CAlle Tetuán, cuya ocupación de locales es completa
CAlle Tetuán, cuya ocupación de locales es completa - J. M. Serrano
SEVILLA

La hostelería desplaza al comercio en Sierpes, la Plaza Nueva y San Jacinto

La disponibilidad de locales cae a la mitad en Sevilla en apenas dos años por el empuje del sector hostelero y la demanda del turismo

SevillaActualizado:

El mercado de locales comerciales de Sevilla vive el momento de mayor dinamismo desde antes de la crisis. La presión del turismo ha motivado un rápido cambio de usos en las calles más transitadas de la ciudad, dejando estampas curiosas como la apertura de negocios de hostelería en la Plaza Nueva, tradicionalmente reservada a la moda y los productos de lujo y en la propia calle Sierpes, donde se constata el interés de los operadores que ofrecen servicios a los visitantes.

Esa es la principal demanda de los inversores, como reconoce Álvaro Rojas, director de la consultora sevillana Realtis, que elabora cada año un informe sobre la situación de las quince vías más comerciales de la ciudad. Este estudio compara el número de establecimientos por ámbito y el nivel de disponibilidad de los mismos. El último, que se actualizó el pasado marzo, recoge que «el distrito más demandado sigue siendo el Casco Histórico, donde queda un 13,9 por ciento de los espacios libres». La zona más colmatada es, con diferencia, el eje Tetuán-Rioja, donde no apenas queda un 3,5 por ciento de la disponibilidad.

«Esta situación no ha cambiado», admite Rojas que sí aprecia más movimiento en otros enclaves como la confluencia entre la plaza de la Encarnación y las calles Laraña y Martín Vila, donde aún queda un 9 por ciento de los bajos comerciales libres. «El interés ha crecido con la construcción del centro comercial en el antiguo edificio de Cajasol y la reciente apertura de una tienda deportiva de más de 2.000 metros cuadrados». Hace tiempo que la hostelería le viene ganando terreno al comercio en este mismo entorno, especialmente al tradicional, que estaba mucho más asentado aquí que en las calles cercanas a la Plaza Nueva. Pero la renovación de inquilinos es elevada por la apertura y anuncios de nuevos hoteles y por la popularidad de la zona.

Alta es también la rotación de inquilinos en la avenida Eduardo Dato, que durante años ha estado olvidada, con numerosos establecimientos vacíos y una escasa renovación de la oferta. De manera reciente ha habido una actualización de negocios en el tramo más cercano a Nervión Plaza, que es el corazón comercial del entorno. El interés que se recupera en la ciudad está teniendo un efecto en los precios, que crecen en todas las zonas con demanda. Destacan los casos de la mencionada Eduardo Dato y República Argentina. Las grandes avenidas de Nervión y Los Remedios experimentan un dulce resurgir tras años de estancamiento. Tanto en un caso como en el otro el nivel de disponibilidad de locales no supera ni el 9 por ciento, por debajo de otros enclaves como Luis Montoto, O’Donnell o la mismísima Sierpes.

Señala el director de la consultora que «alteraciones como la peatonalización de un enclave, un cambio de sentido de la circulación o la apertura de un hotel pueden darle un giro a la situación». Eso ha tenido mucho que ver con el resurgir de República Argentina, que «es una zona tremendamente heterogénea», como reconoce Rojas. Advierte de que «en los últimos dos años el número de establecimientos vacíos ha caído a la mitad», pasando de catorce a apenas ocho. Los nuevos inquilinos han sido, fundamentalmente, empresarios hosteleros. El sector representa ya el segundo mercado junto con las clínicas sanitarias, que incluyen tanto la estética como la oftalmología y la odontología. Sin embargo, ni siquiera los dos sectores juntos logran desbancar a las oficinas y despachos que prestan servicios de informática o reparaciones y que siguen teniendo una presencia dominante.

En Triana se da una situación muy parecida a la del Casco Histórico. Si bien el catálogo de vías comerciales con demanda es mucho más reducido, sí se aprecia un importante desplazamiento de tiendas tradicionales en la calle San Jacinto y las vías aledañas al Altozano. El tramo peatonal de la popular calle trianera acumula la mayor concentración de establecimientos hosteleros. El director de Realtis señala que «en esta calle detectamos una demanda cada vez mayor de operadores nacionales e internacionales que orientan su oferta hacia el turismo». Menos acentuada es esta tendencia en la calle Asunción, donde la rotación de locales es tradicionalmente alta, pero siguen siendo mayoría las tiendas de moda y complementos.