El general Contreras, en la última entrevista concedida a ABC Sevilla
El general Contreras, en la última entrevista concedida a ABC Sevilla - Raúl Doblado

El jefe de la Guardia Civil en Andalucía cesa el 2 de octubre tras dos años y medio en el cargo

El general de brigada Manuel Contreras pasará a la reserva después de un mandato marcado por la guerra contra los narcos en el Campo de Gibraltar y el río Guadalquivir

SevillaActualizado:

El acuartelamiento de Eritaña, en el sevillano barrio de El Porvenir y base de la IV Zona de la Guardia Civil, cambiará de jefe en los próximos días. El general de brigada Manuel Contreras cesará el 2 de octubre, cerrando un corto mandato (poco más de dos años y medio) pero muy intenso. Como máximo responsable del Instituto Armado en Andalucía se recrudeció la lucha contra el narcotráfico en la zona cero del Campo de Gibraltar y se creó un mando específico para la inmigración al que se le encomendó la gestión de la llegada masiva de personas por la costa andaluza.

Su primer discurso como jefe de Andalucía en 2017, durante la celebración de la Virgen del Pilar en el cuartel de Montequinto, tuvo un sentido recuerdo para los 300 agentes del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) que salieron de Sevilla para integrar el dispositivo en Cataluña con motivo del referéndum ilegal del 1 de octubre, que acabó prolongándose.

Su cese se producirá al cumplir los cuatro años en el empleo de general de brigada. Al no ascender como general de división pasará a la reserva; a diferencia de su antecesor en el puesto, Laurentino Ceña, que sigue en activo y tras ascender a teniente general abandonó la ciudad hispalense para trasladarse a la dirección general. Hoy es director adjunto operativo con el ministro Marlaska.

Bajo sus órdenes se creó el operativo policial más importante, con base en Eritaña, para combatir a los narcotraficantes que extienden ya sus redes por el Guadalquivir

Fuentes de la Guardia Civil, vinculadas a las asociaciones profesionales del cuerpo, destacan del general Contreras la capacidad de trabajo, su talante dialogante y su perfil de oficial operativo, a diferencia de otros compañeros del generalato «menos pegados al terreno». Por eso lamentan que el jefe de la IV Zona hasta el próximo mes no siga ligado al Instituto Armado de manera activa. Aún no se conoce quién lo sustituirá en el mando.

Su especialidad de origen, como piloto de helicópteros, puede explicar esa forma de trabajar. En 2015, recibió el fajín de general en los hangares del servicio aéreo del Instituto Armado, en la base de Torrejón de Ardoz. En diciembre de 2016 lo nombraban jefe de la IV Zona, regresando al destino donde había llegado este jiennense de cuna en 1989 para crear la unidad de helicópteros del sur como capitán.

Bajo sus órdenes se ha creado el operativo policial sin precedentes de la Guardia Civil para combatir a las mafias del hachís. Dos grupos, responsables de la investigación a nivel inteligencia y un segundo con una competencia más operativa, que trabajan en toda Andalucía. Ellos son, por ejemplo, los culpables de que sólo en un año hayan caído 112 traficantes y se hayan intervenido 23 toneladasde hachís sólo en el río Guadalquivir. Y es que esta ruta alternativa, menos explotada que la costa gaditana, está viendo cómo la presión ejercida en el Campo de Gibraltar ha tenido consecuencias en esta parte del litoral andaluz con un aumento de actividad de los traficantes.

La polémica le sobrevino cuando a cuatro meses de ponerse al frente del mando único para coordinar los asuntos de inmigración, fue relegado en el puesto. Desde Interior se aludió a la necesidad de buscar un perfil que se dedicara de manera exclusiva al cometido. El general de división Félix Blázquez lo sustituyó en diciembre de 2018.