinco años. Una antigua presidenta de la Hermandad del Rocío de la Puebla del Río estuvo acompañada por el Simpecado desde su casa hasta la entrada de la Parroquia Nuestra Señora de la Granada. Los caballos y los trajes de corto y flamenca no faltaron, como si se tratase de un día cualquiera de Romería en la aldea almonteña. Además, el coro de la Hermandad le cantó en la misa posterior y hubo una multitud de ofrendas florales.

Estos son algunos de los entierros alegres y curiosos que se han dado a conocer en Sevilla y provincia hasta ahora. Mémora sabe de algunos que no deben pasar desapercibidos en el resto de comunidades.

Gaitas

Hace unos días, sin ir más lejos. Una mujer de Vigo, Alicia Jones, ordenó que en su sepelio se repartiera tortilla y vino, al ritmo de gaitas. Tuvo una gran repercusión entonces en la comarca y en Galicia. Los conocidos decían de ella que era una persona «muy vitalista y generosa».

Mémora recuerda también algunas concentraciones de motos en Barcelona. Aseguran que en tres años ha habido dos entierros moteros, donde el féretro era acompañado por decenas de compañeros pilotando Harleys Davidson y donde el único sonido que se escuchaba eran los rugidos de los motores.

En Soria tuvo lugar un funeral de los de ver para creer. Al parecer el ataúd entró vacío en una casa de dos plantas. Como sucede en muchos municipios españoles, al fallecido se le vela en la propia casa. El problema vino cuando el féretro había que trasladarlo hasta el cementerio y no podía salir por la puerta principal. Según cuenta la funeraria, hubo que llamar a la grúa y sacarlo por los balcones del segundo piso. Una multitud de vecinos se desplazaron hasta el lugar porque no daban crédito de los rumores, según Mémora.

Servicios especiales

Fijar un precio medio de un entierro en España es harto complicado. La media se encuentra en unos 3.000 euros, según Panasef, la Asociación Nacional de Servicios Funerarios. Pero todo dependerá de muchas variables como el tipo de féretro, los servicios que ofrezca el tanatorio donde velar al fallecido, el tipo de inhumación y, sobre todo, el municipio donde se ha producido la muerte y donde se quiere enterrar al finado.

Contratar un charanga, unos mariachis o repartir tortillas y vinos entre los allegados no es un servicio propio de las funerarias, aunque nada es imposible. Las familias, en muchas ocasiones no salen de lo habitual por desconocer las voluntades de cada uno. Por este motivo, las funerarias van incorporado estos servicios especiales poco a poco donde la persona en vida puede decidir su funeral.