Las mayores inundaciones de la historia reciente de Sevilla

Aunque el Guadalquivir se ha desbordado en numerosas ocasiones, algunas de las riadas fueron especialmente virulentas

SEVILLAActualizado:1234
  1. Las seis riadas de 1895

    El río desbordado
    El río desbordado - ABC

    El Guadalquivir se ha salido de sus márgenes miles de veces en su historia. Lo irregular de su caudal, con picos de agua altísimos, han hecho de esta carretera al mar que conectó a Sevilla con América, un peligro constante para la ciudad. Mediante muros, cortas, desvíos y obras de ingeniería se ha intentado durante decenas de años domar al río para reducir su bravura.

    De entre todas las riadas, una de las más recordadas fue la de 1895. No por su virulencia, sino por lo recurrente del fenómeno. Hasta en seis ocasiones el Guadalquivir tomó Sevilla al asalto y desbarató la vida de sus ciudadanos.

    El 17 y el 21 de enero, el 27 de febrero, el 12 de marzo, el 8 de octubre y el 27 de noviembre, los sevillanos se despertaron sobresaltados y con el agua por los tobillos. En realidad, hay quien ve en estos episodios una sola inundación en varios «capítulos», más que seis inundaciones distintas.

    En todo caso, el de 1895 fue un año de miserias en las partes más bajas de la ciudad y en los arrabales de la ciudad (que entonces eran Triana, Humeros, Macarena, San Roque, La Calzada, San Bernardo, la Resolana, la Carretería, el Baratillo y la Cestería). Estos «barrios», aún no plenamente incorporados a la ciudad, estaban fuera de las murallas, por lo que no contaban con la protección de éstas frente a las crecidas del río. Allí es donde más sentían los efectos de las aguas desbordadas: destrucción de viviendas, rotura de pozos negros, daños en comercios e industria... Y, a raíz de estos desperfectos, se producían enfermedades infecciosas: tuberculosis, reuma, paludismo o hepatitis.

  2. Grandes inundaciones de primeros del siglo XX

    Barcas en el río crecido
    Barcas en el río crecido - ABC

    El siglo XIX -que llevó a Sevilla a perder su muralla, defensa natural de la ciudad contra el agua- acabó con Sevilla con el agua al cuello. El XX no empezó mejor. La ciudad se pasó las primeras décadas luchando contra el río, que se «comía» barrios enteros según llovía con fuerza.

    Entre 1910 y 1919 y también entre 1924 y 1927, el Guadalquivir inundó la ciudad con cotas de aguas superiores a 6 metros sobre el cero geográfico, que se mide en Alicante. Por entonces el cauce del río que atravesaba Sevilla aún era el Guadalquivir, no el canal de Alfonso XIII que habría de inaugurarse más tarde.

    Las condiciones de vida en la ciudad cuando se producían inundaciones eran especialmente calamitosas en los arrabales y zonas más bajas como la Alameda de Hércules. Allí es donde se cebaban las aguas del Guadalquivir y aumentaban las enfermedades.

  3. La gran inundación de 1947

    Paseo en barca por la Alameda de Hércules
    Paseo en barca por la Alameda de Hércules - ABC

    Casi 7.000 personas se vieron en 1947 expulsadas de su casa por la riada del Guadalquivir. No solo en Sevilla se sintieron sus efectos, también en la provincia. Las crónicas de la época hablan de muchas poblaciones anegadas: Alcalá del Río, Brenes, La Algaba, Tomares, San Juan de Aznalfarache, Gelves, La Puebla, Coria...

    Mientras, en Sevilla se sucedían los problemas. El río arrastraba cadáveres de las víctimas del agua, la corriente se llevó un barco amarrado en San Telmo hasta el puente de Alfonso XIII, río abajo. También hubo derrumbe de casas en San Pablo, Parras y Torrijano.

    Un camión avanza entre le agua
    Un camión avanza entre le agua - SERRANO

    La fuerza del agua, que se llevó vidas y casas, anegó zonas enormes de la ciudad, y la Pañoleta era un enorme lago. Lo mismo ocurrió en la Alameda, donde estuvieron achicando agua una semana.

  4. La riadas del Tamaguillo en 1961

    vecinos de Seviilla con una barca por la calle
    vecinos de Seviilla con una barca por la calle - SERRANO

    La mayor riada de Sevilla en su historia moderna no tiene curiosamente como protagonista al Guadalquivir. El culpable de que tres cuartas partes de Sevilla se vieran anegadas la tuvo el Tamarguillo, afluente del río principal de la ciudad. El 25 de noviembre de 1961 el Tamarguillo no soportó más agua tras las intensísimas lluvias de esos días. Tampoco ayudó que se rompiera uno de los muros de defensa que protegían a la ciudad de la crecidas.

    El resultado se puede ver en las fotos: una de las mayores riadas que se recuerda en la ciudad, germen además de otra tragedia: el accidente aéreo de un avión que participaba en las labores de ayuda de la población. A la catástrofe del agua se sumó los más de 20 muertos y heridos del siniestro del avión.

    Más de 550 hectáreas anegadas, cuatro muertos, 125.000 sevillanos afectados, más de 30.000 sin hogar, 1.600 chabolas destruidas, 1.200 edificios con graves daños. Los números son mayúsculos en esta tragedia. Sin embargo, algo positivo sí salió de las crecida de las aguas: la solidaridad de los sevillanos.

    Primero de forma desorganizada, después bajo el paraguas de la «Operación Clavel», los sevillanos que no se habían visto afectados por el agua se echaron a la calle a ayudar. El Ejército, por su parte, estuvo más de 50 horas seguidas conteniendo las aguas que intentaban tomar la ciudad y levantando diques que frenaran la riada desde el Tamarguillo.

    Desde la radio, concretamente desde Radio España, surgió la campaña más organizada de ayuda: la «Operación Clavel». Para mediados de diciembre llegó a la ciudad los camiones de ayuda que se había recogido para auxiliar a los sevillanos. Más de 140 camiones, unos 150 turismos y 80 motos llevaban víveres, muebles y juguetes a los afectados.

    Este gesto de buena voluntad, sin embargo, acabó en tragedia. Un avión que acompañaba a la comitiva y que grababa escenas del recibimiento del convoy se estrelló en la zona contra el público congregado. Más de 20 muertos y decenas de heridos fue el balance de este último suceso que vino a poner fin a una serie la serie de desdichas que vivió Sevilla en el año 1961.