Un mural en Los Pajaritos resume aspiraciones vecinales
Un mural en Los Pajaritos resume aspiraciones vecinales - Raúl Doblado
Nueva corporación municipal

Los grandes desafíos de Sevilla a los que se enfrenta el nuevo Ayuntamiento

La desigualdad, la movilidad o el desempleo, algunas de las cuestiones a las que tiene que hacer frente Espadas

SevillaActualizado:

El mandato de la Corporación municipal que se inició el sábado tendrá que dar respuesta a muchas de las grandes cuestiones que la ciudad tiene planteadas. Más allá de las fechas para los grandes proyectos de Sevilla que siguen esperando un plazo para cobrar cuerpo, hay otros desafíos a los que el equipo de gobierno de Juan Espadas tiene que enfrentarse para superar muchas de las lacras que atenazan el porvenir.

Muchas de las cuestiones no son competencia municipal directa, pero el clima municipal siempre marca el paso de otros agentes sociales como empresarios, universitarios, investigadores y sindicatos. Este es sólo un bosquejo de esas cumbres de ocho mil metros que tendrá que escalar el presente Ayuntamiento.

Desequilibrios sociales

El gran desafío colectivo de Sevilla se llama desigualdad social. Empieza a ser apremiante y el consistorio que tomó posesión el sábado debiera tenerlo como principal problema de la ciudad, por encima de cualquier otro. Seis de los quince barrios más pobres de España están en Sevilla, según el estudio de un organismo oficial de tanto crédito como el Instituto Nacional de Estadística. Y no ha hecho más que empeorar en los últimos años: Los Pajaritos se ha subido al deshonroso podio como el segundo barrio de menor renta de todo el país, sólo por detrás de las Tres Mil Viviendas. La delegación municipal de barrios con Planes Integrales contra la Pobreza va a estar en esa línea por primera vez en mucho tiempo: el Ayuntamiento tiene que recuperar el terreno perdido, literal en el caso del Polígono Sur. Las diferencias de renta entre barrios son, en algunos casos, asimilables al desnivel entre España y Marruecos, la frontera con más inequidad del mundo.

El fin del Vacie

Se ha hecho una labor tan silenciosa como eficaz en estos últimos cuatro años. El presente mandato municipal está muy cerca de ver la eliminación completa del asentamiento chabolista más antiguo de Europa… por segunda vez ya que en 1961 se desmanteló por entero repartiendo pisos de protección oficial a los moradores de sus chabolas. El área de Bienestar Social ha estado trabajando concienzudamente con los actuales residentes y el número de infraviviendas en el núcleo chabolista se ha ido reduciendo paulatinamente. Sería una excelente noticia, algo así como una inyección de moral en la lucha contra la inequidad social que acogota a la ciudad.

Movilidad

A Espadas le ha ocurrido en el primer mandato lo que tantas veces le reprochó a su antecesor en el cargo: Sevilla sigue careciendo de un plan general de Movilidad que incluya todos los elementos en juego. No se trata sólo de un compromiso efectivo para reanudar las obras del Metro o la ampliación del tranvía o la conexión del aeropuerto con el centro de la ciudad, sino de establecer un modelo al que tiendan todas las acciones municipales. Y en ese modelo caben, por supuesto, el Metro, el tranvía, los autobuses, las bicicletas, los taxis, los vehículos de transporte concertado (VTC) y hasta los patinetes y los recorridos a pie. Todo integrado bajo la premisa de no duplicar esfuerzos ni inversiones, en muchos casos, costosísimas. Suena a música celestial, pero en algún momento nuestros munícipes –con independencia del color de cada uno– tendrán que ponerse de acuerdo para un documento marco que señale el horizonte de la ciudad para los próximos veinte o treinta años en vez de ir parcheando cada vez que llegan a la Alcaldía.

