El bar Citroen, en el Parque de María Luisa, seguirá abierto
El bar Citroen, en el Parque de María Luisa, seguirá abierto - Jesús Spínola

El juez da la razón al bar Citroen, que podrá seguir abierto pese a que el Ayuntamiento de Sevilla trató de cerrarlo

La Administración Local impidió que los propietarios continuaran arrendando el local, de titularidad municipal, actualizando la renta, pero el juzgado ha anulado esta decisión

SevillaActualizado:

El histórico bar Citroen de Sevilla podrá seguir con su actividad a pesar de que el Ayuntamiento intentó anular el contrato que tenía con los dueños de este establecimiento al finalizar el periodo de alquileres de renta antigua. La administración local alegó que este local tendría que haberse regido por una concesión y no por un arrendamiento, un cambio de criterio que también afectaba al Restaurante la Raza pero no a más de 20 locales municipales que actualizaron la renta y continuaron con los mismos propietarios. Por esta razón, los responsables del Citroen llevaron el caso al juzgado, que ahora les ha dado la razón.

Todo comenzó cuando el Ayuntamiento de Sevilla acordó en 2014 extinguir los contratos de arrendamiento para proceder al cierre del Bar Citroen y del Restaurante La Raza. Los abogados del Citroen, del despacho Sanguino, recurrieron ante los tribunales la resolución dictada por el Ayuntamiento para extinguir los contratos de arrendamientos de los locales afectados por la Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos que daba una moratoria de 20 años a aquellos negocios anteriores a 1985 que siguieran con su actividad en 1994. Por ello en 2014 el Ayuntamiento acordó extinguir los contratos del Bar Citroen y del Restaurante La Raza.

Lo hizo considerando que ambos son locales ubicados dentro de un bien demanial (el Parque María Luisa) y que su actividad se desarrolla a través de concesiones demaniales, decretando como fecha límite de salida del local el 4 de Abril de 2016.

El Citroen presentó un recurso contencioso administrativo en los juzgados de Sevilla en el que defendió que el Bar Citroen ha desarrollado siempre su actividad con un contrato de arrendamiento. Argumentó que si el Ayuntamiento de Sevilla considera la actividad de este establecimiento como una concesión demanial, tendría que convertir el contrato de arrendamiento en una concesión a través del procedimiento legalmente establecido y después de ello, en su caso, decretar su extinción.

La sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso número 5 de Sevilla anula la Resolución del Ayuntamiento, da la razón a los propietario del Bar Citroen y determina expresamente que no se puede aplicar la causa de extinción sobre algo que no existe aún, como es la concesión. Según la sentencia, lo que ha existido siempre entre el Bar Citroen y el Ayuntamiento es un contrato de arrendamiento. Por ello si el Ayuntamiento quiere extinguir esta relación debe convertir previamente esta relación en una concesión, para luego poder aplicar a este establecimiento el régimen de extinción de las concesiones.

El juez también impone al Ayuntamiento el pago de las costas del procedimiento judicial.