Reparados en un mes los destrozos sufridos en los jardines de Murillo
Una de las fuentes de azulejos de los Jardines de Murillo tras el vandalismo del que había sido objeto y cómo ha quedado tras su restauración - g. lobato / v. gómez

Reparados en un mes los destrozos sufridos en los jardines de Murillo

El Ayuntamiento ha destinado casi 60.000 euros a reparar bancos y fuentes. Adelanta el cierre de los jardines y refuerza su vigilancia

sevilla Actualizado:

La Delegación de Urbanismo, Medio Ambiente y Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla está ultimando las labores de conservación y rehabilitación en los Jardines de Murillo y Catalina de Ribera, de cuyo abandono informó ABC el pasado 10 de noviembre.

Ante la situación en la que se encontraban estos espacios, declarados Bien de Interés Cultural en 2002, como jardines históricos, contiguos al Real Alcázar y el barrio de Santa Cruz, el nuevo gobierno municipal puso en marcha varias medidas añadidas al mantenimiento propio del servicio de Parques y Jardines, como un expediente dotado con algo más de 200.000 euros para la restauración del arbolado singular de la ciudad de gran porte —entre ellos varios ejemplares de este paseo con altura superiores a los 12 metros— con el fin de eliminar ramas peligrosas y estructuras debilitadas con riesgo de desplome, una de las causas, junto al vandalismo, de los daños en el patrimonio, especialmente de los elementos de ladrillo y azulejería.

Asimismo, se han destinado casi 60.000 euros de la partida destinada a reparaciones en jardines históricos, para la reparación de desperfectos y roturas en azulejos, bancos de cerámica, y fuentes. Se ha prestado una atención especial a la rehabilitación de la Glorieta de García Ramos y de las tres fuentes pequeñas existentes en esta zona por su preocupante estado de deterioro y su impacto visual.

El personal de Parques y Jardines ha procedido además a la plantación de flor de temporada en la zona del Casco Histórico, Parque de María Luisa y Jardines de las Delicias, que también ha abarcado los Jardines de Murillo. También se ha rellenado de albero algunas zonas del paseo que quedaron afectadas por las primeras lluvias de la temporada.

En estos trabajos desarrollados en el último mes y que han logrado devolver a este enclave su imagen habitual han participado una cuadrilla formada por entre ocho y veinte operarios en las tareas de poda, conservación y restauración.

Como medida de seguridad adicional se procede al cierre de los jardines a las 8:30 de la tarde, reforzando esta medida con tres horas de vigilancia activa a partir de la hora del cierre los días que se han detectado más problemáticos: jueves, viernes y sábado.