Anfiteatro de Itálica, una de las joyas del conjunto arqueológico - ROCÍO RUZ
CANDIDATURA DEL CONJUNTO ARQUEOLÓGICO

Itálica pide paso para aspirar en 2020 a Patrimonio Mundial de la Unesco

Los promotores de la iniciativa presentarán en agosto el expediente a la Junta para que en enero de 2019 esté en la lista indicativa del Ministerio

SevillaActualizado:

En lo que va de siglo XXI, Andalucía ha incluido dentro de la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad a tres de los catorce enclaves que España ha logrado promover a esta distinción que concede la Unesco desde 2000.

Se trata de los conjuntos monumentales renacentistas de Úbeda y Baeza (2003), los dólmenes de Antequera (2016) y la ciudad califal del Medina Azahara, que el pasado domingo logró una distinción que suele traducirse en más fondos y atención para estos monumentos, así como una mayor proyección turística, por citar solo dos aspectos.

Ahora ha llegado el momento del conjunto arqueológico de Itálica, ubicado en Santiponce, cuya candidatura a patrimonio mundial presentó hace un año no una administración pública sino una asociación de la sociedad civil: la Unión Cívica del Sur (Civisur), que ha desarrollado durante estos últimos doce meses un trabajo intenso con el objetivo de tener listo en agosto el denominado expediente de valor universal excepcional.

«Es un documento muy técnico en que llevamos meses trabajado, realizado por profesionales de gran talla», explica la secretaria y coordinadora de la comisión de cultura de Civisur, Concha Cobreros, sobre un escrito que debe responder a los criterios que fija la Unesco para poder otorgar la calificación.

Ese expediente lo presentará Civisur ante la Junta de Andalucía, que deberá estudiarlo, valorarlo, modificarlo si procediera y elevarlo al Ministerio de Cultura y Deporte para que lo incluya en la denominada lista indicativa, el inventario de bienes que cada país aspira a que sean considerados Patrimonio de la Humanidad.

Cobreros, confía, por el prestigio y valía de los especialistas que están redactando el expediente, que la Junta pueda agilizar el procedimiento administrativo y que en enero de 2019 la candidatura de Itálica pueda estar en la lista indicativa, donde debe permanecer al menos un año.

Una vez pasado ese tiempo, la Junta puede decidir si envía en 2020 la propuesta al Ministerio para que presente formalmente la candidatura. En ese sentido, hay que recordar que en la lista indicativa del Ministerio figuran ya otras candidaturas andaluzas, como la Catedral de Jaén (2012), el Monasterio de Santa María de la Rábida y lugares colombinos (2016) y los paisajes de olivares (2017), además de otras iniciativas junto a otras comunidades, como la red de calzadas romanas.

Una veintena larga de candidatas

Cuando la propuesta andaluza llegue al Ministerio, este debe decidir si promueve esta candidatura o las otras 27 que se encuentran en la lista indicativa, entre las que se cuentan, además de las mencionadas, el pórtico del monasterio de Ripoll, en Gerona; el castillo de Loarre, en Huesca; San Salvador de Valdediós, en Asturias; el románico del Norte de Castilla; y la Ribera Sacra, en Galicia.

Hay que recordar que cada estado solo puede promover una candidatura al año, por lo que son claves para el éxito tanto la exhaustividad y la documentación del expediente, como en la capacidad de cada comunidad en hacer presión sobre el Gobierno.

Tras presentar la candidatura el Estado, el Centro del Patrimonio Mundial, una institución de la Unesco, examinará el expediente y verificará que toda la documentación requerida cumple los requisitos formales exigidos.

Una vez que el expediente está completo, este centro lo transmite a los organismos asesores para su evaluación. Este proceso dura al menos un año y medio, antes de que la candidatura sea examinada por primera vez por el Comité de Patrimonio Mundial.

El procedimiento hace que el trabajo de Civisur para promover la candidatura, como señala Cobreros, se realice «sin prisa pero sin pausa», dando los pasos necesarios en la redacción del expediente, que «es la primera vez que se formaliza desde una asociación civil y no desde una administración».

«Nosotros tiramos del carro», añade, aunque «vamos de la mano de todas las administraciones, y esta colaboración entre la sociedad civil y las administraciones tiene que ser fructífera».

En paralelo, Civisur ha desarrollado una intensa campaña de difusión y divulgación de la candidatura para involucrar a la sociedad en la iniciativa, como la recogida de firmas o el ciclo de 16 conferencias para profundizar en el conocimiento de Itálica.

Dentro de esta vertiente se inscribe el acto que celebrará Civisur en Santiponce el próximo 17 de julio para presentar la candidatura a la ciudadanía del municipio, para explicar los efectos de lograr la calificación de Patrimonio de la Humanidad. Para ello, contarán con el concejal de Patrimonio Mundial de Antequera, Juan Rosas, para contar los cambios vividos por su municipio tras la declaración.