La Marquesa de Méritos habló en su disertación sobre las razones que la han llevado a ser una apasionada del arte. J. L. Ortega

Isabel de León: «Colecciono arte costumbrista por mi amor a Sevilla»

Isabel de León Borrero, marquesa de Méritos, es desde ayer académica numeraria de Santa Isabel de Hungría, donde pronunció un discurso de ingreso de marcado carácter autobiográfico y en el que afirmó que «colecciono arte costumbrista por mi amor a Sevilla».

J. MORILLO
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SEVILLA. La Real Academia de Santa Isabel de Hungría acogió ayer una solemne sesión para la recepción como académica de número de Isabel de León Borrero, marquesa de Méritos, que leyó un discurso de ingreso titulado «Mi visión del arte», que fue contestado, en nombre de esta Corporación, por la Duquesa de Alba.

El presidente de la Real Academia de Santa Isabel de Hungría, Antonio de la Banda, introdujo el acto, que se celebró ante un nutrido auditorio, en el que se encontraban numerosas personalidades del mundo de la cultura, la política y los negocios. Entre otros, asistieron el presidente de la Academia Sevillana de Buenas Letras, Rogelio Reyes Cano; el teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza, el Conde de Luna; el presidente del Grupo Correo-Prensa Española, Santiago de Ybarra; el organista titular de la Catedral de Sevilla, José Enrique Ayarra y el académico sevillano, Eduardo Ybarra.

Isabel de León Borrero dio lectura a un discurso marcadamente autobiográfico, donde tuvo palabras de recuerdo para sus padres, su hermano y su tía abuela, la condesa de Lebrija, y en el que relató las razones que la han llevado a ser una coleccionista de arte y una apasionada de la restauración, las antigüedades y el interiorismo.

En opinión de la marquesa de Méritos «el arte es la sublimación de la belleza. Siempre me he extasiado con la contemplación de todo lo bello». Por ello, la, desde ayer, nueva académica numeraria alabó en el inicio de su discurso la belleza de la naturaleza, que consideró «un regalo que Dios nos da para su contemplación. La naturaleza es el cuadro más hermoso que he contemplado nunca». La marquesa de Méritos relató también cómo surgió en ella desde muy pequeña la pasión por las antigüedades, así como su vocación de coleccionista de arte costumbrista español, que justificó «por el amor que siento por Sevilla, junto con Florencia las ciudades más artísticas del mundo».

El interiorismo y el embellecimiento de las casas es otra de las facetas de su personalidad, por lo que «cuando veía un edificio en ruinas siempre imaginaba cómo lo reconstruiría».

En este sentido, la nueva académica relató las reformas y restauraciones que acometió en la que fuera su casa, un inmueble del siglo XVIII, en la Plaza de San Martín, o en su casa de la Avenida de la Palmera. Sin embargo, su obra de mayor envergadura ha sido, según Isabel de León, la reforma del palacio de la condesa de Lebrija, que denominó «el relicario de mi familia», un inmueble desde entonces «abierto a todos los visitantes» y en el que soñó que «la casa tenía un idilio de Roma con Sevilla, con la venus de mármol y la cerámica de Triana». Numerosos aplausos acogieron el final de su discurso.