La Fiscalía pide que la acusada del crimen de La Juliana permanezca en prisión
La casa donde murió el ejecutivo del BBVA. EFE

La Fiscalía pide que la acusada del crimen de La Juliana permanezca en prisión

ABC. SEVILA
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La Fiscalía de Sevilla ha solicitado que Natividad Cantero, acusada de matar a su ex compañero sentimental y directivo del BBVA el pasado mes de junio de 2008 en su chalé de La Juliana en la localidad sevillana de Bollullos de la Mitación, permanezca en prisión preventiva, según informaron a Europa Press fuentes del caso.

De este modo, durante una vista celebrada en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla para analizar el recurso de apelación interpuesto por el letrado de la imputada contra el auto de procesamiento dictado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Sanlúcar la Mayor, el representante del Ministerio Público solicitó que se confirme el referido auto de procesamiento así como que Natividad Cantero permanezca en prisión preventiva.

El Juzgado instructor imputa a Natividad Cantero los presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos, allanamiento de morada, tenencia ilícita de armas y homicidio agravado -asesinato-, pero la representación jurídica de la acusada recurrió el auto al entender que "no existen indicios racionales de criminalidad suficientes" para imputar a la acusada "ni un asesinato ni un homicidio".

En su recurso ante la Audiencia Provincial, el letrado de la imputada defiende que en la instrucción de la causa "hay bastantes elementos que la exculpan", aunque por el contrario el juez encargado del caso "justifica" su auto de procesamiento "únicamente en elementos adversos y desfavorables" para la encartada, "sin hacer mención de los que la favorecen".

En el auto de procesamiento, consultado por Europa Press, el juez reseña que la muerte del ejecutivo se produjo a consecuencia de un síndrome anémico agudo producido por arma de fuego, relatando que sobre las 15, 30 horas del día 15 de junio la presunta asesina se acercó al chalet donde vivía la víctima portando una pistola, entrando a través de la cancela de acceso a la cocina situada en el jardín, "que sabía que se dejaba siempre abierta cuando la víctima se encontraba allí".

Al hilo de ello, indica que, una vez en el interior de la vivienda, Natividad se dirigió al salón sorprendiendo a su ex pareja en el sofá, momento en el que se produjo una "fuerte" discusión durante la cual la ahora imputada sacó la pistola "disparándole una primera vez de frente, a una distancia superior a 30 centímetros pero inferior a 1, 5 metros", y alcanzándole en el tórax.

«Minuciosa» limpieza del lugar del crimen

Seguidamente, según el relato del juez, la mujer volvió a disparar una segunda vez mientras la víctima se encontraba en el suelo "con el tronco semiincorporado, impactando el proyectil en el mueble expositor", aunque asevera que ninguna de las lesiones sufridas por los disparos "causó el fallecimiento de forma inmediata, siendo de las que originan un grado de supervivencia que podía haber permitido una actuación médica reanimadora".

Posteriormente, y tras realizar una "minuciosa" limpieza de la escena de los hechos, "no recogió o no reparó en la localización de uno de los proyectiles, el cual se encontraba ubicado en el salón", tras lo cual se apoderó del teléfono móvil y de las tarjetas telefónicas de su ex pareja, arrojando el arma al río Guadalquivir.

De igual modo, hace mención a la declaración del guarda jurado de la urbanización, que asegura que el día de los hechos la imputada pasó por el control de acceso sobre las 15, 30 horas, abandonando el recinto horas después.