El ficus de San Jacinto es «un peligro público»
El ficus de San Jacinto es «un peligro público» - RAÚL DOBLADO
Sevilla

El ficus centenario de la parroquia de San Jacinto en Sevilla es «un peligro público»

Los dominicos trabajan con Patrimonio para la retirada del árbol, ya que causa daños en la parroquia y es un riesgo para los viandantes

SevillaActualizado:

El ficus centenario de la parroquia de San Jacinto podría pasar a la historia después de que la comunidad de los dominicos que regentan el templo hayan solicitado su retirada a Patrimonio al comprobar cómo el árbol, con sus ramas y raíces de grandes dimensiones, está afectando al atrio y a los cimientos de la iglesia de Sevilla.

El traslado de la hermandad de la Estrella 43 años después a la que fuera su sede canónica, por las obras de ampliación que van a comenzar a emprenderse en su capilla, puso de manifiesto el mal estado de la entrada de esta parroquia. Mientras se definen los horarios de apertura del templo, que ya acoge a las imágenes titulares de la corporación, el párroco, fray Francisco Javier Rodríguez, apuntó ayer a Canal Sur Radio que, además del daño que está causando el crecimiento de las raíces del ficus, en ocasiones la caída de ramas de gran porte han causado perjuicios materiales, como lo fue recientemente la rotura de la histórica cruz de piedra ubicada en el atrio del templo.

«Nosotros con este árbol tenemos un verdadero problema ya que tanto el templo como el ficus están considerados Bien de Interés Cultural, aunque no obedecen al mismo ámbito, ya que en el caso de la parroquia lo es por su arquitectura y, el árbol, por Medio Ambiente», según indicó en la radio el párroco. Rodríguez añadió que «ese árbol, que es una maravilla, es un peligro público. Lo que pasa es que tenemos una sensibilidad a veces un poco demagógica y, a veces, no se puede tocar lo que es un peligro público».

En esta línea, insistió en que la comunidad dominica lleva un tiempo pidiendo «que incluso se quite».

Burocracia para la poda

En julio del año pasado, la Dirección General de Movilidad dio el plácet a la parroquia de San Jacinto para podar el ficus, después de que los propietarios llevaran solicitándolo hasta en cuatro ocasiones. Al ser un árbol de propiedad privada, el Consistorio dio por fin el permiso necesario sin quue pasara por la delegación de Parques y Jardines para llevar a cabo unas labores de mantenimiento necesarias debido al mal estado que presentaban algunas ramas, que ponían en riesgo la seguridad material y la de los viandantes por la calle Pagés del Corro. Para ello, tuvieron que cortar durante medio día el cruce con San Jacinto para que los operarios pudieran trabajar con las máquinas.

Además de la caída de una rama sobre la cruz de la parroquia, la caída de una rama de grandes dimensiones de este ficus centenario estuvo a punto de herir a una mujer que pasaba por la zona semanas antes de que el Ayuntamiento aprobara la poda del ficus centenario. Años atrás, en 2016, la caída de otra rama sobre el patio del colegio anexo a la parroquia, alertó de la peligrosidad de este ejemplar, aunque no causó daños ni personales ni materiales.

Ahora, más allá de la poda que se llevó a cabo en 2018, la parroquia plantea la necesidad del apeo del árbol, ya que está causando también serios problemas estructurales en la iglesia. Un árbol que está considerado en un nivel de «máximo riesgo» por los técnicos municipales.