«Las postrimerías de San Fernando», el cuadro del Alcázar que se ha mojado
«Las postrimerías de San Fernando», el cuadro del Alcázar que se ha mojado - J. M. R.
Patrimonio

Una fuga de agua afecta a un cuadro del Prado cedido al Alcázar de Sevilla

Se trata del lienzo «Las postrimerías de San Fernando», de Virgilio Mattoni, que se ha mojado por una avería en la climatización del Salón del Almirante

SevillaActualizado:

Una avería en el sistema de aire acondicionado ha afectado al cuadro «Las postrimerías de San Fernando», expuesto en el Salón del Almirante del Real Alcázar. Se trata de la obra maestra de Virgilio Mattoni, de 1887, que es propiedad del Museo del Prado pero que está cedido en el Palacio Real sevillano en depósito.

La fuga de agua ocurrió el domingo y provocó goteras que hicieron que el inmenso lienzo (de cuatro metros de alto y 7,5 de ancho) se mojara. Rápidamente, desde la Comisión Provincial de Patrimonio dieron parte de lo ocurrido tal y como está estipulado cada vez que un bien de este tipo sufre daños y desde el Patronato del Alcázar -de quien depende esta zona del recinto- se están redactando los informes correspondientes.

Fuentes del Ayuntamiento de Sevilla explicaron a ABC que, tras detectar la avería en el sistema de aire acondicionado que discurre por el techo, se actuó «de forma inmediata» con el corte del mismo. Así, confirmaron que sobre la tela del cuadro cayeron «algunas gotas de agua de la refrigeración» y que, «a simple vista, no se aprecian daños reseñables». Así lo constata el informe de la restauradora que inspeccionó el cuadro, sin detectar daños, ni siquiera por embolsamiento de la tela ni arrastre de pintura.

El cuadro, de un valor incalculable, lo realizó Virgilio Mattoni para la Exposición Nacional de 1887, con el objetivo de darse a conocer en Madrid. En la muestra obtuvo la segunda medalla por la gran calidad de su obra. La pintura narra la agonía del Rey Fernando III «El Santo» tal y como la describió su hijo Alfonso X «El Sabio» en la Crónica de España, y que tuvo lugar precisamente en el Salón de los Embajadores del Real Alcázar.

Normalidad en la visita

Ayer, el Cuarto del Almirante abrió con total normalidad tras las filtraciones de agua. Los guías turísticos explicaban a los visitantes cada uno de los cuadros principales y la historia de estas estancias donde, justo hace 500 años, se gestó la primera vuelta al mundo de Fernando de Magallanes. La zona constituyó la sede de la Casa de la Contratación hasta 1598, cuando fue trasladada al actual Archivo de Indias. Desde estas dependencias se controló todo el tráfico hacia las Indias a partir de 1503, durante casi todo el siglo XVI, y se planificaban las rutas marítimas como la que llevó a Magallanes a circunnavegar la Tierra.

El Cuarto del Almirante acoge obras de gran importancia artística e histórica como la Virgen del Buen Aire o de los Mareantes (1531-36), de Alejo Fernández, sobre el descubrimiento de América y los personajes que protagonizaron la hazaña, que siempre ha permanecido en la Sala de Audiencias, que hizo también las veces de capilla.

El salón donde se ubica el cuadro de San Fernando que se ha mojado -y que acoge presentaciones oficiales del Real Alcázar- está presidido por otro que tiene un gran simbolismo como es «La inauguracion de la Exposición Iberoamericana de 1929», obra del pintor Alfonso Grosso. Allí se encuentran otros lienzos como «La toma de la Loja por Fernando el Católico» (Eusebio Valdeperas) o los retratos de Fernando VII y María Cristina de Nápoles (Carlos Blanco), que no han sufrido daños.

Estos cuadros pertenecen en su mayoría al Ayuntamiento de Sevilla, mientras que otros como «Las postrimerías de San Fernando» son del Museo del Prado o de Patrimonio Nacional. La propiedad del retablo de la Virgen de los Mareantes sigue estando en discusión, un litigio soterrado que resurgió hace un par de años cuando Patrimonio Nacional reclamó la obra para restaurarla en Madrid, algo a lo que se negó el Consistorio. Entonces, la entidad que gestiona los bienes de la Corona alegó que la obra no se encontraba en buenas condiciones de conservación y que necesitaba una intervención así como una mejora en las medidas de seguridad de estas estancias. Finalmente, se acordó que la pintura se restauraría sin moverla de Sevilla.

Es tal la importancia que tienen estas dependencias y las obras que se exponen en ellas que la avería en la climatización hizo saltar todas las alarmas. A las goteras surgidas en el Cuarto del Almirante se le suman otros desperfectos llamativos y que se aprecian a simple vista como el deshilachado de los tapices que cubren desde 1967 las paredes de la Sala de Audiencias, sobre todo alrededor de la puerta de acceso.

La escena de la muerte del Rey

El cuadro al que le ha caído agua representa la agonía de Fernando III. El Rey salta del lecho en el Salón de los Embajadores del recién conquistado Alcázar. Viste un camisón y está desprovisto de los atributos reales. Está arrodillado y con los brazos en cruz, sujeto por dos monjes, mientras que el arzobispo Don Remondo eleva la Sagrada Forma. En primer término, la Reina Juana se desploma, junto a una de sus damas. Al fondo, se aprecia uno de los arcos que dan paso a una capilla en la que se adivina el altar de la Virgen de las Batallas, la imagen de marfil que siempre llevaba el Rey Santo y que hoy se encuentra en la Catedral. Junto al muro permanecen arrodillados los infantes Alfonso, Juan, Felipe y Leonor.