Historia de una ilusión
A. MALLADO La Cabalgata de Alcalá cumple medio siglo

Historia de una ilusión

POR ALBERTO MALLADO
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Esta es una historia que bien podría ser un cuento. Una historia de amor que cumple 50 años y lo celebra con el ánimo intacto del primer día, y la ilusión renovada. Es la historia de la Cabalgata de Reyes Magos de Alcalá. La que está escrita en el papel de celofán de las carrozas y con la tinta del esfuerzo de varias generaciones de alcalareños.

Todo comienza con el orgullo patrio de un grupo de jóvenes, a los que les pica el coraje de no tener una cabalgata de reyes en su ciudad, de forma que era necesario ir a Sevilla para vivir con los niños la ilusión de la noche del día 5. Un grupo de jóvenes a los que también les duele que haya pequeños que amanecen el día de reyes sin un regalo a los pies de su cama.

Con la pujanza de los años y contando con una generación ejemplar en la historia de la localidad por su capacidad organizativa y de movilización social, empiezan a dar forma a una cabalgata, que milagrosamente, con medios reducidos, con sablazos estudiados, pero con la dignidad acorde a los magos de Oriente se pone en la calle en la noche del 5 de enero de 1960.

Una cosa queda clara desde el principio y distingue a este colectivo. Se trata de su dimensión social. La prioridad ha sido siempre llevar regalos a los niños que de otra forma no podrían tenerlos. Regalos tan buenos como los de cualquier niño. Los juguetes más demandados y los de mayor calidad. Los reyes de mayor edad cuentan con los ojos vidriosos historias de visitas a las cuevas del Castillo o a casas de una pobreza extrema, donde los padres los recibían con reverencias como a verdaderos monarcas y los niños los miraban como a auténticos magos. Queda claro que esto será siempre lo primero, y si la cabalgata se queda sin salir, pues que se quede. Pero la acogida de la ciudad a sus reyes magos ha hecho que nunca faltaran ni juguetes, ni carrozas. Ambos han ido creciendo en número y en calidad. Son 400 los niños que reciben sus regalos de las manos de los reyes directamente en la noche del día 5 en una hermosa tradición que tiene como escenario el colegio Salesiano. Las carrozas son ya 20. Las bandas de música 5 y entre beduinos y niños, más de mil personas se movilizan para descargar ilusión en la calle.

La respuesta de la gente hace que la cabalgata se plantee dar el salto para transformarse en una institución cultural, social y benéfica que desarrolle actividades durante todo el año y en especial en las fechas navideñas. Para ello comienzan las gestiones para contar con una sede que lo permita. Se logra en la zona de Nueva Alcalá. Allí hay espacio para las carrozas y para mucho más. Convivencias, reuniones, fiestas infantiles, desfiles de disfraces de los pequeños, conciertos, actuaciones y muchas cosas más. Cada vez más. Se inicia en 1997 la edición de un cuento cada año. Siempre realizado por un autor y un ilustrador alcalareños y siempre repartido de forma gratuita entre los escolares de la ciudad. Más de 5.000 en una iniciativa cultural sin precedentes en Sevilla. Este año la autoría corresponde a José Corzo y las ilustraciones a Jorge Rico.

La Asociación de Amigos de los Reyes Magos contribuye al sostenimiento económico de todo ello, junto con el trabajo constante de muchas personas. Desde quienes venden lotería a quienes dan forma a las carrozas. Este año todo es especial. Unas bodas de oro hay que celebrarlas como se merecen. Estos días puede verse en el Museo una exposición con la historia de la institución. Fotografías antiguas, las ropas de los monarcas, un recorrido por los disfraces de los niños, recuerdos, tronos, documentos históricos de las primeras reuniones de los años 60. Han reunido a más de 80 reyes en un entrañable acto de homenaje, celebrado un pase de disfraces de niños o un acto literario de exaltación con la presencia de los oradores, José Antonio Mallado, Vicente Romero, Manuel Ángel Cano y José María Rubio, cuyos discursos han quedado recogidos en un libro. Pero además han celebrado una misa de Acción de Gracias con la asistencia del cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo. Antes habían sido recibidos por el cardenal y le respondieron a una pregunta clave. Les dijo Amigo Vallejo que por qué iba a verlos una Cabalgata y ellos afirmaron con orgullo que todo lo que hacían era para celebrar la Epifanía del Señor. Y en ello siguen, sumando cabalgateros, como el grupo joven ahora configurado.

Estos días de trajín de compras y de noticias de violencia, hay un grupo de hombres y mujeres en Alcalá empeñados en arrugar papel de celofán, colocar espumillón o dar las últimas puntadas a un disfraz de violencia. Hay un grupo de jóvenes repartiendo las 3.000 colgaduras de colores para balcones y ventanas. Hay niños que leen un cuento que pasa en su pueblo. Todos ellos escriben una historia que habla de ilusión y que tiene ya cincuenta capítulos.

La Cabalgata de Reyes Magos cumple sus bodas de oro configurada como una institución social y cultural y con el ánimo intacto para seguir repartiendo ilusión entre niños y no tan niños