Álvaro Ybarra, Santiago Muñoz Machado, Catalina Luca de Tena, Juan Marín y Antonio Pulido
Álvaro Ybarra, Santiago Muñoz Machado, Catalina Luca de Tena, Juan Marín y Antonio Pulido - J. M. Serrano
XI Premio Jurídico ABC-Fundación Cajasol

Juan Marín destaca la labor de Muñoz Machado en la mejora de la democracia

El presidente de la RAE ha recibido el XI Premio Jurídico ABC-Fundación Cajasol

SevillaActualizado:

El reconocido jurista y director de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, recibió el pasado lunes el XI Premio Jurídico ABC-Fundación Cajasol.

Le hizo entrega del galardón el vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, que presidió el acto junto a la presidenta-editora de ABC, Catalina Luca de Tena; el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido; el director de ABC de Sevilla, Álvaro Ybarra; y el director gerente de ABC en Andalucía, Álvaro Rodríguez Guitart.

Al homenaje en la sede Cajasol asistieron jueces, fiscales, abogados y numerosas personalidades del mundo judicial.

El galardón ha reconocido la trayectoria de Muñoz Machado, no solo como gran renovador del Derecho Público en España, especialmente Constitucional y Administrativo, sino una obra ensayística y literaria que le han valido distinciones como el Premio Nacional de Ensayo en 2013, con «Informe sobre España: repensar el Estado o destruirlo», sobre la crisis constitucional; y el Nacional de Historia en 2018, con «Hablamos la misma lengua», sobre la colonización y la extensión del español en América.

A su faceta como experto en Derecho Público se refirió, precisamente, en sus palabras el vicepresidente de la Junta quien destacó la contribución del «trabajo de Muñoz Machado en la mejora de la democracia» española, algo que ha desarrollado desde una «trayectoria dilatada» como académico, escritor, articulista, jurista...

Esa «versatilidad intelectual» es la que, en opinión de Marín, la que la ha valido a este jurista nacido en Pozoblanco en 1949 reconocimientos como el Premio Jurídico de ABC-Fundación Cajasol o a dirigir una institución como la Real Academia Española.

El vicepresidente se mostró de acuerdo con la visión expresada por Muñoz Machado sobre la Constitución, una norma que ha permitido establecer en España un nuevo esquema de derechos fundamentales y de garantías legales que han permitido en los últimos cuarenta años disfrutar de un tiempo «prodigioso» en este país.

Una etapa que, sin embargo, se ha complicado con la irrupción de la crisis constitucional que, según este jurista, obligará a reformar la Carta Magna para adecuarla a los nuevos tiempos.

Reforma constitucional

«Los que hemos crecido en estos cuarenta años hemos visto muchas cosas y estamos en un momento interesante y complicado», algo que puede superarse, en opinión del vicepresidente de la Junta, con «diálogo y consenso, hay que tirar de la palabra. Se trata de hablar el mismo idioma, de la concordia y de buscar un sistema de bienestar». Por ello, «el debate de la reforma se tendrá que abrir después de cuarenta años».

Juan Marín también tuvo tiempo en su intervención agradecer a ABC y Cajasol un premio que, en su opinión, «engrandece a Andalucía».

Una idea paralela a la desarrollada por Antonio Pulido, que no dudó en calificar de «prestigioso» el galardón que entrega la fundación sevillana junto a ABC, un «medio de gran predicamento en el mundo del Derecho».

«El Derecho representa la civilización y la convivencia, una garantía de justicia y seguridad», afirma Antonio Pulido

El presidente de la Fundación Cajasol también hizo hincapié en que el Derecho «representa en nuestra sociedad la civilización y la convivencia», siendo una «garantía de seguridad y de justicia». Sobre el premiado, añadió que cuenta con un «unánime reconocimiento» en su trayectoria, que se repitió cuando fue elegido hace unos meses director de la RAE.

Álvaro Ybarra, que realizó la glosa del premiado, quiso iniciar sus palabras recordando que el premio fue concedido por «unanimidad» a Muñoz Machado por un jurado compuesto, además de por él mismo, por el catedrático de Derecho Internacional Privado de la Universidad Pablo de Olavide, Antonio Rodríguez Benot; el fiscal jefe de Sevilla, Luis Fernández Arévalo; el notario y miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, Pablo Gutiérrez-Alviz; y Antonio Pulido, que actuó como presidente.

El director de ABC de Sevilla reconoció el «desafío de proporciones considerables» que suponía presentar a un premiado como Muñoz Machado, no tanto «por el recuento de los muchos méritos que concurren» en su persona, sino por «dar con la palabra justa», «una categoría superior en la que entra en juego no solo la propiedad con que se habla sino la equidad que se dispensa a quien nos escucha».

Estado de Derecho

Además, por la condición de «destacado catedrático y director de la RAE», esa elección de la «palabra justa» resulta «esencial para que resplandezca entre tanta palabrería como oscurece, de ordinario, el lenguaje jurídico».

En ese sentido, recordó que el propio Muñoz Machado, durante la presentación del «Diccionario del español jurídico», se ha expresado en contra «de esa oscuridad que siempre se asocia con el uso que legisladores, jueces fiscales y letrados hacen de nuestra lengua», cuando señaló que «si los ciudadanos no entienden las leyes, el Estado de Derecho no funciona bien». Álvaro Ybarra apostilló: y las palabras «se convierten en injustas».

Álvaro Ybarra: «Muñoz Machado es el gran renovador del Derecho Público, en España e Iberoamérica»

El director de ABC de Sevilla también recordó que Muñoz Machado tiene en la Academia el asiento «r» que heredó de «nuestro queridísimo Antonio Mingote» y que uno de los académicos que lo propuso fue Eduardo García de Enterría, de quien el premiado fue discípulo, aunque, con los años, «ha superado al maestro».

En ese sentido, indicó que el director de la RAE está considerado como «el gran renovador del Derecho Público, en España y otros países iberoamericanos» y «su mano puede rastrearse en la redacción del articulado de la Constitución de 1978». Además, añadió, «a esta rotunda experiencia profesional une el ejercicio de la profesión al frente del bufete que lleva su nombre, con sedes en Madrid y Sevilla».