Turistas visitan el Alcázar
Turistas visitan el Alcázar - ABC
LA FRUSTRADA VISITA DE OBAMA LEVANTÓ GRANDES EXPECTATIVAS EN EL SECTOR TURÍSTICO

La mayoría de los turistas estadounidenses tiene un nivel económico medio alto

Vienen atraídos por la historia, la cultura y la gastronomía

SEVILLAActualizado:

La visita frustrada del presidente de EE.UU., Barack Obama, a Sevilla levantó grandes expectativas en el sector turístico por la repercusión que su breve paseo por la ciudad hubiese tenido en los medios de comunicación de todo el mundo para dar a conocer a la capital hispalense y, sobre todo, promover la visita a la ciudad de muchos estadounidenses.

Con todo, Sevilla no es una desconocida en Estados Unidos y de hecho cada año son más los ciudadanos de este país que, cuando deciden hacer un viaje a Europa y visitar España, tienen a Sevilla como uno de sus destinos preferidos. El turista norteamericano que se decide por visitar la capital hispalense frente a otras posibles opciones en España, reúne unas características muy personales y positivas. Desde el Sevilla Congress and Convention Bureau explican que frente al estereotipo generalizado de la sociedad estadounidense como una población a la que le interesa muy poco lo que ocurre más allá de sus fronteras, el norteamericano que visita Sevilla conoce el valor histórico de nuestra ciudad, sobre todo, su pasado americanista.

En general, se trata de un turista cuya edad ronda entre los 35 y los 40 años, profesionales con un nivel adquisitivo medio alto, que se alojan en establecimientos de cuatro y cinco estrellas —cuentan que es el principal cliente del Alfonso XIII— y suele aprovechar no sólo la pujanza del dólar frente al euro sino que también se le devuelve el IVA para hacer numerosas compras. Es un turista que llega a Sevilla atraído por el buen nombre que tiene la ciudad en EE.UU., donde es un icono de la cultura española, de tópicos como las tapas, los toros y el flamenco que, aunque aquí pueden generar cierto hartazgo, siguen siendo muy atractivos para este mercado.

De esta forma, el turista estadounidense que llega a Sevilla busca cultura y patrimonio, no se pierde las visitas obligadas como la Catedral, el Real Alcázar, la Plaza de España y el Parque de María Luisa o el barrio de Santa Cruz, pero también acude a los museos, aprecia el valor de la segunda pinacoteca de España y de otros espacios culturales que tiene la ciudad.

Disfrutar de la gastronomía es otro de los muchos placeres que buscan los turistas norteamericanos. Desde el restaurante «Enrique Becerra», una de las citas obligadas para conocer la restauración sevillana, su propietario explica que, fundamentalmente, son unos turistas «muy curiosos, frente a otros que vienen, comen y se van, los norteamericanos piden platos de tradición y están muy interesados en los vinos de Jerez, y además les gusta empaparse de todo, de dónde viene un plato y por qué el color de un vino es blanco y otro tostado».

Enrique Becerra explica que muchos se sorprenden de la antigüedad de los platos, de que haya algunos que procedan de los siglos XIVo XV cuando su país no existía. Además, suelen tener muy claro lo que quieren probar y lo que no. Entre los platos por los que preguntan en el restaurante «Enrique Becerra» no falta la «cola de toro» —el mismo Harrison Ford en su reciente visita a este establecimiento sevillano pidió probarlo—, ni una muestra de su cocina árabe, la alboronía, el cordero a la miel, pero también se asombran del sabor de las verduras, mientras que son reacios a probar pescados a los que se ve la cabeza, nada de acedías ni boquerones, prefieren el fileteado;en cuanto a reposteria, el puding de naranjas amargas es uno de los postres que más les llama la atención. Yuna cuestión curiosa, son de esos turistas que cuando viajan en familia incitan a los niños a probar platos desconocidos. Al parecer tampoco les hacen asco a un buen plato de jamón.

Enrique Becerra apunta que muchos de los americanos que nos visitan lo hacen aprovechando que sus hijos estudian en la ciudad, algo que también apunta Rafael Salas, director de marketing del tablao «El Palacio andaluz» y de Cruceros Torre del Oro, quien señala que en ese caso los hijos les sirven de guías por la ciudad y les llevan a realizar distintas actividades. Salas ratifica que el turista de EE.UU. tiene un nivel de gasto medio superior al de otras nacionalidades y como «El Palacio andaluz» está adscrito a un programa de visitas del crucero tematizado de Disney que tiene parada en el puerto de Málaga, desde allí llegan a realizar una visita a Sevilla en la que incluyen la asistencia a un espectáculo flamenco que incluye una clase previa donde llegan a poder esbozar los primeros pasos de las sevillanas. Pero el flamenco también les atrae a otro nivel, y de hecho, los americanos están, tras los japoneses, entre los extranjeros que acuden más a Sevilla durante la Bienal.

Junto con ese tipo de turismo, a los estadounidenses también les atrae todo lo relacionado con el cine y la televisión y el hecho de que en Sevilla se hayan rodado escenas de la saga de la Guerra de las Galaxias o de la serie Juego de Tronos hace que les incite a visitar lugares como la Plaza de España o el Real Alcázar.