Qué hacer si declaran tu coche siniestro total

La palabra siniestro total no tiene demasiada buena fama entre los conductores, pues supone la pérdida total del coche y recibir una oferta de indemnización por parte de nuestra aseguradora que tal vez no nos convenza demasiado

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Siniestro total, dos palabras juntas que ningún conductor quiere oír para describir el estado de su coche tras un incendio, un robo o un accidente. Que tu coche sea declarado siniestro total significa que el coste de arreglar el vehículo tras el siniestro sea este del tipo que sea, es mayor que la cantidad garantizada por tu seguro para este fin. Significa, pues, que no podrás recuperar tu coche, y que recibirás una indemnización por su valor en ese momento.

Es decir, a la compañía aseguradora le compensa más indemnizarte que reparar tu coche, y lo hará por el valor que hayáis pactado en el momento de firmar la póliza.

Cómo debo actuar si mi coche es declarado siniestro total

Lo primero que debes hacer cuando hayas sufrido un siniestro -puede ser un accidente en carretera, pero también un robo o un incendio-, es rellenar el parte si hay otro vehículo o vehículos implicados, y después ponerte en contacto con tu aseguradora. Entonces, la compañía enviará a un perito que valorará los daños, y con esa información decidirá si cubre los gastos de reparación de tu coche o si lo declara siniestro total. Si, además, el siniestro está relacionado con un robo, tendrás que poner una denuncia ante la Policía.

Con relación al siniestro total pueden darse dos variables: puede que tú, como conductor del coche asegurado, seas el culpable, o que el culpable sea una tercera persona. Si tú no has sido el causante, la compañía aseguradora del otro automóvil implicado tendrá que ofrecerte una indemnización. En este caso, conviene que prestes atención a lo pactado, y al cálculo del valor del vehículo y de los accesorios. Si, en cambio, tú has sido el causante, tu seguro, a través de la cobertura esencial de responsabilidad civil, se hará cargo de los daños producidos al otro vehículo o vehículos implicados. Si, además, tienes un seguro a todo riesgo que incluya los daños propios, la compañía aseguradora te ofrecerá una indemnización por la pérdida de tu vehículo. Si no es así, correrá de tu cargo la reparación del coche.

Cada póliza tiene unas condiciones propias con relación a los casos de siniestro total. En el momento de contratación o renovación es cuando se deben valorar estas condiciones, para poder adecuarlas a nuestras necesidades o a las características de nuestro coche. Si las coberturas de tu seguro no te convencen en supuestos como este, siempre puedes recurrir a un comparador de seguros de coche para encontrar un producto que se adapte mejor a ti y a tu vehículo, en cualquier caso.

¿Y qué pasa con la indemnización?

Cada uno de los supuestos que pueden acabar en siniestro total de tu coche -incendio, robo o accidente-, figurarán en el contrato de tu póliza con la asignación de una cantidad máxima asegurada, es decir, una indemnización. No tiene por qué ser la misma cuantía para cada uno de los casos, y también se detallará si puedes elegir o no entre recibir una indemnización o que te repongan el coche siniestrado.

La indemnización se calculará con respecto a un tipo determinado de valor del coche, el cual también estará indicado en la documentación del seguro. En la póliza figurará si la indemnización se hará a partir del valor venal (valor de venta que tendría el coche en el mercado en el momento de producirse el siniestro), del valor venal mejorado o de mercado, (valor de compra de tu coche en el momento del siniestro), o del valor a nuevo (solo para los coches con una antigüedad menor a dos años, y es igual al precio que tenía el coche cuando se compró).