Fachada principal del hospital de la Mujer del Virgen del Rocío
Fachada principal del hospital de la Mujer del Virgen del Rocío - Nieves Sanz
Sanidad

«Ingreso cero» en el hospital de la Mujer del Virgen del Rocío de Sevilla

En 2018 se hicieron 1.731 intervenciones y solo 31 necesitaron pernoctar en el centro sanitario

SevillaActualizado:

En el hospital de la Mujer del Virgen del Rocío ya se ha consolidado un programa asistencial que comenzó en 2014 y que ha conseguido reducir la estancia hospitalaria de las enfermas que van a someterse a una intervención quirúrgica con las ventajas que eso conlleva para su salud y para el sistema sanitario, ya que así puede disponer de más camas libres.

Se trata de un circuito asistencial denominado «ingreso cero» que ha sido muy valorado por la unidad de gestión clínica de Ginecología y Patología Mamaria ya que «mejora la accesibilidad al sistema sanitario, mitiga el riesgo de eventos adversos al disminuir la estancia de la paciente en el hospital e incrementa la calidad asistencial pues ingresan el mismo día de su intervención programada, evitándose que lleguen al hospital el día anterior», señala María de los Ángeles Martínez Maestre, jefa de servicio de dicha unidad.

Respecto al funcionamiento de ese circuito explica que las administrativas llevan a cabo una llamada telefónica a las pacientes que se intervienen a segunda hora los días previos a la intervención. Una vez llega la fecha, las mujeres van llegando sucesivamente a la planta sexta y son recibidas por el personal administrativo que les proporciona las pegatinas y pulseras identificativas, indicándoles el ala a donde han de dirigirse para ingresar y ser atendidas por el personal de enfermería del turno de mañana.

Para las pacientes de primera hora, las enfermeras de consultas hacen la llamada prequirúrgica el día previo a la intervención. Se le informa de que tiene que ingresar directamente a las siete de la mañana en la sexta planta del hospital de la Mujer, se le explica el procedimiento que ha de llevar a cabo de prevención de infecciones de la herida quirúrgica y se resuelve sus dudas además de indicarle el ala y la habitación de ingreso. Allí el personal de noche es el que realiza el ingreso de primera hora. El protocolo de ingreso, con valoración inicial, plan de cuidados y etapa prequirúrgica queda finalizado en torno a las 8 de la mañana, con lo que la enferma está preparada para bajar al quirófano de manera inmediata.

«Para ello —añade la doctora— el personal se ha ido formando estos años en técnicas e innovaciones organizativas, que incrementan la calidad en la asistencia, una mayor disponibilidad de camas y eficacia en el empleo del tiempo, posibilidad de bloquear camas en habitaciones dobles para cirugía oncológica, y en definitiva, mayor bienestar y menores riesgos con óptimos resultados quirúrgicos para nuestras pacientes». En 2018 se hicieron un total de 1731 intervenciones en la unidad de Ginecología y Patología Mamaria y de ellas solo 31 necesitaron ingreso previo, bien por las circunstancias especiales de la paciente (paciente frágil), o por necesidad de pruebas previas a la intervención.

Mª Ángeles Martínez Maestre
Mª Ángeles Martínez Maestre - ABC

Las intervenciones más comunes son cáncer de mama —cerca de 500 al año— de útero, de ovario, de vulva, otros procesos malignos que representan más de la mitad de las intervenciones, y la patología «benigna» (incontinencia urinaria, prolapso, miomas, fibromas) e infecciones del aparato reproductor femenino.

La gestión de camas mediante ingreso cero reduce la estancia media de las pacientes a 2,9 días con un menor tiempo de hospitalización, evitando así el riesgo de infecciones nosocomiales, poder pernoctar en su casa y dormir en su propia cama antes de la intervención y más camas libres para el hospital que puede programar más intervenciones en una patología tan dura como es el cáncer. La demora media de espera tumoral en esta unidad es de 15 días.