Fernando Mendoza, Premio Nacional de Restauración 2008, junto a Rafael Manzano
Fernando Mendoza, Premio Nacional de Restauración 2008, junto a Rafael Manzano - G.L.

Un informe del arquitecto Fernando Mendoza dice que el estado del convento de Santa Inés es «crítico»

Asegura que la Junta rehabilitó «la sala de exposiciones para su conveniencia» y dejó sin restaurar el conjunto monumental, incumpliendo el convenio firmado: «Si no se actúa pronto, el daño será irreversible»

JESÚS ÁLVAREZ
SEVILLAActualizado:

A instancias del abogado de las clarisas, Joaquín Moeckel, que se entrevistó hace algunos días con el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, al que planteó cuestiones relacionadas con el órgano de Santa Inés y otros órganos del patrimonio eclesial, el arquitecto Fernando Mendoza visitó el pasado martes el monasterio y elaboró un informe sobre su estado actual y el grado de cumplimiento de las obligaciones patrimoniales contraídas por la Junta en el convenio firmado en 1990 entre el entonces consejero deCultura, Javier Torres Vela, y sor Mercedes Gaviño Vela, abadesa de la Comunidad de las Clarisas del Real Monasterio de Santa Inés.

Mendoza, Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales 2008 por su trabajo en la Colegiata del Salvador, determina que «se llegaron a restaurar las cubiertas del Claustro del Herbolario dejando varios puntales por retirar» y que «se restauró la cubierta de la Sala de Profundis, pero sigue manteniendo humedades en la cúpula y las trompas».

La Junta cumplió, según Mendoza, con la restauración del antiguo noviciado y de quince nuevas celdas, pero no lo hizo con el apartado de la hospedería, que se comprometió a acondicionar en la zona de la antigua portería. El arquitecto sevillano nacido en Valencia es contundente: «La zona de la antigua portería fue demolida, al encontrarse en ruina total, teniendo que pagar las religiosas los trabajos necesarios».

Respecto a la restauración de la azulejería y de las pinturas murales del claustro del Herbolario, no es menos contundente: «Hay buenas e interesantes pinturas realizadas al fresco, al estilo italiano, fechadas entre 1540 y 1550, en el que aparecen escenas del Antiguo Testamento alternadas con 75 santos y santas relacionados con la Orden de Santa Clara y no se han restaurado estos valiosos elementos que están en un lamentable estado de conservación». También destaca «un gran deterioro en los pavimentos».

«El convenio está incumplido en su mayoría, especialmente en lo referido a la restauración del conjunto monumental de Santa Inés», afirma en sus conclusiones. Y añade:«La Junta rehabilitó la sala de exposiciones para su propia conveniencia y dejó de cumplir los apartados de restauración. El estado de conservación del conjunto es crítico, en especial en lo referente a humedades, consolidación de azulejos y pinturas murales. Si no se actúa pronto —añade—, seguirán produciéndose desprendimientos y abofados de los revestimientos hasta su desaparición irreversible».

«No está en ruinas»

El delegado provincial de Cultura, José Manuel Girela, asegura, por su parte, a ABC que la Junta ha cumplido el convenio y que «no ha recibido ninguna queja manifesta al respecto de las religiosas ni de las personas que las asesosran».

También asegura que no se comprometió con la Fundación Alqvimia a poner un techo en la antigua portería «porque la Junta no puede intervenir en obras privadas, aunque sí le ofrecimos asesoramiento técnico sobre la colocación de esa instalación», explica.

Respecto al estado del convento, el delegado de la Junta afirma que «mis técnicos no me han dicho que esté en ruina ni mucho menos», aunque admite que le han informado de que «está apuntalado el claustro». Girela asegura haberles pedido un memorándum de todo lo invertido hasta ahora por la Junta en el monasterio: «No tengo las cifras pero por lo que me dicen supera al doble de lo comprometido en el convenio». Esta cantidad ascendía a 385 millones de las pesetas de 1990.

Girela destaca también el carácter no comercial de la Sala Santa Inés y las oportunidades que se les dan «a los artistas jóvenes andaluces de exponer allí en muy buenas condiciones».