Luis Miguel Martínez, propietario del nuevo hotel Kivir
Luis Miguel Martínez, propietario del nuevo hotel Kivir - Raúl Doblado
Turismo

El hotel del Paseo de Colón se suma a la oferta para la Feria de Sevilla 2019

El nuevo cuatro estrellas estará a pleno rendimiento para la semana de farolillos con 31 habitaciones disponibles

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SevillaActualizado:

La planta hotelera de Sevilla crece con la apertura del hotel Kivir, de categoría cuatro estrellas superior, que estará a pleno rendimiento esta Feria de Abril. El alojamiento, el único situado en el Paseo de Colón, suma una treintena de habitaciones a la oferta de la ciudad y un balcón con vistas al puente de Triana y la calle Betis. «Es la imagen más reconocible de Sevilla», señala su propietario, Luis Miguel Martínez, que regenta también el hotel Bécquer, situado a escasos metros. Su modelo es un tanto particular, pues mantiene la titularidad de los inmuebles y su gestión, a diferencia de la mayoría que suele estar en manos de grandes cadenas.

Es el propio empresario quien abre a ABC las puertas del nuevo alojamiento, diseñado por el estudio de arquitectura Cruz y Ortiz. Durante la visita comenta que «no es casual la elección, pues son profesionales de un enorme prestigio internacional, son sevillanos y además son vecinos, ya que tienen la oficina en Santas Patronas». Martínez destaca la línea minimalista y los espacios abiertos del hotel, tan distinto al Bécquer.

Es el segundo proyecto que la familia pone en marcha desde cero. El primero lo levantó su padre hace ya más de 45 años en una antigua casa palacio de la ciudad de la que todavía se conservan elementos como la reja de la entrada. «Vamos ya por la cuarta generación de hoteleros. El negocio comenzó con una pequeña pensión que regentaba mi abuela en un edificio de la Plaza Nueva, situado junto al Hotel Inglaterra. De allí nos trasladamos a la calle Reyes Católicos, a una ubicación que nos encanta, porque está en el Centro, pero tiene un fácil acceso y ahora nos hemos atrevido con esta inversión», explica el propietario.

Fachada del hotel Kivir
Fachada del hotel Kivir - Vanessa Gómez

El nuevo establecimiento se ha creado mediante la unión de dos antiguas casas que en su día albergaron el conocido restaurante La Dorada. La primera la adquirieron en 2010 cuando la crisis arreciaba, con vistas a comprar la segunda en cuanto hubiera oportunidad. «Nos hubiera gustado que fuese antes, pero no hubo posibilidad y tuvimos que ser pacientes», aclara Luis Miguel Martínez. Mientras tanto, fueron madurando la idea, buscando el concepto y dándole forma al proyecto que arranca en el momento de mayor expansión turística de la ciudad.

El empresario resalta «la magnífica ubicación», con la fachada completamente orientada al río que inspira el nombre del hotel. «Nos hubiera gustado llamarlo Guadalquivir, pero nos dijeron que no era posible porque ya hay uno en Sanlúcar. Le dimos algunas vueltas a esa idea y decidimos usar la terminación Quivir, pero sustituyendo la “q” por una “k” para que los extranjeros lo identifiquen con facilidad».

En el bajo se sitúa el restaurante Fluvial, regentado por Fran Rodríguez, que tiene también el Velouté en la avenida de la Buhaira. Como en el Bécquer, la familia propietaria ha decidido mantener una propuesta gastronómica independiente. Se encargarán de los desayunos, que se sirven en la terraza, pero no de los almuerzos y las cenas. Luis Miguel Martínez deja este espacio para la última parte de la visita. «Es la joya de la corona, porque la vista es maravillosa», asegura. Es el lugar de descanso de los huéspedes, con mesas, tumbonas y una piscina, situada en un lateral para preservar la intimidad de los bañistas.

El empresario destaca que «es una oferta nueva para la ciudad que llega en un momento de máxima demanda». También recalca que «se mantendrá una gestión similar a la del Bécquer, con personal fijo durante todo el año que funciona como una piña. «Nos ha ido bien siempre con ese modelo y es el que queremos para el Kivir».