El «Gobierno de progreso» ha subido las tarifas de Tussam casi el doble que el IPC
Sevilla es la tercera capital donde se ha visto un mayor incremento en las tarifas del transporte público. RAÚL DOBLADO

El «Gobierno de progreso» ha subido las tarifas de Tussam casi el doble que el IPC

SUSANA C. CHAÍN. SEVILLA
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Desde que en 2003 la coalición PSOE-IU formasen el denominado «Gobierno del progreso», las tarifas de Tussam se han incrementado muy por encima del IPC. Así, entre 2004 y 2008, los precios del bonobús sin transbordo subieron un 28,2%, mientras que la modalidad con transbordo se incrementó en un 23%, una cifra que casi dobla el incremento del IPC en esos mismos años —16,8%— .

Esta diferencia se dispararía con las tarifas anunciadas para 2009, ya que el incremento acumulado 2004-2009 sería del 66,6% para el bonobús sin transbordo y del 56,5% para el bonobús con transbordo.

Así, de 4,60 euros que costaba la tarjeta con transbordo y 3,90 euros que valía la tarjeta simple, en la actualidad el coste asciende a 6 y 5 euros respectivamente, pasando a 7,20 y 6,50 en 2009, en caso de que se apruebe la subida de precios que planea Tussam.

Estos precios, que se igualarían a los de la tarjeta con transbordo del transporte urbano de Barcelona —incluyendo esta otros servicios como el metro, el tren de cercanías, los ferrocarriles de la Generalitat y otras compañías de autobuses—, se sitúan por encima del IPC en casi 50 puntos para la tarjeta sin transbordo, y rozando los 40 puntos en el caso del bonobús con transbordo.

El portavoz de la Asociación de Consumidores y Usuarios en Acción (Facua), Rubén Sánchez, ha indicado que «con el dinero de los ciudadanos se debe hacer un transporte atractivo, cómodo y rápido», mientras que «la subida de enormes tarifas sería un atentado a la economía de los usuarios, ya que aplicar una gran tarifa repentina no es bueno». Así, Sevilla se sitúa en el tercer puesto de las capitales donde más se han incrementado las tarifas de transportes urbanos.

Por otro lado, Rubén Sánchez hace hincapié en la necesidad de que el Ayuntamiento «aporte datos que avalen la subida de las tarifas por encima del IPC», ya que el año pasado hubo una «subida excepcional demasiado excesiva». En cambio, Facua considera razonable que el billete univiaje, al no estar enfocado a clientes habituales, tenga un precio disuasorio «ya que debe primarse a los que apuestan por el transporte público con tarifas más asequibles en los bonobuses y tarjetas mensuales, así como en tarifas especiales para determinados colectivos con bajos recursos económicos».

Asimismo indicó que es necesario que los ayuntamientos ofrezcan una participación a las asociaciones de consumidores en las decisiones que afecten a la calidad y las tarifas del sector, y ha pedido la entrada de las organizaciones «que representan los intereses de los consumidores en los consejos de administración de las empresas públicas de autobuses».

Por otro lado, los pensionistas que se suban al autobús ya no tendrán tan fácil hacer uso de la tarjeta gratuita para la tercera edad, ya que incluso Facua ha anunciado su conformidad con las medidas municipales anunciadas, indicando que «puede ser excesivo, incluso un despilfarro, que cualquier pensionista o jubilado pueda disfrutar de una tarifa cero en el autobús, ya que para una persona que gane 1.200 ó 1.500 euros al mes no es necesario que el erario público soporte ese gasto, por lo que el Ayuntamiento tendría que modificar el criterio que mantenía desde hace años» en relación a la renta que perciba el usuario.