Manuel Varela, tras presentar su renuncia como candidato en la mañana de las elecciones locales de 2015
Manuel Varela, tras presentar su renuncia como candidato en la mañana de las elecciones locales de 2015 - ABC
Entrevista

Manuel Varela: «Con el chantaje me hicieron más fuerte, volveré a presentarme a las elecciones»

El candidato a las municipales de Dos Hermanas por Ciudadanos en 2015 denunció una extorsión de PSOE y PP para que se retirara. Es la primera vez que habla de aquello dando pelos y señales. Y lo hace para anunciar su vuelta

SevillaActualizado:

Su caso ha sido noticia durante los últimos tres años y medio. Manuel Varela denunció un chantaje que le obligó a retirarse como candidato de Ciudadanos en Dos Hermanas un día antes de las pasadas elecciones municipales a cambio de que no se difundiera un vídeo que le comprometía. En todo este tiempo, él ha preferido no hablar en público. Ésta es la primera vez que lo hace y ha decidido no guardarse ningún detalle. Está dispuesto a volver y tiene ganas de contar lo que vivió.

¿No cree que su carrera política acabó aquel día?

Rotundamente no. Desde el momento en el que se produjo y al día siguiente, que es cuando reaccioné a un golpe tan duro, he tenido muy claro que esto podía ser un punto final si era decisión mía o de mi familia, pero no me he visto en ningún momento inhabilitado. Ni me vi entonces, ni me veo ahora.

Se lo pregunto a bocajarro, sin prólogos preparatorios: ¿cómo se enteró usted de que había un vídeo suyo con el que pretendían chantajearle?

El primero que me lo dice es el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano. Me coge a una semana de iniciarse la campaña electoral y, hablando de otra noticia que esos días estaba en boga en la ciudad, que era el supuesto hecho de que yo había robado 12.000 euros del Ayuntamiento durante mi etapa en el PP, él me vino a tranquilizar un poco. Me buscó y me dijo que no me preocupara por eso porque en política hay que aguantar estas presiones. Y me apuntó de soslayo en esa misma conversación, pero con datos muy directos, que lo que sí tenía entendido es que había un vídeo mío.

¿Usted tomó alguna medida en ese momento?

La verdad es que no eché cuenta del tema y creía que era una mentira más porque estaban diciendo muchas falsedades sobre mí desde un mes antes. Pero es verdad que él fue el primero que me apuntó la existencia del vídeo. Era conocedor como poco. Yo defiendo mucho más, de hecho en mi denuncia, que formulé al día siguiente de las elecciones municipales de 2015, una de las personas denunciadas es Francisco Toscano porque es evidente que era conocedor del tema desde un tiempo antes.

¿Cuál fue el siguiente aviso que usted recibió?

Me llegaron dos noticias, además de la de Toscano. Primero fue el director del periódico local El Nazareno. Fui a verlo la semana previa a las elecciones precisamente por el mismo asunto de los 12.000 euros porque me estaban llamando ladrón públicamente. Yo conocía al director desde hace muchos años y tuve la confianza de ir a su redacción con mis declaraciones de renta para que viera que lo que estaban diciendo era falso, pero me dijo que no me preocupara por eso. Recuerdo cómo él cerró la puerta de su despacho y me dijo: «Manolo, tú no te preocupes por lo de los 12.000 euros, el problema es que hay un vídeo tuyo metiéndote un tiro». Me lo dijo tal como suena. Y le pedí que me lo indagara.

¿Lo hizo?

Pasaron varios días y lo siguiente que me llegó fue de Cristina Alonso, la candidata del PP, quien de forma fortuita se encontró con mi mujer, a la que conoce del instituto. Ella le dijo que tenía conocimiento de un vídeo que si salía a la luz pública se cargaba su matrimonio. Entonces mi mujer me llamó llorando. Entonces yo llamé a Cristina Alonso, que me corroboró todo. También me contó que había dicho que si ese vídeo se utilizaba, ella dimitiría.

Eso es el día del cierre de campaña, pero nadie nunca le enseñó el vídeo en todo ese tiempo, ¿no?

