El entorno del Benito Villamarín en la previa de la final de Copa
El entorno del Benito Villamarín en la previa de la final de Copa - EFE/José Manuel Vidal
Impacto económico

La final de Copa del Rey e Interestelar 2019 dejan en Sevilla 22 millones de euros

Apenas quedan libres plazas hoteleras, a precios desorbitados, ni reservas en los restaurantes para hoy, cuando se espera la llegada de 60.000 personas

SevillaActualizado:

Sevilla acoge hoy uno de los mayores eventos que se han celebrado en la ciudad. La final de la Copa del Rey tendrá una repercusión directa de 12 millones de euros, a los que habría que sumarle el impacto intangible que tendrá la imagen de la capital hispalense, ya que el partido entre el FC Barcelona y el Valencia CF en el estadio Benito Villamarín se verá en todo el mundo.

Este fin de semana, además, Sevilla acoge el festival Interestelar, uno de los más importantes del panorama musical español, que dejará otros diez millones. Los cálculos del Ayuntamiento son que, sólo con el partido y los conciertos que tendrán lugar en el Monasterio de la Cartuja, el impacto económico sea de 22 millones de euros, algo sin precedentes en la ciudad si nos referimos a eventos concretos concentrados en sólo una o dos jornadas. Fuentes municipales aseguraron a ABC que, en los últimos años, sólo un evento tuvo un impacto económico similar: el congreso mundial de educación celebrado en 2017 en Fibes y que dejó 16 millones.

Desde hace unos días, apenas quedan plazas libres en los hoteles de la capital y, las que aún pueden reservarse, están a precios desorbitados, con una media de 500 euros, cuando lo habitual en estas fechas es que una habitación doble cueste entre 95 y 100 euros de media, que ya de por sí es una de las más altas de España, sin contar los apartamentos turísticos, por los que se han llegado a pagar dos mil euros por una noche.

A principios de esta semana, había establecimientos que pedían más de 1.200 euros por una noche para dos personas en el día de hoy, como es el caso del Sevilla 1920 Suites (Jesús del Gran Poder), o los 770 del Fontecruz (entorno de la Catedral). Para alojarse en Sevilla, lo más barato eran los 200 euros que pedían algunas pensiones. Sin embargo, ayer los hoteles bajaron ya los precios para vender las pocas plazas que quedaban libres. Y, así, en los de cinco estrellas como el Meliá Colón, la noche estaba en 660 euros.

Las reservas en los restaurantes están copadas y, el aeropuerto de Sevilla, tan al límite que ha tenido que ampliar su horario hasta las tres de la madrugada. San Pablo acogerá hoy 155 vuelos comerciales, entre llegadas y salidas. Dieciséis de ellos serán chárter, que reforzarán las conexiones con Valencia y Barcelona. Renfe, por su parte, ha fletado 11.000 plazas adicionales desde ambas ciudades, en un total de 17 trenes especiales. A eso se le suman los 150 autobuses (80 desde la Ciudad Condal y 70 desde la capital del Turia), más los desplazamientos que los aficionados de ambos clubes hagan en sus vehículos particulares.

Por ello, el Ayuntamiento ha activado un plan de movilidad con lanzaderas que conectarán la estación de Santa Justa con las zonas para los aficionados («fan zones»). Los hinchas del conjunto ché podrán utilizar el servicio de Tussam para llegar a la enorme carpa con escenario, servicios y barras de bar que se ha instalado en el solar de la avenida de Las Razas, tras la Facultad de Informática. Los culés, por su parte, serán trasladados hasta la avenida de Italia, en la explanada situada junto a la ciudad deportiva del Real Betis Balompié. Estas dos zonas estarán abiertas hasta las 18 horas, momento en el que se abrirán las puertas del estadio y comenzarán a llegar los aficionados por un itinerario marcado: los del Valencia accederán por la zona de Gol Norte y, los del Barcelona, por Gol Sur.

La Federación Española de Fútbol ha vendido todo el papel. A pesar de que el Benito Villamarín tiene capacidad para algo más de 60.000 espectadores, se ha ofertado un total de 57.000 entradas, que se han repartido de la siguiente manera: 21.800para cada club, 12.500 para compromisos de la Federación y otras 1.000 «sociales» que se han vendido directamente en taquilla para colectivos en exclusión, parados de larga duración, familias numerosas o personas mayores.

La ciudad se ha blindado para la celebración del partido, que comenzará a las 21 horas y cuya temperatura prevista será de 28 grados (llegará a los 35 grados en las horas centrales del día). El dispositivo de seguridad que ha puesto en marcha la Subdelegación del Gobierno, en coordinación con la Casa Real, el Ayuntamiento, 061, el FC Barcelona, el Valencia CF y el Real Betis, estará formado por más de 2.500 efectivos. Habrá 1.360 funcionarios de Policía Nacional, con la participación de Unidades de Intervención Policial (UIP), Prevención y Reacción (UPR), Caballería, guías caninos, un helicóptero, la Brigada Provincial de Información, la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana e indicativos correspondientes a los distritos de la ciudad afectados, entre otras unidades.

Por otro lado, los efectivos de Policía Local controlarán la accesibilidad al estadio y la movilidad en los puntos clave de la ciudad, y evitarán las actuaciones ilegales desde el punto de vista administrativo en el entorno del estadio. Además, Bomberos y Protección Civil destinan numerosos efectivos, a los que hay que añadir una patrulla de la Unidad Adscrita de la Policía Autonómica, así como cuatro equipos de emergencias del 061 en el interior del estadio, tres de ellos en las inmediaciones del recinto y uno en el interior, con sus correspondientes dotaciones de médicos, enfermeros, técnicos de emergencia y ambulancia. El Real Betis Balompié, por su parte, aporta más de 470 vigilantes de seguridad privada y auxiliares.

Este plan no sólo estará activo en el entorno más próximo al estadio, sino que contempla la vigilancia y control de los hoteles donde se hospedan los equipos y las aficiones, los traslados al estadio y la concentración de los aficionados tanto en las inmediaciones como en otros puntos de la ciudad.