Enrique Rojas en en el Colegio de Médicos de Sevilla
Enrique Rojas en en el Colegio de Médicos de Sevilla - ROCÍO RUZ
CLAUSURA DEL CONGRESO DE MEDICINA PSICOSOMÁTICA

Enrique Rojas Montes: «La infidelidad no es la peor enfermedad del amor sino la monotonía»

El doctor Enrique Rojas dice que la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria

AMALIA F. LÉRIDA
SEVILLAActualizado:

Este sábado terminó el Congreso de Medicina Psicosomática que desde el jueves se ha estado celebrando en el Colegio de Médicos para conseguir que se proporcione una auténtica asistencia bio-psico-social, basada en las evidencias existentes acerca del potencial de reducción de costes sanitarios que tendría la incorporación de psicólogos adecuadamente formados en atención primaria.

El papel de las emociones en la salud o la enfermedad, la psicofisioterapia, el estrés-burnout del profesional sanitario, la familia y la salud, las nuevas patologías de la sexualidad-salud mental, la depresión y expresión emocional, la psicosomática y SIDA, el impacto psicológico y existencial del cáncer, los hábitos sociales y las defensas inmunológicas, la actitud ante la muerte en medicina y psicología, la psicodermatología, el mundo de las adicciones, la salud mental y la cárcel y la medicina paliativa actual son algunos de los temas que los expertos han analizado en este encuentro que se clausuró ayer tarde con la conferencia del catedrático en psiquiatría Enrique Rojas Montes.

Habló de la enfermedad del desamor y afirmó que actualmente la primera epidemia mundial a nivel psicológico ya no es la depresión ni el estrés ni las drogas, sino la ruptura de pareja.

Es lo que están viendo en las consultas con una intensidad tal que puede decirse que de cada cien casos ochenta son matrimonios que se están apagando o que se han deshecho ya.

Por eso Rojas ofreció una serie de consejos como no divinizar el amor ni idealizar al otro, asumir que tarde o temprano habrá crisis, tener claro que el amor es un acto de voluntad y acertar en la elección del otro.

No se puede hablar de una causa de explique este incremento de las rupturas porque son muchas y entre ellas el doctor citó el «hedonismo, la permisividad, la invitación a pasarlo bien y disfrutar de la vida y los modelos rotos de las revistas del corazón que permanentemente presentan parejas rotas como algo normal».

Dio unas pautas de conducta que nacen de un estudio estadístico sobre una muestra muy amplia de personas con conflictos conyugales y así aconsejó evitar discusiones innecesarias, no sacar la lista de agravios del pasado, «porque la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria y la capacidad para olvidar las paginas negativas del pasado es salud mental; tener una sexualidad sana y positiva compaginando la sexualidad femenina que es secundaria porque busca más el abrazo y el diálogo con la masculina, más primaria e interesada en el acto sexual directo.

Tampoco hay que olvidar que el amor conyugal es un tríptico formado por el sentimiento, la voluntad y la inteligencia. «Enamorarse es decirle a alguien que no se entiende la vida sin esa persona. En occidente el hombre se enamora por la vista y la mujer por el oido. La voluntad, que es más importante que la inteligencia es la determinación de trabajar el amor elegido; y, la inteligencia es saber llevar al otro», señaló Rojas que añadió a la lista de consejos no convertir un problema en un drama, saber perdonar y olvidar, y no ser monótonos porque «la enfermedad del amor no es la infidelidad sino la monotonía».

En conclusión: el amor no es eterno. Es un trabajo diario y continuo en el que no ha de faltar una espiritualidad de fondo que sostenga los cimientos.