El letrado recuerda su pasado como letrado
El letrado recuerda su pasado como letrado - JUAN FLORES

«De ganar 12.000 euros al mes he pasado a vivir en el albergue»

Juan Luis Romero llegó a tener despacho en la calle Imagen cuando ejercicía como letrado, ahora ha cumplido los 60 en el centro de acogida porque se ve sin ahorros

SEVILLAActualizado:

Estudió en los Escolapios, juró como abogado en la Audiencia de Sevilla en enero de 1980 y en 2013 se tuvo que dar de baja en su colegio profesional porque no podía pagar la cuota. Juan Luis Romero Molina ha cumplido 60 años en el albergue municipal de Sevilla, después de haber ganado al mes hasta dos millones de las antiguas pesetas o 10.000 de los euros de hace siete años por defender a grandes empresas, violadores o asesinos. Tiene tres hijas y una madre que vive en un piso de 300 metros cuadrados.

—¿Desde cuándo está usted en el albergue?

—Entré a primeros de año y en marzo me fui a casa de un amigo a Puerto Real. Luego alquilé una habitación, en abril o mayo, y en agosto y septiembre me fui a casa de otro amigo aquí en Sevilla, pero me tuve que marchar porque se hizo cargo de su padre. O sea, que llevo aquí cerca de cuatro meses, dos de principios de año y estos últimos y no se lo deseo a nadie. Lo que hay aquí no se lo deseo a nadie. Ahora me están gestionando una residencia de ancianos en Heliópolis y un salario social de 420 euros, pero la verdad, yo estoy harto de convivir con personas con las que no tengo afinidades y quiero intentar retomar mi profesión porque me apasiona y me encuentro con energía.

—¿Qué le pasó para acabar así?

—Llego aquí porque no he sabido ahorrar, porque yo he ganado muchísimo dinero, pero también he hecho muchos favores y siempre me ha gustado perder para remontar el vuelo. Pero esta vez ya he tocado fondo definitivamente. Ni siquiera he cotizado. Además, con la crisis esta profesión fue a peor. Ahora está igual, no es solo la crisis, porque somos muchos y porque además no se cobra siempre a final de mes, cuando se va por libre, ni siempre lo mismo. Yo voy al juzgado y veo a compañeros con 70 años arrastrándose haciendo turnos de oficio y guardias que no han hecho en su vida. También me separé de mi esposa y le dejé la casa.Luego conviví con otra mujer cinco años y cuando se acabó, me fui. Estuve tres o cuatro mese en hostales y pensiones, pero eso no hay quien lo aguante porque en ese ambiente no generas trabajo, no te vistes bien, no tienes espacio y además se va un dinero porque cuesta 20 ó 25 euros diarios la habitación.

—¿Cómo era su plan de vida?

— Me ha ido muy bien. Yo he tenido despacho propio veinte años en la calle Imagen. Mis tres hijas estaban en las Esclavas y todos los veranos íbamos a Sanlúcar de Barrameda o Matalascañas. Yo he llegado a ganar al mes dos millones de las antiguas pesetas y hace siete años que estaba de abogado externo de la delegación de Obras Públicas de la Junta de Andalucía: 10.000 euros. Vivía de casado en la Encarnación y luego me fui a la calle Bécquer, donde reside mi exmujer con la que me llevo muy bien y por la que me siento muy querido.

—¿Y entonces por qué no está con ella o con sus hijas?

—Mis hijas están bien colocadas pero ahora las casas se les han quedado pequeñas porque le ha dado por parir a todas, aunque yo ya soy abuelo. Tengo muchos hermanos, y tengo madre pero no quiero estar de más en ningún sitio...