Eso ocurrió el sábado, el día de reflexión. Yo estaba descansando en el campo de mis suegros y ya pasaba de ese tema porque no le daba crédito ninguno. Pero esa tarde me llamó el director del periódico local y me dijo que fuera a su redacción. Allí me habló durante 45 minutos de que él había visto el vídeo, que quien salía era yo y que estaba consumiendo droga. Yo, creyendo que iba a una emboscada y que me estaban preparando algo en ese momento, grabé esa conversación. Le dije que eso tenía que verlo. Así que me fui, pero a los cinco minutos me llamó otra vez y me dijo que tenía el vídeo. Me citó en la Venta de los Cazadores. En ese momento me cayó un punto de agua fría desde la coronilla hasta los pies. Ahí fue cuando me di cuenta de que el vídeo existía y de que lo tenía gente que me quería machacar. Él me lo enseñó con su teléfono móvil. Era una secuencia de cinco segundos. Ahí me derrumbé absolutamente, me desplomé, y le pedí que le dijera a quien tenía eso que qué quería para que eso no saliera a la luz. Entró en su casa y lo esperé fuera. Tardó unos 20 minutos y curiosamente en ese tramo temporal, según las actuaciones, la única persona con la que habló fue el portavoz del PSOE, Agustín Morón. Salió y me dijo que lo iban a llamar. Así fue. Lo llamaron desde un fijo que luego se ha identificado en una cabina y le dieron un mensaje directo: retirada de candidato urgente. Colgaron y anunciaron que llamarían otra vez, así que esperamos en su casa. Estuvimos casi una hora y lo único que el periodista me decía es «tienes que retirarte, te están dando una salida digna». Mi única motivación en ese momento era que mis hijos no vieran eso. Entonces llegó la segunda llamada y repitieron: retirada de candidato o difusión masiva del vídeo. Eso es unos minutos después de las once de la noche. Ahí decidí irme a mi teléfono y preparé dos mensajes, uno en Twitter y otro en Facebook, en los que decía que por motivos personales me retiraba como candidato. Al día siguiente, para cumplir con el mandato de mis chantajistas, me fui a la Junta Electoral y presenté mi renuncia.

La característica más extraña de este supuesto chantaje es que, según denuncia, participan varios partidos. ¿Por qué cree que se aliaron contra el candidato de Ciudadanos?

El vídeo se grabó en el despacho profesional de un componente del PP entonces y, sin embargo, quien me transmite esto es gente del PSOE. Se aliaron las cúpulas de ambos partidos por un objetivo común, que era que Ciudadanos irrumpía en 2015 y le quitaba la mayoría absoluta a Toscano y mandaba al PP a la cuarta plaza detrás de Podemos. Ellos tenían un estatus mantenido durante 30 años en el que el PSOE mandaba y el PP estaba encantado de ello, salvo algunos compañeros que sí se han fajado. Querían mantener su estatus y actuaron en connivencia.

Todo esto que usted relata es grave, pero la realidad es que le vídeo no existe. La Policía no lo ha encontrado.

El vídeo existe, pero no ha salido a la luz. Está reconocido en sede judicial y policial por el periodista, que lo borró y curiosamente ese verano perdió el móvil en un viaje a Santiago de Compostela. Por eso está procesado, porque el juez ve un manejo obstruccionista con la justicia y lo considera un colaborador necesario.

De acuerdo, pero en el juicio no habrá vídeo.

No lo habrá, pero los testimonios demuestran que hubo chantaje porque varias personas reconocen la existencia de ese vídeo.

Este es un caso muy llamativo porque usted tampoco sale bien parado. De hecho, accedió al chantaje porque el contenido del vídeo le inhabilitaba políticamente.

Entiendo que aquí se cruzan dos aspectos: el carácter público de cualquier cargo y el carácter privado de la situación de la que hablamos. Cuando pasa todo esto tengo dos opciones, o mantener mi silencio y aguantar el chantaje o combatir eso. Sabía que para combatirlo sólo tenía una forma, que era también la más difícil, que era decir la verdad. Por eso me desnudé ante toda mi gente. No tenía otra salida digna. Entiendo por supuesto que todo esto está sujeto a interpretaciones de cada uno, pero yo quiero separar lo que es la vida particular de cada uno con el ejercicio de una función pública. Distinto sería que yo fuera un adicto a cualquier sustancia. No es el caso, y creo que ante cualquier error de índole personal, todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad. Estamos hartos de ver personas muy válidas que pasan baches.

Sí, pero la verdad también le perjudicaba a usted.

Eso lo tenía clarísimo porque lo más fácil del mundo era decir que yo era un drogadicto, como han hecho algunos. Ese tributo ya lo he pagado. Afortunadamente percibo en la calle que la gente ha separado muy bien una situación puntual y personal del linchamiento público.

¿Cree entonces que su imagen está rehabilitada?

Estoy convencido de ello. Por supuesto, admito cualquier opinión, pero no paro de recibir llamadas y mensajes que me piden que me presente a las elecciones en 2019.

¿Y lo va a hacer?

Yo estoy dispuesto. Esto no es decisión mía, esto es decisión de los afiliados de Dos Hermanas y por supuesto del partido político. Si ellos lo estiman conveniente, yo tengo la ilusión totalmente renovada. Con el chantaje me hicieron más fuerte y por eso quiero volver.