Los jueces alertan del «absoluto descontrol» de los juzgados por falta de medios

La Junta de Jueces de lo Penal de Sevilla denunció ayer que las nuevas condenas por conducir sin carné han triplicado las ejecutorias que deben vigilar, por lo que, de seguir con la actual falta de

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La Junta de Jueces de lo Penal de Sevilla denunció ayer que las nuevas condenas por conducir sin carné han triplicado las ejecutorias que deben vigilar, por lo que, de seguir con la actual falta de medios, llegarán en poco tiempo a «una absoluta falta de control».

El juez decano de Sevilla, Federico Jiménez Ballester, en declaraciones a Efe confirmó que la Junta de Jueces ha constatado que, entre el 1 de mayo y el 9 de julio del año pasado, tuvieron que ejecutar 400 sentencias de conformidad emitidas por los juzgados de instrucción, cifra que en el mismo periodo de este año se ha situado en 1.120 ejecutorias.

Ello significa que sólo este tipo de resoluciones se ha multiplicado por tres en un año, lo que unido a la ejecutoria de sus propias sentencias hace que los juzgados penales se encuentren ante «una absoluta imposibilidad de control», según Jiménez Ballester.

Dos más, como mínimo

Por ello, la Junta de Jueces ha expresado la necesidad de crear al menos dos juzgados penales encargados de las ejecutorias de sentencias o un servicio común para tal menester, que además está previsto en la organización de la nueva Oficina Judicial.

De esta manera, los 13 juzgados penales de Sevilla se quedarían solo para celebrar sus propios juicios y controlar sus propias sentencias, según la propuesta de los magistrados de lo penal, uno de los cuales, Rafael Tirado, ha sido expedientado por no ordenar el ingreso en la cárcel del presunto asesino de la niña Mari Luz Cortés, Santiago del Valle, por abusar de su propia hija.

Jiménez Ballester trasladó que la Junta de Jueces ha reiterado su petición de reuniones anteriores para que se refuercen las plantillas de estos juzgados y han denunciado que no se hayan atendido sus propuestas individuales en ese sentido, bien mediante horas extras de sus propios funcionarios o con el nombramiento de personal externo.

También el órgano judicial han pedido que se modifiquen los sistemas informáticos para evitar los actuales fallos en las tramitaciones y que, al igual que sucedió con el caso de del Valle, un acusado pueda estar presentándose en un juzgado cada 15 días mientras otro lo tiene en búsqueda y captura.

La capital andaluza es la que tiene las sedes judiciales en peor estado de la comunidad pues, quitando algunos que se trasladaron a Viapol o a edificios dispersos, el resto sigue en la antigua sede.

De hecho, fuentes del TSJA también lo reconocían recientemente y, además, sólo hay que darse una vuelta por las instalaciones para comprobarlo.

El olor es una de las primeras sensaciones que uno tiene nada más entrar. Olor a abandono. Un ejemplo de ello es el juzgado de lo Penal número doce. Allí los funcionarios trabajan en una sala a la que se trasladaron de forma «provisional» en el año 2000. Ocho años después siguen allí en unas dependencias que aunque algo destartaladas están lejos de la segunda modernización. De hecho, uno de los funcionarios de este juzgado, está materialmente delante de la salida de emergencia. Si hubiera que utilizarla por algo, habría que pasar por delante de la mesa y la silla en la cual se sienta uno de los trabajadores.

Por otra parte, los cientos de expedientes que se acumulan en estas dependencias, entre las cuales trabajan los funcionarios, son ejecutorias, la mayoría pendientes y entre las que destacan las de violencia sobre la mujer con la pegatina de «causa preferente».

Ni estanterías

Son sólo una prueba de las más de 45.000 ejecutorias pendientes que hay, según el TSJA, en los juzgados de lo penal andaluces.

Pero estas dependencias, sin duda de las que peores condiciones sufren, también carecen de archivo. Aunque el plan de infraestructuras judiciales de la consejería de Justicia pregone la «informatización de los archivos», en muchos casos los archivos no es que no estén informatizados, es que ni siquiera tienen estanterias donde ubicar los papeles. Seguramente por eso las carpetas apiladas se amontonan en el suelo.