El encuentro se celebró ayer en la Fundación Cajasol
El encuentro se celebró ayer en la Fundación Cajasol - RAÚL DOBLADO

El liderazgo y la delegación, claves en el relevo generacional

Acesur y Grupo Azvi protagonizan un encuentro organizado por Cesur sobre nuevas generaciones de empresarios

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La Fundación Cajasol acogió ayer la primera convocatoria del año 2018 de laAsociación de empresarios del Sur de España (Cesur) que bajo el título «Padres e hijos: nuevas generaciones de empresarios», reunía a los fundadores de Acesur y Grupo Azvi.

Tras las palabras de bienvenida del presidente de Cesur, Fernando Seco, y la presentación del barómetro de la empresa familiar andaluza realizado por KPMG a cargo del socio director en Andalucía, Nicolás Sierra, se procedió al debate, que contó con la participación de Juan Ramón Guillén Prieto y Gonzalo Guillén Benjumea (Acesur) y Manuel Contreras Ramos y Manuel Contreras Caro (Grupo Azvi), en un encuentro moderado por el director general de la Asociación Andaluza de la Empresa Familiar, Mario Carranza.

La sala Antonio Machado volvió a quedarse pequeña en una nueva sesión de Cesur para escuchar experiencias de vida y trabajo de una nueva generación de empresarios y el modo en el que pasar el testigo a un nuevo miembro de la familia.

Durante el encuentro se subrayó que el relevo generacional es «la clave de bóveda», porque de ello depende que la empresa siga viva o se pueda «resquebrajar», y para ello se contó con el testimonio de los fundadores de dos de las empresas familiares más importantes de nuestra tierra que contaron su experiencia en tres generaciones: abuelos, padres e hijos.

Manuel Contreras Ramos contó el origen de la empresa familiar y cómo el fallecimiento de su padre cuando era joven hizo que tuviese que hacerse pronto con las riendas en 1963. «Entonces algunos hermanos se vinieron conmigo y salimos adelante trabajando mucho. No había horas pues teníamos obras por toda España».

Contreras contó cómo su hijo Manuel terminó la carrera y «entró en 1995 y en 2002 se creó el Grupo Azvi». Explicó cómo los cinco hermanos que siguen en la empresa «pensamos en Manuel y la empresa pasó de ser nacional a internacional», que gracias a haberlo hecho muchos años antes «la crisis no nos ha cogido fuerte», dijo. El grupo le debe mucho a Manuel», señaló. Contreras Caro, afirmó que «ahora facturamos 400 millones de euros, con una cartera en concesiones de 3.000 millones», así como una presencia en doce países, ya que «el 80% de la explotación la realizamos en el exterior».

A diferencia de la refundación llevada a cabo por Contreras, Juan Ramón Guillén fundó la suya. Compartió sus comienzos con un almacén de aceite en Madrid y cómo empezó «a aprender lo que es un negocio». Comentaba también cómo a su hijo lo mandaba a uno de los molinos a vender aceite cuando terminaba el colegio para enseñarle «a trabajar, ser responsable y no gastar nada más que lo que hace falta y ampliar el negocio». «Hay que trabajar, que es tan importante como llevarse bien con las administraciones», dijo. Tras repasar brevemente la historia de la empresa desde 1964, Gonzalo Guillén recordaba como se incorporó «a los 18 años estudiando por la tarde y trabajando». Al saber inglés también se puso a trabajar en internacional y empezó a hacer marca en el extranjero «lo que también nos ha venido muy bien con la crisis». Actualmente Acesur «está en más de cien países, la mitad de lo que facturamos lo hacemos fuera y otros 300 millones de euros en el mercado nacional, tenemos siete fábricas en España dentro del sector del aceite y oficinas comerciales en ocho países», dijo.