La tuneladora almacenada
La tuneladora almacenada - ABC
Infraestructuras

Fomento dice ahora que el subsuelo es un problema para la tuneladora

A ello se suma la actualización de los contratos, necesaria para reactivar la obra de los túneles de la SE-40

SevillaActualizado:

La financiación de los túneles de la SE-40, que rondan los 700 millones de euros, no es el único problema para reactivar esta obra, que es la auténtica solución para los problemas de tráfico en el área metropolitana de Sevilla. Su dificultad técnica, el estado de los contratos y ahora también la situación del subsuelo, como se ha descubierto ahora, complican todo ese proceso. Lo reconoce el director general de Carreteras del Ministerio de Fomento, Javier Herrero, quien ha encargado un estudio para encontrar la salida más eficaz que permita sacar del almacén la tuneladora.

En declaraciones a ABC destaca que «es un proyecto de enorme complejidad, pero que resulta fundamental para la ciudad de Sevilla». Explica que desde que llegó al departamento hace diez meses se ha trabajado en el modificado de los planos con el objetivo de avanzar. Y también se analiza la situación del subsuelo para poder perforar con la tuneladora en condiciones seguras. Herrero advierte de que la naturaleza arcillosa de este terreno a 40 metros bajo el agua dificulta mucho la labor y hay que ver cómo actuar. El problema no es nuevo, ya se topó con uno parecido la constructora del metro cuando tuvo que afrontar el paso a la altura del puente de San Telmo y generó numerosos retrasos.

Cabe recordar que estos subterráneos, con los que se sortearía el río en el tramo que discurre entre Dos Hermanas y Coria, ya están adjudicados a dos uniones temporales de empresas con las que hay un contrato firmado. En el caso del túnel norte, que construirá la UTE formada por OHL, Azvi y Sando, será necesaria una actualización de los planos para incluir los nuevos cálculos de inundaciones realizados por la Confederación Hidrográfica de Guadalquivir. La Dirección General de Carreteras trabaja en la redacción del modificado y los análisis medioambientales que estarán listos en los próximos meses. Este mismo grupo de empresas es el que adquirió hace casi siete años la tuneladora por casi 40 millones de euros.

La gigantesca taladradora, de 14 metros de diámetros y 150 de longitud, permanece desmontada en un almacén de Coria a la espera de que la obra se reactive algún día. Pero esa falta de actividad no sale gratis. Su mantenimiento tiene un coste de unos 120.000 euros al mes, a razón de 1,4 millones de euros al año, que van sumando a la cuenta del sobrecoste. Desde que se encargó hasta hoy acumula ya más de nueve millones de euros que Fomento tendrá que abonar.

La máquina se ha conservado porque fue diseñada exclusivamente para este proyecto, lo que impide que pueda venderse o alquilarse para cualquier otro.

Al menos solo hay una tuneladora en este estado, la segunda que debía haber encargado la UTE adjudicataria de los túneles sur no llegó a fabricarse. Precisamente este grupo de empresas que forman Copisa, Aldesa y la desaparecida Brunesa, están a la espera de la liquidación del contrato, pues una de las firmas no existe y el proyecto del túnel sur necesita un rediseño completo. La intención del Ministerio es buscar una fórmula para resolver este acuerdo con el menor coste posible y volver a sacarlo a licitación.

Todos estos trabajos pendientes cuentan con una pequeña partida procedente de los Presupuestos Generales del Estado de 2017, los últimos que aprobó Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. No obstante, necesitarán nuevas aportaciones si se pretende avanzar. La última –y la más generosa– fue la que se incluyó en las cuentas que elaboró el equipo de Pedro Sánchez y no que se llegaron a aprobar. En las mismas se recogía un montante de 144 millones de euros, a razón de 72 por cada subterráneo.

Además de los túneles, Fomento llegó a consignar partidas para los tramos de la nueva ronda de circunvalación que están en obras y el resto de la vía que aún no se han terminado de pagar. Una de las más generosas fue la destinada al enlace entre Coria del Río-Almensilla, que recibió en aquel anteproyecto 15,93 millones. Se espera que todo este compromiso inversor se mantenga para avanzar en la infraestructura clave de la capital andaluza.