Uno de los grandes desafíos será el plan de Movilidad
Uno de los grandes desafíos será el plan de Movilidad - Pepe Ortega

Desempleo y formación

Este problema capital encierra muchos otros como un nudo gordiano hasta ahora de imposible desenlace. Sevilla capital soporta tasas de desempleo superiores al 20% (21,27% en abril pasado en paro registrado), algo por encima de Ruanda, por ejemplo. Pero incluso ese dato demoledor parece algo positivo cuando se le compara con los de Utrera, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaira, en su periferia. Tomada como causa o como consecuencia, la falta de formación aparece íntimamente ligada al desempleo: la tasa de fracaso escolar en algunos distritos de la ciudad (23% de media en la capital) está a la cola del informe PISA que confecciona la OCDE, cerca de Turquía. Pero sin formación de calidad, el acceso al mercado laboral se hace muy dificultoso y en puestos de muy baja cualificación. Tampoco están mejor las cosas para aquellos jóvenes que sobresalen y atesoran una cualificación profesional superior a la que demanda el mercado: la emigración se abre como casi única posibilidad para este grupo, más numeroso de lo que se piensa. Sevilla tiene serios problemas para retener y atraer talento. Y sin talento innovador no hay empresas ni negocios que hagan progresar la ciudad.

Dependencia del turismo

Los datos turísticos no dejan de romper marcas. Más de tres millones de viajeros que generaron por encima de seis millones de pernoctaciones en hoteles y apartamentos turísticos han aupado a Sevilla al tercer puesto en el podio turístico nacional. Y no se advierte que el crecimiento tenga límites de momento. El turismo tira con fuerza del tejido empresarial, pero corre el riesgo de convertirse en un monocultivo económico con los riesgos que siempre plantea depender de una fuente de ingresos en exclusiva. El tirón de las exportaciones, que hace favorable el saldo de la balanza comercial, está sustentado en la industria aeronáutica de la que tira la planta de ensamblaje final del A400M de Airbus. La falta de innovación empresarial es uno de los grandes cuellos de botella de la ciudad y así lo detectan informes como el de la Fundación BBVA.

Inseguridad

¿Sevilla es una ciudad segura? Según los datos. La tasa de homicidios está por debajo de la media nacional (0,6 por cada 100.000 habitantes en la provincia en el periodo 2010-2015, según datos oficiales del Ministerio de Interior) pero Sevilla ocupa el tercer puesto, tras Alcalá de Guadaira y Dos Hermanas, de riesgo de robo en comercios. De hecho, la provincia es donde los establecimientos comerciales se enfrentan a una mayor probabilidad de asalto y entre las de España donde es más probable sufrir el robo del coche. Es decir, se trata de una delincuencia menor de baja intensidad pero de amplia percepción. A ello contribuye la acuciante falta de policías en la calle. La Policía Local cuenta con unas 250 plazas por cubrir y sólo en la brigada de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, las carencias superan los 300 agentes. Con frecuencia, apenas hay patrulleros en horario nocturno o festivos. Habitualmente, tiende a relacionarse el índice de criminalidad con las condiciones socioeconómicas de la población, cuando tiene que ver más con el clima de permisividad moral y aceptación social del delito.

Sombra y zonas verdes

Se trata de una cuestión al alcance de la mano del pleno del Ayuntamiento. Tan sencillo como podar todos los árboles que lo necesiten, plantar ejemplares en todos los alcorques vacíos y convertir la sombra de las calles en una obsesión a todos los niveles, incluido el presupuesto, claro está. La ciudad debería marcarse un ambicioso plan estratégico para incrementar la sombra vegetal en proporción significativa en el presente mandato. La estrategia debiera alcanzar también a las zonas verdes, de las que Sevilla puede presumir en cuanto a número y superficie (13,9 metros cuadrados por habitante, la mayor de toda Andalucía) pero no así en cuanto a su cuidado y mantenimiento. Y no sólo de los grandes parques metropolitanos (Alamillo) o periurbanos (Guadaira), sino también a los parques urbanos o de distrito.

Limpieza y servicios públicos

Soledad Becerril, al poco de dejar de ser alcaldesa, calificó a Sevilla con una expresión muy gráfica: «La palabra que define a Sevilla es mugre». Quince años o así después, la mugre se ha adueñado de todos los rincones de la ciudad. La percepción de suciedad del viario público es unánime y Espadas tendrá que esforzarse por corregirla.